2024-05-31

LA FICCIÓN QUE PLANTEA “SUICIDADOS” SE PARECE MUCHO A LA REALIDAD

No era su intención, pero Andrés Vaccari escribió “la novela de Milei”

Cuando el escritor y docente de la UNRN empezó a escribir, el actual presidente no era una figura relevante de la política, pero cualquier similitud con la Argentina de 2024 no es mera coincidencia.

El actual presidente de la Argentina no era una persona relevante en el ámbito de la política cuando Andrés Vaccari empezó a escribir “Suicidados” (Ediciones Diotima), una novela de trama perturbadora cuya similitud con la actualidad argentina resulta evidente. El autor no buscó esa coincidencia, pero para algunos de sus lectores su trabajo ya puede considerarse “la novela de Milei”. Veamos por qué…

“Está basada en hechos reales. En los años 90, en una serie de edificios corporativos en París, China y Buenos Aires, hubo un método empresarial que consistía en degradar la vida de la gente en la oficina para obligarlos a renunciar y así ahorrarse la indemnización”, introdujo el autor en intercambio con El Cordillerano. “Fue un caso real poco conocido, una táctica para reducir el personal por la mitad”, añadió.

Las compañías “tenían que deshacerse de un montón de gente y, entre otras cosas, esto llevó a una ola de suicidios y a una serie de juicios en Francia”, contextualizó el escritor. “Acá en la Argentina no hubo tanto escándalo ni cobertura mediática, aunque rescaté un documental de la cineasta Sandra Gugliotta, que se llama Retiros (in)voluntarios. El tema es la oleada de suicidios ante las condiciones abyectas del entorno laboral a los que fueron sometidos los empleados”.

Vaccari vivió parte de su juventud en el exterior, publicó libros de cuentos, de dramaturgia y novelas. Además, hace años que es investigador independiente del CONICET y profesor en la sede barilochense de Universidad Nacional de Río Negro (UNRN). “Cuando viví en Australia, trabajé para dos corporaciones gigantes, que en ese momento eran las mediáticas más grandes del mundo”. Entonces, “me inspiré en la vida corporativa de la oficina, un territorio relativamente inexplorado en la literatura, aunque hubo trabajos sobre el tema”, admitió.

Por otro lado, “como lector y autor de ciencia ficción, me interesó explorar un futuro distópico hipercapitalista, porque, de hecho, Suicidados puede considerase como una obra sobre la distopía capitalista presente. En este caso, está ambientada en un presente indefinido”, destacó. Como resultante, en el libro “hay una convergencia entre mi experiencia laboral en ámbitos corporativos, mi interés en la ciencia ficción, el futuro del capitalismo y del mundo en general, junto con mi trabajo académico”.

Al respecto, apuntó Vaccari que “en años recientes (su investigación) se ha centrado en temas como el transhumanismo, la nueva derecha y el discurso de capitalismo”, mencionó. “Como parte de mi trabajo, empecé a estudiar ese discurso y también al anarcocapitalismo. Me interesó explorarlos en la novela, dado que hay una convergencia entre estos discursos y la realidad histórica que se dio en los 90, con el caso real en el que se basa y con la situación actual”.

Los puntos de contacto con el presente están más que insinuados. “Empecé a escribir mucho antes de que (Javier) Milei fuese una figura notoria, pero me parece que la novela demuestra cómo estos discursos no han cambiado, cómo seguimos sobreviviendo al discurso del capitalismo extremo, al individualismo extremo y ahora, al anarcocapitalismo”, concluyó nuestro interlocutor. ¿Sobreviviremos?

Por un lado, “Suicidados cuenta con un personaje que vendría a ser el supervillano: Jean Jacques Lefléau, un interventor, un gánster económico que viaja a la Argentina para probar este nuevo modelo de gerencia empresarial. Puede ser visto como una metáfora de Milei, pero fue un lector quien me lo sugirió. Yo había visto paralelos y similitudes, pero no me esperaba que la novela saliese justo en esta coyuntura histórica. En este caso, espero que sirva para algo o que nos ayude a reflexionar”, aspiró.

En algunas de sus libros anteriores, como “La pasión de Descartes” (Barenhaus 2019), la asociación entre literatura y filosofía es importante. En el caso de “Suicidados”, también hay vínculos. “En mi trabajo académico estudio modelos de cambio tecnológico y discursos alrededor de la tecnología. Estos discursos, en la mayoría de los casos están predicados sobre el progreso del capitalismo, su expansión y nuevos mercados, ligado a la idea de cambio o progreso tecnológico”. Otra trama que nos resultará familiar…

De hecho “nada más hay que ir a Marx: la revolución constante de los medios de producción no es otra cosa que la revolución tecnológica constante a la que estamos sometidos”, resaltó Vaccari. “Me interesó explorar estos temas filosóficos o contemporáneos desde el lente de una ficción, que incorpora mis gustos literarios por el terror, la novela queer y la ciencia ficción”, admitió el académico y escritor.

En “Suicidados”, “la torre de oficinas en Puerto Madero, donde se sitúa la mayor parte de la acción, termina siendo una sociedad aislada donde los empleados se quedan a vivir. Rápidamente se hunde en el caos de la lucha indiscriminada por recursos, como metáfora del estado de naturaleza, del todos contra todos en la que se basa en el anarcocapitalismo”, asoció. “Son ideas muy cuestionables y caducas, pero lamentablemente siguen ejerciendo cierto poder”, cuestionó el escritor. Que, en la realidad, vivamos para contarlo.

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