2026-06-26

Un hotel que es sinónimo de Bariloche: el “nuevo Nevada” se presentó en sociedad

Tras las reformas en el establecimiento, el intendente destacó: “La puesta en valor de este lugar es una reivindicación moral a los pioneros”.

La familia Gressani, con el objetivo de mostrar cómo quedó su hogar a partir de las reformas que llevó a cabo, organizó un cóctel en su casa, que es también la de quienes visitan la ciudad, como, asimismo, la de la sociedad barilochense, ya que, desde hace setenta y cuatro años, el hotel Nevada —la casa, el hogar de los Gressani— ha acompañado la vida de la localidad.

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Esa edificación, en Rolando entre Mitre y Moreno, ha visto cómo cambiaba el mundo década a década. Las cosas buenas, pero también las malas. Y ahí permanece, estoica ante las adversidades y feliz ante las dichas. 

Eso sí, en diferentes momentos, tuvo renovaciones. Y la última, la que motivó el cóctel al que asistieron personas de los ámbitos más diversos, ha sido realmente importante.

Adriana y Sandro, dos de los hermanos que están al frente del Nevada, junto al intendente de Bariloche.

El interior del establecimiento muestra en la actualidad una pátina de modernidad curiosamente asentada en lo clásico, con diferentes detalles aquí y allá (un par de esquíes y sus bastones correspondientes, por ejemplo) que recuerdan que, más allá de estar ubicado en el centro, su espíritu es el de un hotel de montaña.

Aparte de las certeras modificaciones que a quien ya conozca el lugar le harán sentir que se equivocó de sitio (o bien, si le gusta la ciencia ficción, que entró en algo así como otra dimensión), está la transformación desarrollada en las “entrañas” del hotel, porque las instalaciones de electricidad, agua y gas, prácticamente, se hicieron de nuevo.

Además, las habitaciones también variaron, porque a algunas se las rejuveneció y a otras se las reconstruyó, como pasó, por ejemplo, con aquellas veinte que fueron convertidas en diez departamentos, una cuestión que se relaciona con una demanda creciente del mercado.

El  contexto invitaba a que los invitados conversaran sobre diversos temas.

De todo eso conversaban los invitados en el lobby y la cafetería del establecimiento, durante el atardecer del viernes, mientras degustaban una copa y alguna delicatessen.

Y los hermanos Gressani (Adriana, Gianni y Sandro) llevaban adelante el rol de anfitriones con el orgullo de saber que no se equivocaron con una decisión tan arriesgada como fue la de cerrar el hotel durante dos años para emprender las modificaciones.

Diversos espacios de la ciudad estuvieron presentes a través de sus representantes.

En todo momento, además, flotó en el ambiente la calidez que distingue a aquellos emprendimientos donde la fuerza impulsora proviene de un legado familiar.

Precisamente, eso resaltó el intendente de la ciudad, Walter Cortés, quien, apenas ingresó para felicitar a los hermanos que integran el directorio de la firma, expresó: “Me imagino cómo serían estas calles cuando recién hicieron el hotel, en aquel Bariloche tan chico… La puesta en valor de este lugar es una reivindicación moral a los pioneros que se atrevieron a iniciar esta clase de emprendimientos vinculados al turismo en Bariloche”.

Sandro Gressani conversando con Cortés y el secretario de Turismo de Bariloche, Eric Guzmán.

Por otra parte, el jefe comunal remarcó las fuentes laborales que genera el establecimiento: “Dar trabajo es muy importante, nuestra gente lo necesita”. Y sumó: “Cada persona que hace un hotel o lo renueva, poniéndole pasión y cariño, colabora con el crecimiento de San Carlos de Bariloche. La ciudad necesita empresarios que apuesten por la localidad, que inviertan acá, para que seamos el ícono del turismo y la excelencia, algo que es fundamental para los que vienen a visitarnos. Nosotros precisamos que el turista sea el primer promotor de Bariloche”.

Durante el cóctel, afloraron conversaciones sobre temas diversos.

Mientras Cortés continuaba su camino, saludando a referentes de diversos sectores de la ciudad (preponderaban los representantes de diversos segmentos vinculados al turismo), una periodista le preguntaba a Sandro Gressani, una de las cabezas del emprendimiento, por la transformación del hotel: “Fuimos hasta los cimientos y renovamos totalmente al Nevada”, decía Sandro, recordando que la base de todo aún es aquel edificio que se levantó en 1952: “Cada década se fue mejorando y ampliando, y ahora decidimos hacer una reforma íntegra”.

Si bien es difícil hablar de una inauguración cuando el establecimiento ya cuenta con una larga existencia, Sandro sonrió: “Hoy estamos inaugurando el nuevo Nevada”.

Los hermanos Gressani y Walter Cortés.

Luego, hablando ante los presentes, agradeciendo la presencia de todos, Sandro recordaría que el germen del hotel se vincula con la llegada de sus abuelos, Italia y Noé de Barba, desde Europa. Así, contó que Noé había sido convocado por Primo Capraro, quien buscaba mano de obra calificada para el desarrollo de esta parte de la Patagonia.

Los trabajadores del hotel estuvieron atentos en todo momento a lo que los invitados requerían.

Aquí, en el sur del mundo, aquella familia que arribó desde el otro lado del océano dio vida al Nevada. Luego, la hija del matrimonio, Elda, y su esposo, Enrico Gressani, continuaron con la empresa.

En la actualidad, los encargados son sus hijos, Adriana, Gianni y Sandro (Claudio, el mayor, que en su momento también impulsó diversos cambios en pos del avance del hotel, falleció tempranamente por un accidente vehicular).

Momento de hablar frente a los invitados.

Adriana, cuando habló frente a los invitados, remarcó la relevancia de que las remodelaciones se emprendieron a partir de contratistas y proveedores locales, haciendo hincapié en la importancia de “darle una oportunidad a la gente de Bariloche”.

Gianni, al llegarle el turno de dirigirse a los presentes, se refirió a un “renacer del Nevada” y expresó: “Hemos sabido poner en valor el hotel en beneficio de Bariloche”.

Gianni y Sandro.

Más adelante, Gianni, frente a este cronista, destacaría lo que significa seguir con un legado familiar: “Prácticamente, me he criado acá. Desde chiquitos, mis hermanos y yo nos empapábamos de todo lo que representaba tener un hotel”, dijo.

De ese modo, durante la conversación, recordó a Claudio, aquel hermano que falleció joven, evocándolo como “un gran lanzador de proyectos”.

Gianni recordó a Claudio, el hermano que falleció tempranamente.

“Esto lo hicimos también por él”, expresó Gianni, mientras escuchaba que la gente no se cansaba de lanzar elogios ante el nuevo marco que delinea la esencia del hotel Nevada, un establecimiento donde el espíritu familiar prevalece.

 

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