OFICIÓ DE PRODUCTOR “UN GIGANTE EN LA HISTORIA DEL JAZZ”
Se fue de Bariloche, trabajó en Europa y ahora lanza un álbum que grabó en Nueva York
Julián Muro se emociona si le preguntan por Bariloche, pero la verdad es que en los últimos años se convirtió en una suerte de trotamundos que combina la aspereza de la montaña con la formación musical en lugares de excelencia. Actualmente en España, el músico oriundo de esta ciudad empezó a lanzar el primer volumen de APFUS, un curioso álbum de temas propios que ideó para una formación de cuerdas. Se grabó en 2022 y desde abril último está disponible “No se está solo”, el primer simple. El 15 de mayo saldrá el segundo.
“Me fui de Bariloche hace ocho años, pero estuve en 2023 para presentar el trabajo que ahora estoy lanzando”, contextualizó en conversación con El Cordillerano. “Lo venía de grabar en 2022 en Nueva York, después de estar allá un año. Tenía hacía tiempo el proyecto de trabajar con un cuarteto de cuerdas más contrabajo y banda con música nueva”. En su último paso por aquí “lo presenté en el hotel Edelweiss con gente de Bariloche”, recordó.
“Luego volví a Alemania para trabajar en un refugio de montaña y después me fui a Rotterdam (Países Bajos) para hacer otra maestría, en este caso, Músicas del Mundo con especialidad en Música Latina”, señaló. En su transcurso “hice un trabajo de investigación fuerte sobre la milonga y otra grabación, pero no va a salir hasta dentro de unos años”. En ese proyecto “incursioné en la milonga desde una perspectiva muy personal y continué el trabajo que había hecho en Dingungu: indagar en la presencia africana y afrodescendiente en las músicas argentinas”. Así se llamó el álbum que concretó antes de partir de Bariloche.
“Ahora estoy en Palencia (España) y estudio en Madrid una maestría en Folklore de la Península Ibérica, sobre todo, folklore español. Es precioso, por ejemplo, estoy tocando mucha pandereta y cantando jotas o tocando el pandero cuadrado, que es un instrumento que se comparte entre Marruecos, Portugal y España: un tambor cuadrado que se toca de muchas maneras. La verdad, una experiencia fantástica”, valoró.
Identidad y búsqueda. Foto: Alberto Poncio.
En el plano discográfico, “estoy lanzando el volumen I de APFUS, que es música para quinteto de cuerdas y voz. Hay un tema en el que también hay una banda, que es la que grabó el volumen II. De la banda participa el productor, Dave Douglas, que es un gigante de la historia del jazz y grabó trompetas. En el volumen I el eje está en las cuerdas, en mi trabajo de componer y arreglar para cuerdas”, describió Julián.
Tipo de prestigio
Los planes contemplan que el álbum íntegro esté en plataformas el 29 de mayo. “Está saliendo a través de un sello catalán y otro estadounidense, porque estoy haciendo una apuesta grande para tratar de que se conozca el material”, compartió el músico. “El productor es un tipo de mucho prestigio y un trabajo al que quiero mucho, porque me envalentoné y escribí para cuerdas. El cuarteto con el cual trabajé está en ascenso en Estados Unidos: Bergamot Quartet. Son cuatro chicas, músicas increíbles. El contrabajo lo tocó Ethan Cohn, que también es un super músico”, ponderó.
“El álbum se grabó en Nueva York en 2022 después de un año de trabajo”, adonde Julián había ido detrás de otra formación. Demandó “nueve meses de escritura y arreglos, para luego, otros tres meses de intensos ensayos y grabación. Prácticamente se grabó en vivo en una sola habitación, casi sin separación entre los instrumentos, a la vieja usanza”, describió. “Fue muy desafiante a nivel técnico para mezclarlo, pero también le da mucha frescura y de situación. Mezcló y masterizó Leandro Girard, que es de Bariloche y vive entre Bariloche y Buenos Aires”, informó su colega.
El tema que ya se puede degustar “se llama No se está solo. Es curioso, porque en el disco hay algunos temas que me acompañan desde la adolescencia y que toqué de otros modos antes de grabarlos ahora. Surgió en mis primeros años en Buenos Aires, cuando me encontré con la crudeza de la ciudad. Yo me fui de Bariloche con un vínculo muy, muy fuerte con el paisaje y el lugar, porque no había conservatorio o escuela de música. Vivir en Buenos Aires es alucinante, pero los primeros años de la adultez fueron difíciles”.
Un barilochense en vivo por el mundo.
Su obra aborda “la falta de soledad” porque “incluso cuando estás solo en tu casa se escucha la tos de alguien o un portazo o alguien que grita en la calle o un auto o como dice la letra, a una cama que se tambalea porque hay alguien haciendo el amor (sonrisas). Todo eso te hace saber que no estás solo, en oposición al cuerpo en el ámbito salvaje en el sentido que le daba Gary Snyder, de la Generación Beat”.
Para el poeta y ensayista estadounidense, “la condición salvaje es como el ambiente en el cual todos los seres, vivos y no vivos, pueden expresarse de manera plena. En las ciudades eso no se da porque son un ambiente construido para la plenitud de uno solo ser: el humano. Eso se puede experimentar, si, por ejemplo, uno se cría en una casita del kilómetro 15 en la década de los 90, con poca gente alrededor, mucho verde y bosque”, parangonó Julián. “Esa es la historia de mi crianza”.
Humor y emociones fuertes
Dice la letra: “No se está solo en la ciudad. Pero esta verdad esconde una trampa / la soledad, asustada, dispara hacia adentro y se encarna”, evocó Julián. “La música que construí al principio era como un blues de rock nacional, pero ahora lo llevé hacia el lado del tango, porque la letra es medio graciosa y melodramática. Algo humorístico en torno a esas emociones tan fuertes”, describió.
El que estará disponible en una semana “se llama Si. El poema está construido alrededor de unas coplas típicas del norte argentino del canto con caja. Casi que es un haiku, muy pocas palabras que llegan a conclusiones humorísticas o muy profundas”, adelantó. “El arreglo está inspirado en la música de las comunidades mbyá guaraní de Misiones que grabó mi papá (Claudio “Tam” Muro) cuando fue a construir un centro de interpretación en San Ignacio. Hay una frase de violín que está inspirada en esa musicalidad de forma libre y subjetiva. Parte de una suite de tres movimientos”, anticipó Julián. En síntesis, música con arraigo en el pago chico, pero como está a la vista (más bien al oído), de proyección universal.