2024-06-04

SONARÁN EN CRE-ARTE PARA QUE EL CALOR DE LA MÚSICA VENZA AL FRÍO

Dúo Suárez-Casalla, el trío Kiriba, Lejos Neptuno y Buena Madera en Mini Festival

Las cuatro formaciones se presentarán en la noche del sábado (8 de junio) para que la gente disfrute de sus propuesta y además, colabore tanto con la marcha de la institución anfitriona como con MUEBA.

Con el dúo que conforman Pablo Suárez y Carlos Casalla, el trío Kiriba, Lejos Neptuno y el también terceto Buena Madera, habrá música el próximo sábado (8 de junio) en Cre-arte. El pequeño festival surgió del trabajo conjunto entre el centro cultural y educativo con MUEBA, la entidad que agrupa a las personas músicas de Bariloche. Las cosas sucederán a partir de las 20:30 con el objetivo confeso de encontrarse musicalmente y “vencer al frío”.

Dueños de prolongadísimas trayectorias, Suárez y Casalla no requieren de mayores presentaciones, aunque es verdad que como tándem no hace tanto que están sobre los escenarios. “Dúo de dudosa procedencia”, bromeó el célebre percusionista. “En formato bajo, batería, percusión y voces, haremos unos cuatro o cinco temas del rock nacional y dos míos”, anticipó Carlitos.

Los de propia autoría son “Creciendo” y “Achicoria”. En el segundo “cambiamos de instrumentos: Suárez pasa a la batería y yo al bajo, además de cantar”, redondeó. Pablo es el histórico pilar de Lado Funk, además del sostén y mentor de La Cueva Producciones. Por su parte, su compañero es sinónimo de percusión en Bariloche y pasó por varios proyectos de relieve nacional entre ellos, Pedro y Pablo.

Kiriba se integra con Micaela Conte (guitarra y voz); Catalina Sainz (flauta traversa y coros) y Celina Devoto (percusión y coros). Se originó el año pasado y en su repertorio aborda clásicos del bolero y del son cubano, en versiones para su formación. La propuesta apunta a que el público pueda “oír, cantar y bailar al calor de esos ritmos latinos”, según la información que el trío hizo llegar a El Cordillerano.

En el segmento de Kiriba se podrán escuchar “boleros de compositores latinoamericanos destacados”, como “Quizás”, de Osvaldo Farrés” y “Dos gardenias”, de Isolina Carrillo, entre otros. Se trata de obras que fueron popularizadas por intérpretes muy célebres, como Ibrahim Ferrer, Omara Portuondo y Benny Moré. Además, el terceto que se formó en 2023 incursiona en el son como antecesor de la salsa y presta atención a sus raíces para elaborar sus reelaboraciones.

Por el lado de Lejos Neptuno, puede decirse que está en un momento de retorno. “Es una banda de rock local con más de 12 años de recorrido, que tras un párate aproximado de unos dos años se ha vuelto a constituir, esta vez con Martín Gardi en bajo, Martín Suriani en batería” y su fundador, Gustavo Dasso en guitarra y voz. Además, para la cita del sábado contará con Martín Ojeda “como invitado en guitarras”, comentó Gustavo.

“La banda desarrolla un estilo musical vinculado al rock con reminiscencias e influencias de otros géneros, como el pop, el soul y el ambient”, recordó Dasso, un músico de intenso trajín solista en los últimos años, que ahora recuperó proyecto de banda. No hace mucho, el músico dio a conocer un hermoso video clip que se puede apreciar en la plataforma de streaming más habitual

Buena Madera para el rock orgánico.

Por su parte, Buena Madera se aproxima a la década de existencia, ya que arrancó en 2015 con Eduardo Trzaska (batería); Martín Kolomeisky (bajo) y Hugo Rega (guitarras, armónica y voz). “Estamos activos desde ese momento primero tocando covers por unos meses, hasta que nos animamos a apostar a producciones propias”, dice la información que la banda envió a este medio. “Nuestra expresión está basada en canciones rock, pero dentro de ese marco suenan temas con aires de reggae, indie rock o chacarera”, afirma la introducción.

“No somos para nada puristas y nos caracteriza una forma de tocar honesta y directa. Todo se ensaya al máximo, pero sin ajustes digitales de tempo o de autotune. Nuestro disco debut se llama Rock orgánico” y en él “las pequeñas variaciones en la tocada la hacen muy humana. Estamos en este momento trabajando en la grabación de nuestro segundo álbum”, destacó Hugo, quien hizo de vocero en intercambio con El Cordillerano.

Para acceder al “Mini Festival de Otoño”, título que impuso la institución anfitriona, el bono contribución que se sugiere tiene un valor de 3.000 pesos y se adquiere minutos antes en la puerta. Además, “habrá un exquisito buffet para disfrutar” y no está de más saber que el acontecimiento “tiene como finalidad fortalecer los vínculos entre las asociaciones que trabajan en el ámbito de la cultura de la ciudad y a la vez, generar ingresos que permitan afrontar los gastos propios de las actividades que realizan”.

Entonces, la recaudación que pueda lograrse se destinará “a la compra de materiales de los talleres de Cre-arte y” también “para el mantenimiento de la personería jurídica de la asociación de músicos de la ciudad”, según se hizo saber. Como sea, una gran excusa para disfrutar de cuatro colores bien marcados de la música hecha en Bariloche.

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