2021-08-05

HERMOSAS MANERAS DE LLENAR “EL VACÍO”

Cris Rocha y Moma Mozetich inauguran flamante espacio de arte

Se llama La Luna – Libros y Café, y queda en el kilómetro 7,500 de la Avenida Bustillo. La muestra estará a consideración del público hasta septiembre próximo, de lunes a sábado de 9 a 19.

Olor a madera y hogar a leña reciben al visitante. Y “Confinados”, una obra de Cris Rocha con la que se simpatizará desde el vamos porque habla de todas y todos. Las dimensiones y distribución espacial de La Luna – Libros y Café permiten que dos creaciones de Moma Mozetich pendan de las alturas. Que su colorido domine el panorama puede interpretarse como metáfora, ante tanto gris contemporáneo.

Las dos artistas confluyen en “El vacío”, la primera muestra del nuevo reducto que abrió sus puertas al arte en el kilómetro 7,500 de la Avenida Bustillo. También está presente el trabajo de una tercera expositora, pero Ingjerd Hansen Juvik no pudo estar presente en la charla con El Cordillerano. Reside en El Manso y combinar se puso difícil, pero las creaciones de las tres pueden visitarse de lunes a viernes de 9 a 19, hasta septiembre próximo.

“Cuando Pilar convocó, fue una especie de puertita para volver a salir al exterior, después de un año y medio de trabajar en los talleres, conectada con algunos compañeros, pero bastante solitaria”, compartió Rocha. Pilar es Vega, flamante impulsora de La Luna – Libros y Café junto con su compañero Ignacio Maschwitz. “Fue como una ventanita al mundo y eso, me encantó”, sumó la artista. “No sabía que iba a participar junto con Moma porque la selección la hizo Pilar y cuando nos encontramos, también fue alegría porque con ella, estamos muy en contacto y compartiendo los procesos creativos de cada una. Fue muy lindo, un soplo de vida”, definió.

Su colega comparte estado de ánimo. “Estoy re feliz con que haya un lugar nuevo. Es muy bonito para exponer obras grandes, que a veces es difícil en Bariloche. Además, el marco del lago y los libros, me parece muy bello para venir a ver y estar”, invitó Mozetich. “A las artistas que estamos compartiendo las conozco porque con Ingjerd expusimos alguna vez en Design (Suites Bariloche); y con Cris y Pilar compartimos Neuquén Contemporáneo. Nos conocíamos artísticamente, de la vida y de los laburos”, redondeó. En efecto, la anfitriona también es artista.

Cada una llenó “El vacío” con su respectivo recorrido. “Como parte positiva, la pandemia me trajo muchas horas de taller. Había seleccionado dos trabajos, pero quedaba un poco de lugar, así que traje Confinados, que es un poco más grande”, confió Rocha. “La temática tenía que ver con la incertidumbre, el vacío y todas estas nuevas emociones que nos trajo este momento tan distópico y fuerte para todos. Estoy tratando de expresar ese sentimiento humano que nos está rodeando, de no saber muy bien para dónde seguir”, explicó.

En el caso de Mozetich, “seleccioné una obra que se llama El presente está solo, que es de 2014. La hice jugar con la última que pinté, que se llama Deriva: una niña en un pequeño chinchorro, la niña más pequeña aún… Está flotando, pero no tiene remos, entonces, la incertidumbre es total. Tiene que ver con este momento pandémico, es lo que me surgió al producir el año pasado”.

El segmento de la plástica oriunda de Mar del Plata se completa con “El color del deseo, una obra final de una serie que había estado trabajando sobre la tensión entre la vida y la muerte. Se llama Agón y todavía no la pude mostrar, solamente había mostrado esta obra en el CCK. Es como salir de esa tensión entre la vida y la muerte, para conectarse con la vida. Pero bueno, la vida nos está llevando de nuevo a este momento de tensión”, admitió.

Recibir la convocatoria de Pilar Vega, elegir, pensar y colgar fue “una experiencia hermosa. Hubo una inauguración en la que pudimos estar en contacto con el público, mostrando los trabajos y hablando de nuestros procesos”, señaló Mozetich. “Fue muy alentador y es muy lindo saber que está este espacio en funcionamiento, que es nuevo y hermoso, desde la vista que tiene al lago hasta lo que hay adentro. La verdad, lo súper recomiendo. (Siento) mucha felicidad al volver a sacar del taller los trabajos para que dialoguen con la gente”.

Las sensaciones de su colega son similares. “A mí me gusta mucho esta posibilidad, distinta a otros lugares del país. Nuestros colegas nos dicen que exponen en tal o cual sala, pero acá, los artistas siempre mostramos en bares o en hoteles, donde tenemos más circulación de gente”, razonó Mozetich. “Así que estoy muy feliz por haber sido convocada por Pilar en esta primera experiencia, compartiendo con amigas artistas que admiro muchísimo”. Pocas veces tan pleno, el vacío.

Te puede interesar