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GUIÑO DE LA INDUSTRIA A LA MÚSICA CORAL

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27/05/2026

Uno de los Premios Gardel se festejó en Bariloche

El galardón al Mejor Álbum de Música Clásica saludó no tan indirectamente la tarea de un compositor de esta ciudad.
El GVD y su interpretación de la obra que compuso Malachevsky.
El GVD y su interpretación de la obra que compuso Malachevsky.

Un Premio Gardel se festejó en Bariloche. Lejos de las categorías rutilantes más valoradas por la industria discográfica, el Grupo Vocal de Difusión (GVD) se quedó con el galardón al Mejor Álbum de Música Clásica por “Compositores argentinos”. Sucede que entre las 12 composiciones que el elenco grabó está “In memoriam”, una obra que tiene como autor a un activo protagonista de la música coral de esta ciudad: Eduardo Andrés Malachevksy.

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La grata novedad encontró al también director artístico del Camping Musical lejos del Nahuel Huapi, pero de todas formas se convirtió en motivo de gran alegría. “El Premio Gardel se lo otorgaron al director de coros Mariano Moruja y al GVD. Tanto él como el grupo, diría que son los referentes principales de la música coral argentina. Son de Buenos Aires y tienen un gran nivel”, introdujo nuestro vecino en intercambio con El Cordillerano.

Hay una pequeña historia detrás del logro. “En 2024 decidieron hacer un concierto en el Palacio Libertad, en el que reunieron obras de compositores argentinos, entre ellas una mía, que me había comisionado un coro de Filipinas”. Llamativamente, fue en latitudes tan lejanas donde la composición de Malachevsky se estrenó. “A partir de ese concierto hicieron una grabación y el sello que la hizo la presentó a los Gardel. Fue nominada y ayer (por el martes) ganaron el Premio”.

El compositor también es director. En nuestro medio impulsa el Ensamble Ab Imo Corde, que precisamente se aboca a interpretar música coral, pero de factura contemporánea. Desde ya, encontró “muy interesante” la premiación que no tan indirectamente, le incumbe. “Yo solamente contribuí con una de las obras de todo el programa: hay de colegas como Diego Boero, Marcelo Delgado, del propio director y de su hermano Fernando, que ya falleció. También hay una de Emilio Dublanc, compositor argentino también fallecido”.

El compositor y director.

Eduardo encontró “importante” el reconocimiento, porque “otorgaron un premio a la música coral argentina contemporánea, lo cual para el ambiente es relevante”. Lxs melómanos que se interesen pueden encontrar el registro en las plataformas digitales más usuales. “In memoriam” es el séptimo de la lista para el caso de Spotify. En la versión de YouTube, puede disfrutarse a partir del minuto 24:49.

Inspiración en Tagore

“Mi obra está dentro de un ciclo de cinco, sobre textos del Premio Nobel de Literatura 1913 Rabindranath Tagore, de India. Son textos que escribió en bengalí y él mismo los tradujo al inglés”, confió el compositor. “Yo utilicé una selección para la última obra del ciclo, que se llama He comes. Al principio, me lo habían comisionado para un recital en Nueva York, donde se cantaron tres de las obras. Después escribí una introducción para todo el ciclo, que ganó un premio en Seattle. La última, que fue la que se incluyó en la grabación, me la comisionó un coro de gran nivel internacional, que llama Philippine Madrigal Singers, de Filipinas. Se estrenó en Manila hace unos años”, compartió nuestro interlocutor.

En una explicación más extensa sobre su proceso de creación que el compositor tuvo la deferencia de compartir con el que firma, comenta que, a partir de las sugerencias del director del elenco filipino, Mark Anthony Carpio, “no tuve que leer mucho... Allí, en los primeros poemas (de Tagore), con inesperada rapidez me hallé con lo que buscaba: Tú has aprisionado mi corazón en las infinitas redes de tu música, maestro mío… Esta última frase del tercer poema me cautivó de un modo singular llevándome a concluir con resolución que indudablemente estaba ante los potenciales textos de la obra para Mark y su magnífico ensamble”.

Las cosas sucedieron en 2013. “Ahora bien, la búsqueda de los textos transcurrió en la primera semana de julio, y el preciso día en el que comencé a bosquejar la partitura desarrollando los primeros 20 compases fue el 9 de Julio, centrando mi atención en aquella frase que tanto me había cautivado y que iría a asumir muy rápidamente una melodía, como si hubiese escuchado un canto en mi interior no teniendo más que volcarlo al papel”. Como quedó claro en la noche del martes, su recorrido continúa.

En cuanto a su creación, Malachevsky la describió como “complicada, con una duración de 8 o 9 minutos para coro a capella, es decir, coro sin instrumentos. Las cinco obras de este ciclo recibieron premios en distintos lugares, así que es un gran honor y privilegio que este coro argentino” también lograra un reconocimiento. “Cuando necesitan un coro, por ejemplo, en el Teatro Colón, para interpretar obras muy difíciles, lo llaman a Mariano Moruja y su grupo, porque es especialista en la interpretación de música del siglo XX y del XXI. Es un coro de grandes voces y alto nivel. Para mí, uno de los mejores sino el mejor, de los que tenemos en la Argentina”, resaltó el barilochense. En la mega cita la industria discográfica, tuvo razones para sonreír.

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