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BRINDARÁ DOS CONCIERTOS A PARTIR DE GARDEL Y PIAZZOLLA

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19/11/2025

Mujer bandoneonista desafía estándares y se presenta solista

Paula Liffschitz promete “una propuesta escénica inmersiva y sensorial”. Riesgo a partir de la tradición.
Paula Liffschitz. Foto: Endorfina Producciones.
Paula Liffschitz. Foto: Endorfina Producciones.

Aunque su número tiende a crecer, todavía son pocas las mujeres que tocan bandoneón, un instrumento que durante demasiado tiempo pareció reservado exclusivamente para hombres en un género que ya de por sí, arrastra sesgo machista. Menos aún son las que se animan a protagonizar un concierto solista con el fuelle como compañía, en búsqueda de sonoridades que, si bien reconocen raigambre tradicional, se proyectan hacia nuevas perspectivas. Es el caso de Paula Liffschitz.

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La bandoneonista se apresta a brindar dos conciertos en Bariloche a partir de un repertorio que combinará a Carlos Gardel con Astor Piazzolla, aunque precisamente con un sello personal. En primera instancia, El Cordillerano quiso saber cómo fue que la música se relacionó con el emblema de la música ciudadana. “A mi vida llegó primero la flauta traversa”, confió. “Con ese instrumento me vinculé al tango en un dúo que tenía, Amatango, con el que saqué mi primer CD. Está en Spotify”, introdujo.

Una cosa condujo a la otra. “De la mano de ese primer amor al tango vino la curiosidad por el instrumento que es el sonido que mejor lo refleja: el bandoneón. Tuve oportunidad de escuchar a Osvaldo Ruggiero de cerca y amé su sonido, su expresividad. El amor por el sonido no tiene barreras de género, aunque no fuera habitual en las mujeres en el momento que empecé. ¡Había muy poquitas! Eso también es un desafío”, admitió nuestra interlocutora.

El vínculo entre Paula y el bandoneón pasó por otras instancias. “A lo largo de mi vida tuve muchas agrupaciones, pero esta es la primera vez que presento un unipersonal a partir de Gardel y Piazzolla solo con bandoneón. La música popular permite y necesita, a mi modo de ver, nuevas versiones”, justificó. “Miradas personales sobre los temas originales, miradas que estén atravesadas por los propios caminos, por mi propio derrotero como música”, resaltó.

En su enfoque confluyen “la formación académica y también el espíritu popular, que es parte de mí”. Además, “el bandoneón es un instrumento que se escucha poco solo, es un instrumento bello y vivo que respira y se mueve casi como si participara de una danza con quien lo ejecuta”, describió la música. Del concierto, “la flauta traversa, mi viejo amor, participa por momentos dándole frescura y liviandad a la propuesta, que también incluye pequeñas introducciones poéticas que preparan al espectador o recuerdan algún instante de la letra del tema que, de algún modo, inspiró el arreglo”, describió.

Emoción inevitable

El espectáculo se titula “No sol@” y “en cuanto a los temas que sonarán, de Gardel: Cuesta abajo, Golondrinas, Silencio y Sus ojos se cerraron. De Piazzolla: Calambre y Romance del diablo, entre otros”, anticipó la bandoneonista. Como el anticipo habla de “una propuesta escénica inmersiva y sensorial” y a demanda del que firma, Paula explicó: “me pregunto: ¿hay algo más inmersivo y sensorial que el sonido del bandoneón? En vivo, un instrumento que tiene 100 años resuena e inevitablemente, emociona”.

Una mujer que toca el instrumento de Aníbal Troilo y en soledad, ¿cómo caerá en los ámbitos más tradicionalistas? “La experiencia es que les gusta porque son versiones donde la melodía está, se reconoce. Los arreglos rescatan la belleza de esas melodías de la inspiración de Gardel. Y pienso le dan un marco envolvente y expresivo”, consideró la inminente visitante de Bariloche y zonas aledañas.

Al comienzo del intercambio hizo referencia a ciertos desafíos por la cuestión de ser mujer. ¿En qué habrán consistido? “Durante mucho tiempo, el marco en el que podía desenvolverme era la clásica orquesta de señoritas”, ironizó la tanguera. “Estuve en Tangomaría, Las del Abasto y China Cruel. Si bien los grupos de hombres eran habituales, nadie remarcaba eso en un grupo como característica, en cambio los grupos de chicas eran sobre todo eso. No llamaban la atención los arreglos, la propuesta sonora, la calidad interpretativa... Solo eso: todas chicas, ¡qué simpático!” ironizó.

Pero sucede que “uno es un músico que estudia muchas horas, se prepara trabaja y tiene su propuesta”, destacó. “Encontrar la voz propia que puede incluir una forma femenina y también otras capas” también es tarea ardua. “A veces había una exigencia: ¡tocá fuerte! Como un hombre, y no… Siempre será como mujer, con la fortaleza y la dulzura, con la garra y la sensibilidad y con el valor de estar sola en el escenario llevando lo que soy. Y quien quiera oír que oiga. ¡He dicho!”

Paula Liffschitz presentará “No sol@” dos veces en Bariloche. La primera de ellas el próximo lunes (24 de noviembre) desde las 22 en el Centro Cultural Macacha. Luego, estará en El Bolsón y reincidirá en cercanías del Nahuel Huapi el sábado siguiente (29 de noviembre) en Moma desde las 21. ¿Hay algo más inmersivo y sensorial que el sonido del bandoneón? Al menos al sur del mundo, pareciera que no.

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