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LAS TRIBUS DEL ROCK QUEDARON ATRÁS

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03/06/2026

Al comienzo se miraban de lejos: compartirán concierto dos músicos de Bariloche

Hace tiempo que integran la misma banda, pero en la noche del sábado sonarán en formato solista con varios invitados.
Cuchy Barrientos y Marcelo Saccomanno, amigos y juntos.
Cuchy Barrientos y Marcelo Saccomanno, amigos y juntos.

En sus respectivos comienzos se miraban de lejos. Uno era la segunda guitarra en una banda sin cantante, de rock potente y actual para la época. El otro era el menor en relación con dos hermanos que sabían de violas y rocanrol. Coincidieron en algunas noches de festival, pero, aunque en formato pequeño, Bariloche reproducía aquello de las diferentes tribus y las fronteras invisibles demoraron en franquearse. Algo más de tres décadas después, tal vez se rían al evocar aquellas distancias.

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En la noche del sábado (6 de junio), Marcelo Saccomanno y Mariano “Cuchy” Barrientos compartirán concierto en un escenario que inspira respeto. Como para ratificar que de aquel tribalismo no queda nada, titularon al espectáculo “Música, junio y amistad”. Ingrediente particular, el segundo presentará varias de sus canciones, a las que en general no toca al prevalecer su rol de guitarrista en tantísimos proyectos.

“En un principio estábamos como en universos paralelos”, concedió Cuchy en intercambio con El Cordillerano. “Yo lo veía tocar en Murdock por 1993 o 1994, cuando hacían rock progresivo o alternativo instrumental. Y yo tocaba la armónica como invitado de mis hermanos, que hacían rocanrol y blues medio rolinga con La Zanja”. Se trataba de Fernando y Diego. “Recién hubo un primer cruce en 2001 o 2002 cuando salió un disco que armó una productora local: Superpatria”.

Se tituló “Bariloche’n llamas” y compiló “canciones de bandas locales. Una de las elegidas fue Tres Dedos Deformento (3d2), que en esa época estaba en sus inicios. Yo participé con una canción mía que me ayudó a terminar de componer mi hermano Diego, con Marvin y Los Planetarios. Se llamaba Siempre es igual”, recordó. “Compuse la melodía, los primeros versos y la grabamos en el estudio, que era de Fabián Carabajal y Gabriel Pirato Mazza. Así que compartimos ese disco, pero todavía no nos conocíamos”, reconstruyó el músico.

Cuchy toca la guitarra en todos lados.

Tuvo que transcurrir una década más. “En 2013 o 214 me invitaron a tocar a 3d2, que seguía en carrera. Empecé con dos o tres canciones como invitado y después, me dijeron que si tocaba alguna más quedaba como parte de la banda”, bromeó Mariano. Fue lo que sucedió. “Justamente ese año tocamos en el Camping Musical y fue uno de los mejores conciertos, se llenó, al punto que cerraron la tranquera y seguía llegando gente, no había lugar para nadie. Fue un momento muy lindo y desde entonces, quedé como miembro estable”.

Tramo solista

Hubo otro hito en la trayectoria de los pibes que se hicieron grandes y hoy son amigos. “En 2017, aproximadamente, Marcelo estaba en plan de carrera solista como cantautor y me invitó que lo acompañara en ese formato. Hicimos algunas giras a pulmón: Rosario, Buenos Aires, Córdoba, La Rioja o Neuquén, interpretando sus canciones. A fines de ese año grabé guitarras en su disco (“Felicidad”) producido por Carli Aristide. Y hoy seguimos juntos en 3d2”.

Entonces, la cita del sábado tendrá mucho de celebración. “La idea surgió de una convocatoria del Camping hacia Marcelo. Él tuvo la generosa idea de invitarme y compartirlo, con un espacio para presentar material mío con la libertad de invitar a alguna persona que yo quisiera. En este caso pensé en Ailín Saiz, con quien hacemos música hace 25 años en distintos formatos. También compusimos canciones juntos. Así que me va a acompañar y posiblemente, presente una canción suya junto con las mías”, adelantó el guitarrista y como vemos, también compositor.

Para nuestro interlocutor, será una especie de oasis. “En los últimos tiempos viene bastante movida mi vida musical, sobre todo en el aspecto laboral. Estoy trabajando en un colegio privado dando clases de guitarra y también algunas horas en Secundaria con ensamble grupal. Además, estoy en un promedio de cuatro o cinco proyectos paralelos. Toco en bandas de música comercial que me sirven para vivir de la música: Fortune, que es el tributo a Creedence; o The Knights, que toca en eventos privados. Con La Winter Band hemos tocado para turismo brasileño, pero para mí siempre es necesario hacer música propia, algo original para poder volcar mi creatividad”, admitió.

Hitos de una larga historia.

En la nochecita del lago Moreno, “voy a presentar unas pocas canciones de mi autoría. Algunas puede que tengan 10 años y otras, dos o tres como mucho. Básicamente, a mí me suenan a pop rock”, asumió. “Me gustaría que sonaran a pop rock alternativo, porque en algún momento me hice muy fanático de Radiohead, con esos aires melancólicos y alternativos”, mencionó Cuchy. “También de Pearl Jam. Desde mi juventud tuve una tendencia a escuchar y disfrutar de la música con aires melancólicos”.

Esa sensibilidad se manifestó desde muy temprano. “A mis 13 o 14 años escuchaba con fanatismo a The Wall, de Pink Floyd. Aprendí las canciones en guitarra de a poco, así que siempre tuve tendencia hacia esos estilos, pero tengo muchas influencias, porque también fui muy fanático del funk rock, por ejemplo, Red Hot Chilli Peppers. Entonces, entre el funk, el rock, el rock alternativo y el pop dan forma a mis canciones. Espero que se pueda entender mi corazón musical”, se esperanzó el menor de los Barrientos.

Colegas “importados”

Arrancará a las 19, precisamente en el Campus de Artes y Música Bariloche (CAMBA). “Va a ser un concierto in crescendo. Vamos a empezar a dúo con Marcelo, después me va a dejar un rato para que yo interprete algunas de mis canciones y después, vamos a ir sumando invitados”, adelantó el músico. “La voy a convocar a Ailín, él va a volver, va a estar Gabriel Cortes en bajo, Camila Lorenzo va a venir desde El Bolsón y habrá otros importados”, bromeó el guitarrista.

Lejos quedaron aquellos festivales en gimnasios escolares. “Para mí, tocar en la sala Rautenstrauch es un tremendo desafío porque no es cualquier escenario. Toqué en casi todos los lugares de Bariloche desde 1994 hasta hoy, incluso en La Baita, pero para mí el Camping Musical es un lugar increíble de la música académica que por suerte se abrió a otros tipos de música”, valoró Mariano. Que sean la música, junio y la amistad.

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