Publicidad
 

LA MUESTRA DE JUAN LASCANO TODAVÍA DA QUE HABLAR

|
26/05/2026

¿Por qué el cuerpo femenino es soporte privilegiado del deseo, la fantasía y el fetiche?

Pilar Vega y Marianela “Muni” Muñiz aseveran que “una imagen nunca es inocente” y que está “el cuerpo en disputa”. Organizaron un conversatorio y anticiparon la controversia en intercambio con El Cordillerano.
Cindy Sherman, de la serie "The complete untitled film stills" (1977-1980).
Cindy Sherman, de la serie "The complete untitled film stills" (1977-1980).

Sino revuelo, la muestra con obras de Juan Lascano que reproducen mujeres desnudas todavía genera réplicas. Bajo la consigna “Una imagen nunca es inocente”, dos jóvenes artistas de Bariloche idearon un conversatorio que tiene como título “La mirada del deseo: el cuerpo en disputa”. Deseo, poder, erotización y construcciones de sentido sobre los cuerpos femeninos son algunos de los tópicos que se abordarán durante el encuentro.

Lee también: Con participación barilochense, lanzan libro sobre cine mapuche

La exposición que indujo la actividad tuvo lugar en abril último, se llamó “Paisaje de mujer” y se conformó con pinturas del artista en las que prevalecía la desnudez. Fue iniciativa de tres integrantes de la Asociación de Artistas Plásticos de Bariloche (AAPBA): Perla Álvarez, Natalia Lukacs y Aurelio García. Las impulsoras del conversatorio son Marianela “Muni” Muñiz y Pilar Vega, dos activas protagonistas del quehacer plástico local. La primera también es socia de la entidad e inclusive, integra su comisión directiva. Ambas tuvieron la deferencia de anticipar pareceres con el que firma.

El Cordillerano: durante siglos, la abrumadora mayoría de las obras de arte que reproducen desnudos refieren a mujeres y sus autores son hombres. ¿Qué quiere decir esa proporción? ¿Se modificó la tendencia en las últimas décadas?

Marianela y Pilar: en realidad, durante siglos, las que fueron consideradas “grandes obras de arte” fueron realizadas por artistas hombres, los llamados “grandes maestros”, y las representaciones del cuerpo de la mujer que circularon y se legitimaron también fueron construidas desde su propia mirada. Artistas mujeres existieron siempre, pero ¿qué representaban ellas? ¿Cómo representaban el cuerpo de la mujer? Esta selección histórica deja de lado la mirada femenina en la construcción de la historia del arte y, especialmente, en la representación de los cuerpos femeninos.

Ejemplo de la mirada hegemónica: "El ninfeo", de William-Adolphe Bouguereau. 1878.

Desde la década del 70, con el movimiento feminista, muchas artistas mujeres comenzaron a producir obras que visibilizan, critican y cuestionan estas perspectivas y el rol de la mujer en la sociedad. Sin embargo, fuera del circuito artístico, en los medios de consumo masivo, la publicidad, ciertas industrias audiovisuales, la pornografía e incluso las imágenes producidas por inteligencia artificial, vemos que esa lógica persiste e incluso se recrudece. Se siguen privilegiando cuerpos jóvenes, blancos, delgados, hegemónicos, hipersexualizados y disponibles para la mirada ajena. La tecnología no necesariamente democratizó las imágenes; muchas veces automatizó y amplificó sesgos muy antiguos.

EC: ¿qué fundamentos le encuentran a la construcción de esos “sentidos” a los cuales refieren en la convocatoria?

Marianela y Pilar: cuando hablamos de construcción de sentido nos referimos justamente a que las imágenes no son ingenuas ni neutrales. No solamente muestran algo: producen ideas, valores e imaginarios sobre los cuerpos, el deseo, el género y las relaciones de poder. Creemos firmemente que la subjetividad se construye también a través de las representaciones puestas en circulación por las principales instituciones de una sociedad. El arte, como parte de la cultura de una comunidad, tiene un rol fundamental en esa construcción y es, al mismo tiempo, un espacio significativo para cuestionar y transformar esas ideologías.

EC: entiendo que el conversatorio surge después de la muestra de Juan Lascano que se instaló durante un mes en Casa Bachman. ¿Qué condimentos particulares o qué observaron de esa experiencia?

