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FIN DE SEMANA MUY ESPECIAL

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02/05/2022

Grupo solidario realizó un merecido reconocimiento a los balseros de Villa Llanquín

Grupo solidario realizó un merecido reconocimiento a los balseros de Villa Llanquín
Grupo solidario realizó un merecido reconocimiento a los balseros de Villa Llanquín

Hay trabajos que demandan un enorme esfuerzo, más allá de la fuerza física, deben enfrentar el duro clima de la Patagonia. Este fin de semana los balseros de Villa Llanquín, recibieron una hermosa sorpresa, un reconocimiento a su labor.

El grupo Manos Solidarias de Corazón decidió organizar una cena, contando con la complicidad de sus familiares quienes además, los días previos fueron aportando fotos. Un agasajo que según los protagonistas, nunca habían recibido.

El frío de la noche no impidió que comenzaran a llegar de la mano de sus compañeras y sus hijos, sin saber bien qué iba a suceder. Mientras en el patio poco a poco el fuego iba pintando la carne, adentro del salón, se iba dando la charla y el encuentro.

Algunos de los hombres que dedicaron su vida a la balsa, ya no están, pero igualmente estuvieron incluidos en el festejo. Luego de compartir la cena, se comenzó con la entrega de los diplomas, acompañados de una serie de obsequios. Una remera, una botella de vino y un vaso personalizados con sus nombres. Una foto autografiada y un CD de Sele Vera. Los familiares de los fallecidos recibieron además un ramo de flores, para que al día siguiente, la dejaran en la tumba de su ser querido.

La hermosa fiesta estuvo animada por el artista barilochense Luis Bravo, quien, como tantos otros, sumó su granito de arena de manera desinteresada para vivir una velada inolvidable.

Alfredo Miguel, balsero jubilado, recibió además la Bandera Argentina y la de nuestra provincia, para que apenas esté finalizado el mástil, comiencen a flamear ambas en la casita de los balseros, junto al río.

Una gran suma de voluntades hizo posible un reconocimiento tan postergado. Juan José Loncón de manera espontánea pidió la palabra; “creo que mis compañeros sienten lo mismo esta noche, no tengo palabras para agradecer todo esto, estamos acostumbrados a que nos critiquen pero no a que nos agasajen”.

Imposible nombrar a todos los involucrados en este hermoso gesto de agradecimiento para con los balseros, que se logró también con el acompañamiento de Isabel Salazar y Roberto Loncón, de la Comisión de Fomento.

 

Los protagonistas

Hace más de 50 años comenzó a funcionar la balsa, la que generalmente denominan "La Maroma" por ser ese el sistema que utiliza para cruzar el río Limay. No tiene motor, por lo que funciona solo empleando el empuje de la corriente.

El primer balsero fue don Carmelio Crespo, segundo fue don Armado Llanquín y en 1968, don Francisco Salazar.

Muchos de ellos han fallecido, pero sus familias siguen viviendo en Llanquín, el hermoso paraíso de la estepa. Fue por ello que se reconoció a la familia de Hugo Alberto Salinas, Segundo González, Roberto Segundo Olavarría, Carmelio Crespo, Armando Llanquín, Francisco Salazar y de don Riechert. Recibió además su reconocimiento Alfredo Miguel, por sus 32 años de servicio, quien ya se encuentra jubilado.

Aún se encuentran en funciones, Juan José Loncón (01- 07-1998), Rolando Zalazar (01-07-1998), Lucio Bejamín Olavarría (01-10-2009), Hugo Mauricio Loncón (01-03-2011), Ignacio Alfredo Miguel (18-07-2016),  Roberto Lucero Olavarría (22-12-2016) y Jorge Maximiliano Marín (15-07-2019).

 

Vida de trabajo

Todos los balseros aprendieron su oficio mirando, al principio no eran más de 20 o 25 vehículos por día los que debían cruzar, ahora en temporada algunos días superan los 300.

Largas horas manipulando las frías cadenas, soltando de un lado y tirando del otro. De haber una emergencia fuera de su jornada laboral, alguno de ellos acude para cumplir con sus funciones.

Era un reconocimiento que se les debía y gracias a una suma de voluntades, se logró realizar.

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