“TREN DE TILO” LLEGA A LA USINA CULTURAL DEL CÍVICO
“Sin el otro no hay teatro”, dice la directora de la compañía Sutil
Después de transitar por salas no tan céntricas, Sutil Teatro del Sur redobla la apuesta y llevará “Tren de tilo” a la estación siempre desafiante de la Usina Cultural del Cívico – Biblioteca Sarmiento. El convoy se detendrá en la emblemática institución el próximo sábado (26 de octubre) desde las 21. Desde mayo último hasta la actualidad, el elenco tiene a favor el trajín que implicó acumular experiencias durante un recorrido más bien intenso.
Tal vez haga falta recapitular. El elenco reúne sobre el escenario a Jorge Gerschman, Mariana Travín, Dalma Zúñiga y Fernando Fornaro. Su trabajo “cuenta la historia de cuatro personajes atravesados por la realidad de los parajes que quedaron sin actividad desde que el tren dejó de pasar por los pueblos”, puede decirse como brevísima sinopsis. Como falta tanta memoria en la Argentina, agreguemos que, de ser un país relativamente bien conectado por vía férrea, a partir de la década de 1990 la red se desmanteló en beneficio del transporte por rutas.
En este reencuentro de El Cordillerano con “Tren de tilo”, el intercambio se produjo con Florencia Trimmeliti, quien tuvo la idea y en un punto, es directora de la puesta. “La obra partió de la necesidad de contar una historia que visibilice el impacto que tuvo para algunos lugares de nuestro país que los trenes dejen de funcionar, que las estaciones queden vacías y los pueblos fantasmas”, recapituló.
“En el proceso de escritura fue surgiendo el vínculo entre estos cuatro personajes, que, a partir de los ensayos, permitió que cada integrante del elenco realizara su aporte”, compartió. Fueron los casos “de Mariana Travín, Jorge Gerschman, Dalma Zúñiga o Fernando Fornaro, que se encarga de la parte musical y logra crear unos climas muy propios, llenando de magia la sonoridad de la sala”, según ilustró su compañera de grupo.
Estableció Florencia que “la dramaturgia fue una semilla que nos permitió realizar una obra de creación colectiva”, remarcó. Como ya expresó este medio en su oportunidad, Gerschman es dueño de una larguísima trayectoria y, de hecho, fue contemporáneo a la frase tristemente célebre: “ramal que para, ramal que cierra”. La pronunció el expresidente privatizador, cuya época tantos puntos de contacto tiene con el presente.
No obstante, la fortaleza del grupo es su vocación colectiva. “Sutil Teatro del Sur viene trabajando desde 2017 y los roles del grupo son flexibles. En El bocado, que fue nuestra obra anterior, junto a Mariana realizamos la dramaturgia, pero a su vez estábamos en escena. En esta oportunidad, yo acerqué el texto y comenzamos a jugar con ese primer disparador, lo que me llevó al rol de dirección muy naturalmente, como una espectadora externa o una guía de la búsqueda, pero Tren de tilo tiene mucho del aporte de cada uno de nosotros”, insistió.
“Nuestro acento está puesto en que el proceso de creación, los ensayos y el trabajo sean democráticos y colectivos, partiendo de la premisa de que el aporte de cada uno es valioso”, resaltó la directora. “Sin el otro no hay teatro, con el otro es con quien puedo construir y estamos seguros de que partir de lo particular, de lo pequeño, de lo sencillo, nos permite contar las grandes historias, aquellas que nos habitan a todos”, resumió Florencia.
Precisamente, “el escenario tiene la particularidad de unirnos a todos, independientemente de trayectoria o formación académica”, resaltó. “En la búsqueda el actor o la actriz se encuentran con cosas nuevas en pos de la verdad del personaje. Para eso es importante ir en búsqueda de nuestras propias verdades, para que las ficciones puedan salir a la luz y emerger con más potencia”.
Como decíamos, “Tren de tilo” llega a la cotizada sala del Centro Cívico con cuatro meses de rodaje. “Con varias funciones a cuestas y habiendo recorrido Paico Casa de Arte, La Llave, El Brote y otros espacios, vamos descubriendo que cada función es reveladora, que cada sala se nos presenta como un desafío. Es tan cálido el encuentro con el público y las devoluciones que nos van dando, que no tenemos más que palabras de agradecimiento y mucha alegría. Los que estén en el camino ¡Bienvenidos al tren!”, invitó la teatrera.
El staff se completa con Santiago Ilundain en la operación de luces; la realización de vestuario de Gabriela Delfino; más el diseño gráfico y multimedia de Alejandra Zamudio. Las entradas se pueden obtener en la boletaría de la Biblioteca Sarmiento. “El tren nos trae esta historia, pero también nos lleva a reflexionar sobre nosotros mismos”, remarca el elenco. He ahí su principal atractivo.