Marianela y Pilar: lo que resultó movilizador fue justamente el contraste entre ese discurso y la experiencia de observación. Mientras el artista hablaba de intimidad, belleza, contemplación o incluso placer, la percepción que emergía para algunas de nosotras era muy distinta. Esa distancia entre intención declarada y recepción visual fue el primer disparador. Los cuestionamientos que principalmente nos interpelaron tienen que ver con el lugar y el posicionamiento que se le dio a la muestra en Bariloche. También con el propio título: ¿Paisaje de mujer? ¿Por qué se representa el cuerpo de la mujer como si existiera un único tipo de cuerpo? Vemos solamente mujeres con cuerpos hegemónicos: jóvenes, delgadas, de pieles blancas y lisas. Y en relación con la importancia del papel de las instituciones estatales en la construcción de subjetividad, nos preguntamos: ¿qué aporta hoy esta representación? Al mismo tiempo, sentimos que al avalar esta muestra se sigue sosteniendo una idea tradicional del artista como individuo creador y de la mujer como objeto pasivo de representación: la persistencia de una mirada masculina sobre el cuerpo femenino. Por último, reflexionamos sobre el impacto que genera el punto de vista desde el que son retratadas algunas de las pinturas, interpretadas socialmente como “belleza”. Cuando pusimos en común las percepciones entre las mujeres presentes, llegamos incluso a confundir ciertas escenas de supuesto goce —desde un imaginario pornográfico— con escenas de violencia o de crimen. ¿Por qué naturalizamos estas representaciones como “belleza”? ¿Por qué confundimos el goce con la violencia? ¿De dónde vienen estas formas de representación e interpretación?

"Estudios sobre el placer". Flor Alvarado (2023)

EC: ¿breves síntesis sobre los aportes de Griselda Pollock, John Berger, Naomi Wolf y Mona Chollet que van a poner en común?

Marianela y Pilar: Griselda Pollock es historiadora del arte y cuestiona los discursos normativos en el área, dándole voz y lugar a las obras de artistas mujeres desde el siglo XIX. Realiza un análisis profundo sobre la mirada masculina en la representación del cuerpo femenino y sobre el lugar de la mujer como signo de diferencia dentro del canon artístico.

John Berger profundiza esta idea con una frase muy potente: “Los hombres miran a las mujeres. Las mujeres se observan a sí mismas siendo observadas”.

Laura Mulvey —aunque no la menciona la pregunta, para nosotras es central— traslada este análisis al cine y desarrolla el concepto de “mirada masculina”, mostrando cómo gran parte del lenguaje audiovisual clásico posiciona a la mujer como imagen y al hombre como portador de la mirada.

Naomi Wolf y Mona Chollet analizan cómo, a partir del capitalismo y la sociedad de consumo, el cuerpo de la mujer también se volvió consumible, sin abandonar su lugar como objeto de deseo. Ambas reflexionan sobre cómo muchas veces terminamos confundiendo desear con ser deseadas, llegando incluso a someternos a prácticas violentas para alcanzar ese ideal.

EC: ¿algunas respuestas a las preguntas que plantean?

Marianela y Pilar: no hay respuestas cerradas, sino preguntas, y sentimos la certeza y la urgencia de accionar, diversificar las voces, reflexionar sobre el tema y repensarnos. ¿Cómo desarmamos imaginarios tan arraigados sobre la representación femenina? ¿Por qué naturalizamos con tanta facilidad ciertas imágenes? ¿Por qué el cuerpo femenino sigue siendo el soporte privilegiado del deseo, el consumo, la fantasía y el fetiche? ¿Qué representaciones del cuerpo de la mujer sí nos representan? ¿Qué producen hoy las artistas mujeres desde su propio punto de vista? ¿Dónde está nuestro deseo?

Serie/editorial de Michaela Stark, fotografiada por Charlotte Rutherford para Fondazione Sozzani, 2024.

No creemos que el problema sea la desnudez, el erotismo ni el deseo en sí mismos. El problema aparece cuando ciertas representaciones se vuelven únicas, repetitivas, naturalizadas y se presentan como universales. Nos interesa revisar qué imágenes elegimos exhibir, cómo se contextualizan, qué discursos las acompañan y qué sentidos habilitan.

El conversatorio que impulsan las artistas tendrá lugar el jueves (28 de mayo) desde las 18 en el micro cine de Puerto San Carlos. Desde ya, tiene carácter gratuito y está abierto “a toda la comunidad”. Se trata de “una invitación al diálogo, la escucha y la reflexión colectiva”, puntualiza el convite. Precisamente, no hay que perder de vista que “una imagen nunca es inocente”.

Todas las que ilustran el texto de El Cordillerano fueron aportadas por "Muni"

¿Que opinión tenés sobre esta nota?