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“NO HUBO UNA SOLA FUNCIÓN EN LA QUE NO SE ME ESCAPE UN LAGRIMÓN”

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20/12/2025

Hay un titiritero de Bariloche que anda de gira por México

A poco más de 7.000 kilómetros del Centro Cívico, la compañía Titereres al Viento conmovió al público de ocho ciudades mexicanas. Todavía queda gira por delante.
Títeres al Viento en jurisdicción mexicana.
Títeres al Viento en jurisdicción mexicana.

Hay un teatrero de Bariloche que sacó a pasear sus títeres a más de 7.000 kilómetros de casa. En efecto, David Ávila consideró la oportunidad de postular a un festival en México y las cosas se dieron. Por estos días, el artífice de la compañía Títeres al Viento despliega su arte en el país del norte, con paradas artísticas en ocho localidades y un cronograma de funciones que todavía no termina. Es más, durante enero próximo se extenderá hasta Colombia.

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Entre función y función, David se hizo un tiempito para reanudar la periódica conversación que mantiene con El Cordillerano, aún en geografías mexicanas. La chance de la gira surgió “a través de una convocatoria a compañías internacionales interesadas en participar de Titerelia - Festival de Títeres de Morelia. Envié el material y afortunadamente quedamos seleccionados”, relató el titiritero.

Claro que para aprovechar la selección hubo que remar. “A partir de la confirmación empecé trabajar en la estrategia para juntar el dinero de los pasajes. Eso requirió de un gran esfuerzo, apoyo familiar, colegas y de esa comunidad cercana y querida que ayuda a sostener este proyecto llamado Títeres al Viento”, agradeció el teatrero. El periplo de los muñecos barilochenses arrancó por Santiago (Chile) y ya en tierras mexicanas, siguió en Puebla, Morelia, San Miguel de Allende, Tlalpujahua, Salamanca, Tlalmanalco, Guanajuato y Oaxaca”.

En la última de las localidades, David se encontró con otro activo artista de Bariloche que hace dos años decidió seguir con sus murales en la patria de los muralistas: René Vargas Ojeda. “Fue interesante encontrarme con alguien con quien, en Furilofche, compartí muchos eventos de máscaras de la mano del maestro Kike Mayer”, relató por su parte el plástico. “En lo personal, me hizo bien guiarlo por lugares emblemáticos y compartirle espacios y situaciones de esta ciudad cultural. Fue intenso”, compartió. “Espero haberle facilitado este tramito de la aventura”, anheló.

David y René en Oaxaca.

Contó René que “solo le compartí algunas estrategias para sobrevivir, lo cual es bastante duro cuando no se conoce a nadie. También, algunos lugares para habitar, como el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca. Se trata de uno de los legados del maestro Francisco Toledo, quien se ocupó de resguardar la difusión de las artes y oficios”, ilustró el muralista. “Obviamente, compartimos algunas comidas locales”, añadió.

Solidaridad y generosidad

La gira de David “sigue hacia Tuxtla, San Cristóbal de la Casas y Cancún, donde tengo programadas funciones” adelantó. “Gran parte de este recorrido fue gracias a la solidaridad y generosidad de colegas locales que me han recibido, han organizado funciones y hasta paseos. Esto demuestra la importancia de las redes de trabajo que la gente dedicada a los títeres sabemos promover y sostener”, remarcó.

Como consecuencia de ese entramada, “surgió la posibilidad de trabajar en Cartagena de Indias (Colombia), en una sala pequeña dedicada a los títeres”. Asimismo, Títeres al Viento será parte de la Temporada de Teatro Cartaginés, del 7 al 11 de enero”, adelantó, de manera que todavía le quedan a nuestro vecino y su compañía varios kilómetros por recorrer.

Para afrontar la experiencia de presentarse frente a público que tal vez esté familiarizado con otros lenguajes, “traje una versión renovada de Pequeñas historias titiritescas”, una de las obras de la compañía. “Por un lado, me propuse lo de siempre: brindar una propuesta cómica y distendida que le gustara tanto a adultos y niñes por igual. Y en particular, darle énfasis a la música folclórica que utilizo en la obra y que aquí me suena con más fuerza e identidad aún:  chacareras, chamamés y alguna milonguita sureña”, explicó.

Por otro lado, y “como desafío, también me traje una historia con la Muerte como una de sus protagonistas, para ver qué generaba entre la gente de aquí, de México”, donde tanta importancia se concede a las cuestiones mortuorias. Además, es de la partida “una marioneta que toca el violín”, completó David. Y las cosas parece irle bien: “hasta el momento me encontré con una especial predilección de la gente adulta por los títeres”, señaló.

El titiritero resaltó “la manera en la que se predisponen a ver y escuchar, su concentración y sus risas. No es que allí (en Bariloche) no suceda, pero he visto gente adulta y sin niñes disfrutando de tres obras consecutivas, sin siquiera moverse de su silla”, comentó. “También he tenido lindísimas demostraciones de afecto, como personas mayores pidiendo fotos con los títeres, buenos deseos e incluso regalos, lo cual es tan conmovedor e importante para mí para seguir con la gira”.

Público atento.

En efecto, se trata de una experiencia intensa. En el rubro sensaciones, David registró “primero, los infaltables nervios. También algunas dudas y temores al estar tan lejos y no conocer. Además, México tiene una enorme tradición de títeres, máscaras y arte en general, ¿cómo no sentirse así? Pero a la vez, la confianza y el respaldo de traer un trabajo hecho por compañeras muy talentosas, como Nancy Videla, Valeska Baradit, Sonia González, Lucila Manso y Lili D’Urzo. Eso me despierta las ganas de brindar lo mejor, siempre desde el corazón. No hubo una sola función en la que no se me escape un lagrimón a la hora de saludar al público”, admitió nuestro vecino. Como dice la célebre canción, “México lindo y querido”.

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