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NUEVO LIBRO DEL VECINO MIGUEL CONTISSA

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25/06/2023

“Primero marche preso. Después veremos”

“Primero marche preso. Después veremos”
“Primero marche preso. Después veremos”

El vecino Miguel Contissa presentó su nuevo libro, titulado “Primero, marche preso. Después Veremos”. No es su primer trabajo puesto que hace un par de años atrás publicó “Ocupación del norte Patagónico. Una historia de luchas por el poder”. En conversación con El Cordillerano el escrito esbozó sus conceptos al respecto con la intención de ampliar información sobre el contenido de su segunda obra, que cuenta con un título verdaderamente atrapante.

El Cordillerano: -¿Cuál fue la idea previa cuando decidió escribir bajo ese título?

M.C.: –La necesidad de poner en papel las historias sucedidas en esta provincia de dos rionegrinos de los años 50, especialmente en Ingeniero Jacobacci, una de las cuales tuvo un final trágico y, especialmente, porque muchos ignoran tanto las inmerecidas penurias como el final de cada una. Me estoy refiriendo a mi padre, Ángel Contissa y a Manuel Pino, quien fuera padre del conocido periodista deportivo de Radio Nacional Bariloche ‘Carozo’ Pino y de Graciela, autora de escritos costumbristas de la ciudad. Tanto mi padre como Manuel, estuvieron vinculados directamente al peronismo jacobaccino en aquella década y, como deducen, la experiencia política les resultó extremadamente traumática.

E.C.: –El título, si bien hace suponer un desarrollo acotado de las historias, que comienzan y terminan en la localidad jacobaccina, usted le dio un marco mayor como es el regional y el nacional. ¿Qué cosa buscaba con ello?

M.C.: –Me pareció prudente desarrollarlas, tal como lo digo en el libro, dentro del contexto político y social porque eso revalora la historia de estos militantes aportándole mayor dramatismo. De lo contrario, si las limitaba a lo municipal hubiesen perdido sentido y hasta importancia. Como siempre digo: es la mirada diacrónica de la historia la que corresponde hacer para evaluar los diferentes acontecimientos que siempre nos los presentan acotados. Porque esos dramas sucedidos, tenían su raíz, estaban vinculados con el escenario regional y nacional que hoy en día muchos ignoran o conocen a medias. Por ejemplo, el bombardeo a Plaza de Mayo el 16 de junio de 1955; o los fusilamientos impíos en los basurales de José León Suárez; la proscripción del peronismo; la dictadura de Onganía, de Lanusse, etcétera.

E.C.: –Según su mirada, ¿a qué se debe esa falta de conocimiento de muchos hechos sucedidos por parte de los ciudadanos en general?

M.C.: –Bueno, está comprobado que en la historia argentina algunos hechos importantes, cual capas geológicas, quedaron atrapados, cubiertos, escondidos dentro del relato histórico. Esto, que no es casualidad ni descuido por parte de algunos historiadores argentinos, termina desarticulando, desconectando, encapsulando acontecimientos y actores dentro de la dinámica que tiene la historia, impidiendo a su vez, una mirada panorámica de la misma. Y tal como digo en el libro, la narración histórica dentro de una sociedad, como también su marco institucional que generalmente se establece mediante una Constitución, estuvo desde siempre, en manos del poder dominante que controla además, al sistema educativo que hace las veces de polea de transmisión a las siguientes generaciones. Dicho de otro modo: los ganadores son los que escriben la historia, por lo que si recordamos aquellos versos de Lito Nebia, "eso quiere decir que hay otra historia". Por eso, estoy empeñado en la divulgación de estos hechos.

E.C.: –Es de imaginar que este relato, por ser tan abarcativo y detallado desde lo político y social, tiene respaldo en diferentes archivos. ¿Cuáles fueron esas fuentes?

M.C.: –Correcto, había que darle respaldo a la historia que se iba reproduciendo. Para ello, además de contar con muchas colaboraciones personales, visité el Archivo General Ferroviario; el Archivo Legislatura de Río Negro; el Archivo de la Municipalidad de Ingeniero Jacobacci; el Archivo Histórico Provincial; el Archivo del Tribunal Electoral Provincial. Eso sí, en ese sentido me fui llevando sorpresas desagradables, pues en muchos casos habían desaparecido en cada uno de ellos muchos datos valiosos. Es decir, “una mano traviesa” los quitó para evitar su revisión e impedir la reconstrucción de los hechos. Sin embargo, aquí estamos…

E.C.: –¿Su trabajo está pensado para algún público en especial?

M.C.: –Sí, para todo aquel que esté interesado en saber cómo fueron aquellos años sobre los que se ha tendido un manto de olvido; para que vean que el año 1976 con su dictadura malvada, tuvo un origen perfectamente identificable, es decir, “la dictadura”, tal como hoy se repite constantemente tuvo antecedentes, porque en definitiva, ningún hecho es espontáneo en las relaciones humanas. 

E.C.: –Gracias Miguel.

M.C.: –El agradecido soy yo por ocuparse de la difusión de mi trabajo. 

La edición de “Primero marche preso. Después veremos” se encuentra a la venta en librerías céntricas de Bariloche.  

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