LLEGAN MÚSICOS DE BUENOS AIRES Y EL EXTERIOR
Ex cofrades prolongan el homenaje a la orquesta semillero de Bariloche
Tres décadas no se cumplen todos los días y está bien que los festejos se prolonguen. Después de los dos conciertos inaugurales que comenzaron a saludar el trigésimo cumpleaños de Cofradía a mediados de octubre, se viene uno más que reunirá considerables atractivos: serán de la partida ex cofrades que hoy tocan en grandes orquestas del país o del exterior. Una fiesta para los protagonistas y expectativas de gran espectáculo para el público.
“Soy violinista de la Orquesta Filarmónica del Teatro Colón, en la que toco hace más de 10 años”, introdujo, por ejemplo, Jorge Caldelari, todavía desde Buenos Aires, en conversación con El Cordillerano. “Cofradía fue el lugar que a nosotros nos vio nacer como músicos y el semillero del amor por la música. Creo que todos lo tenemos presente porque fue el lugar de nuestros primeros ensayos y ensambles, con el cariño y la dedicación de Kyoko (Kurokawa) y Diego (Díaz). Nos enseñaron lo que significa esforzarse para conseguir un mejor sonido y que la música empiece a hacer su magia”, celebró el músico.
Los mencionados fueron los que precisamente, echaron a andar la rueda de la historia al crear la orquesta juvenil de cámara con carácter de escuela. “Ese amor y dedicación por la música que sentimos en los diversos grupos y camadas que fueron conformando Cofradía hizo que muchos de nosotros nos dedicáramos profesionalmente”, explicó el notable violinista. “Solo por mencionar algunos casos, tenemos a Facundo Ortega que se graduó en Chicago como violista y ahora está haciendo carrera superior en Alemania”.
Experiencias similares atraviesa “Iván Sánchez Bengtsson en Dinamarca y muchos otros, que estuvieron en Irlanda, Italia y España”. Sucede que “la música y el movimiento van de la mano, siempre los músicos vamos girando por aquí y por allá”, justificó Caldelari. “Dentro del país tenemos a la reciente adquisición de la Sinfónica Nacional, Joaquín Orellano, que también fue alumno mío y ganó varios premios”, destacó.
Asimismo, es relevante la trayectoria de Tomás Altman, “que fue solista principal de cello en la Orquesta del Teatro Argentino de La Plata”, celebró Jorge. “Y cómo no mencionar a la cantidad de músicos invaluables que conforman tanto la Orquesta Sinfónica de Neuquén como la Filarmónica de Río Negro, con tantísimos músicos salidos de Cofradía, por ejemplo, Luis Salva, el concertino de la OFRN”, resaltó.
Uno de los conciertos de octubre. Gentileza Camila Bendersky.
Ante tamaña dispersión geográfica, puede intuirse que producir la inminente cita no debió resultar fácil. “Armar y pergeñar este concierto fue una idea medio loca y difícil de coordinar porque tuvimos que recurrir a la tecnología para contactarnos todos los que estamos en diferentes lugares del país y del mundo, primero para encontrar fechas posibles, porque todos los músicos tienen una agenda complicada. Como dice el dicho, la música es el arte de combinar los horarios”, ironizó nuestro interlocutor.
Pero las ganas y el entusiasmo primaron sobre las dificultades y distancias. “Finalmente, nos decidimos por dos: una ahora el 23 de noviembre y otra a fines de diciembre, el 26, para tener diferentes formaciones y que todos tengan la chance de tocar y participar”, explicó el violinista del Colón. “En estos días están llegando los músicos a Bariloche y los ensayos arrancan el jueves”.
En el concierto del reencuentro “va a haber un repertorio variado con clásicos de Cofradía, obras que van desde el Barroco, el Clasicismo y el Romanticismo y también alguna joyita de música más popular”, anunció Jorge. “Para nosotros es muy emocionante, porque no importa tanto qué vamos a tocar sino el hecho de volver a tocar con amigos, compañeros y exmúsicos, porque no todos se dedican profesionalmente”, explicó.
“Estas obras nos vieron nacer en el mundo de la música, así que para nosotros va a ser una gran emoción volver a sonar todos juntos con esas piezas tan emblemáticas de nuestro repertorio”, adelantó Jorge. “En este concierto en particular, por supuesto vamos a contar con todos los instrumentos de cuerdas porque a eso se dedica Cofradía, nosotros no tenemos vientos: violines, violas, violoncellos y contrabajos”.
Habrá otro ingrediente novedoso. “Vamos a contar también con la participación de una ex violinista de Cofradía, una gran directora, Andrea Pulgar, que quizá nos ayude en alguna obra para sonar muy bien, porque Cofradía siempre trabajó sin director. Va a ser una cosa nueva que vamos a experimentar”, adelantó. Reunión tan rutilante tendrá lugar el próximo domingo (23 de noviembre) desde las 17 en la Iglesia Catedral con entrada libre y gratuita. La partitura estará llena de emociones.