IMPOSIBLE PENSAR EL ESCENARIO SIN ELLA
Se partió el corazón del teatro barilochense: murió Alicia Tealdi
A días de finalizar un año que a pesar de los condicionamientos de toda índole podía considerarse positivo, una malísima noticia ensombreció al teatro de Bariloche: a media mañana del martes trascendió el fallecimiento de Alicia Tealdi, queridísima actriz, talentosa directora, incansable batalladora por el arte dramático y mejor persona. Resistió hasta que más no pudo una de las más crueles enfermedades.
Precisamente, a comienzos de 2024 nos comentaba su colega Aravinda Juárez a días de un estreno en el que ofició de directora: “¿qué te voy a decir sobre Alicia Tealdi? Además de un ser humano increíble con un recorrido hermoso en el teatro, tiene una capacidad, talento e inteligencia escénica que sumaron un montón al trabajo”. En efecto, pensar al quehacer teatral de Bariloche de los últimos 35 años o 40 años, sería imposible sin ella.
Partícipe del legendario Taller del Sol Azul, protagonista de personajes memorables junto al grupo Trampolín con puestas que ya no se ven, interpretaciones que podían ser desopilantes en complicidad con Adrián Marré o espeluznantes como en “Postales argentinas” … No sería exagerado afirmar que Alicia era sinónimo de teatro y no solo sobre el escenario, porque hasta no hace mucho fue directiva de la Asociación Teatrantes, la entidad que agrupa al quehacer teatral de Bariloche.
Oriunda de Rosario, una experiencia de murgas en El Bolsón la trajo hasta la cordillera rionegrina y tiempo después, decidió continuar su vida en Bariloche. Enseguida comenzó a trabajar en la Escuela Municipal de Arte La Llave y consiguió dar rienda suelta a una creatividad que se demostraría, no tenía límites. Más cerca en el tiempo también integró El Brote y cuando poco más de dos décadas atrás se puso en funcionamiento el Instituto Nacional del Teatro (INT), participó en la representación provincial.
Incansable, cuando surgió la chance de impulsar carreras de Teatro en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) sumó su aporte. Y una vez que le tocó personificar a la mala de la trama, le dijo al que firma: “siempre es fuerte encarnar esos personajes con los que uno como persona no está de acuerdo. Acá las ideologías no valen, es como tocar la partecita de uno que también se tiene y que, por otro lado, se quiere cambiar. La cosa oscura, encontrar en uno la oscuridad... Está bueno porque personalmente te hace crecer”. Pensamientos de esa índole la hicieron grande, tanto sobre el escenario como en la vida. Murió Alicia Tealdi: nunca dejó de crecer.
Se la podrá despedir desde las 19 del martes (9 de diciembre) en la sala del Teatro Público.