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QUINTA EDICIÓN CON NUEVAS FOTOS Y OTRAS COLOREADAS CON IA

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03/12/2025

Otto Meiling, una leyenda que tiende a agigantarse

Toncek Arko renovó el libro que biografía al “Patriarca del esquí y andinismo argentino”. También incorporó averiguaciones sobre las mujeres que fueron sus compañeras.
Meiling en su medio. Gentileza: Toncek Arko.
Meiling en su medio. Gentileza: Toncek Arko.

El hallazgo de nuevas fotografías en recovecos hogareños antes inexplorados, la posibilidad de colorear otras que originalmente estaban en blanco y negro, además de averiguaciones sobre quienes fueron sus compañeras en la vida, fundamentan la quinta edición de “Otto Meiling. Patriarca del esquí y andinismo argentino”, el libro que tiene como autor a Toncek Arko. Además, la flamante tirada incluye al texto en inglés.

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“Siempre se pueden encontrar datos nuevos, anécdotas y vivencias”, le dijo nuestro colega a El Cordillerano en su casa del barrio Belgrano. “Esta es la quinta edición del libro, se vende bien y a la gente le gusta porque Otto es un personaje extraño de Bariloche”, introdujo. En la nueva versión “se agregaron nuevos datos que antes no estaban publicados sobre actividades como ascensiones a la Torre Principal, con una foto con la ruta marcada de puño y letra por Otto”. Valioso documento.

Por otro lado, “hay nuevos datos sobre travesías y bastante fotos que fui consiguiendo, además de referencias a su pareja, Erica, que fue su segunda mujer”, relató Arko. “Ella tenía hijos y había sido la esposa de uno de los íntimos amigos de Otto Meiling”, señaló. “También encontré una foto suya de cuando era profesor en Buenos Aires en los años 30, cuando recién llegó (a la Argentina). Se la mandó una señora a mi padre en los años 2000, cuando ya había fallecido. La encontré haciendo orden en los papeles de la casa”, compartió el historiador del montañismo.

En el presente parece una leyenda, pero “Otto fue mi profesor en la Escuela de Montaña del Club Andino y fui muchas veces a la montaña con él. Después, ya cuando estaba viejo, lo visitaba porque era muy amigo de mi padre (Vojko) e íbamos arriba, al Berghof. Era muchísimo mayor que yo, así que mucho no hablábamos”, evocó Toncek. “Norma Villegas, que vivió arriba con él, pero no era novia ni nada por el estilo, simplemente una artista, lo cuidó de anciano. De ella no encontré ninguna foto, a pesar de que ya en esa época, yo ya trabajaba de periodista”, lamentó nuestro colega.

El patriarca del andinismo. Gentileza: Toncek Arko.

Aun en el vértigo de 2025, el autor considera oportuno traer a colación de quien evidentemente, fue un personaje de otras épocas. “Siempre rescato que tenía dos cosas que mucha gente podría copiar… Una, tenía un gran respeto hacia la naturaleza y el cuidado del medio ambiente. Tenía una forma de practicar el deporte bastante sana, porque no dañaba la montaña. No perforaba la roca, subía de una manera limpia, cuidando la naturaleza y eso no siempre se hace. Hay mucha gente que sube de cualquier forma con tal de llegar a la cumbre y eso deportivamente no está bien”, cuestionó Arko. “De la misma manera, no dañar los animales, no destruir todo al paso del hombre. Eso Otto lo tenía”, aseveró.

“No sé qué diría…”

“La otra cosa: él no compartía las aglomeraciones y todos los males de la sociedad. Él compartía la tecnología, pero vivía lejos del pueblo y cuando Bariloche era una aldea. Hoy, si viera a Bariloche, no sé qué diría el pobre viejo… Esa filosofía contraria a la masificación de las ciudades y la aglomeración de la gente, un poco el humano la ha perdido”, consideró el periodistas y escritor.

Además de no cansarse de buscar, Arko se valió de nuevas posibilidades para la reedición de su libro. “Como hago muchos libros de montaña encuentro algunas fotografías nuevas, que antes no estaban y reemplacé algunas anteriores que no me parecían tan buenos. Y está la traducción al inglés, con la ayuda de Anneliese de la Cruz en las correcciones, así el turismo que llega a Bariloche lo puede leer más fácilmente. Otra de las cosas que hice, puse dos fotos que eran blanco y negro en colores, porque hoy con la Inteligencia Artificial se puede cambiar todo, pero no me pareció bueno incluir muchas. En una de ellas está Dinko (Bertoncelj), que hoy tiene 97 años, y le pregunté si podía haber usado esos tonos en su ropa y me dijo que por ahí sí. Eso me llamó la atención”, admitió el autor.

Unas de las fotos coloreadas con IA. Otto, a la izquierda. Gentileza: Toncek Arko.

Si bien Vojko y el “patriarca” fueron amigos, “Otto era mayor que mi padre, no compartió ninguna expedición ni ninguna salida importante con él porque era muchísimo mejor alpinista, estaba mucho más entrenado. Iba a la montaña con Dinko, que era un gran escalador. Mi padre era un caminante, no era un escalador. Él cuenta que la única vez que fueron juntos, Otto ya tenía 80 años y fueron al Frey. Mi padre tenía unos 20 años menos”, evocó su hijo.

Al concluir el intercambio con el que firma, Arko despejó equívocos sobre su biografiado. “No era nazi, era alemán, pero a veces la gente se confunde y cree que todos los viejos alemanes eran nazis y no. Alguno lo habrá sido, pero Otto tenía muchos amigos en el Club Andino, algunos, gente de izquierda contraria al nazismo. Por ejemplo, Dinko padeció a los alemanes en Eslovenia, la invasión alemana y todas las penurias. Obviamente, nunca hubiera sido amigo de un nazi. Otto no lo era, tenía algunas costumbres alemanas rígidas, pero son cosas diferentes”, consideró el autor. Una figura que se agiganta a medida que una eternidad cada vez más inquietante nos separa del 11 de agosto de 1989, cuando emprendió su último ascenso.

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