“BOSQUE ARRIBA EN LA MONTAÑA”, DE SOFÍA BORDENAVE
Una película de Bariloche se estrenó en la prestigiosa Berlinale
Una película que se rodó en Bariloche acaba de estrenarse en la prestigiosa Berlinale, el cotizado encuentro cinéfilo que por 76° ocasión se lleva a cabo en la capital alemana. Se titula en “Bosque arriba en la montaña” y tiene como directora a Sofía Bordenave. La producción se exhibió en tres ocasiones en distintas salas y fue muy bien recibida por el público alemán. En la Argentina levantará polvareda porque recrea un acontecimiento que también conmocionó a Bariloche: el asesinato de Rafael Nahuel.
Entre el sábado último y el miércoles Sofía desplegó un trajín considerable, pero a pesar también de la diferencia horaria, pudo responder algunas de las inquietudes de El Cordillerano. “La película fue seleccionada para una sección que se llama Forum, es un documental que cruza varios temas: el genocidio al que llaman Conquista del Desierto, las imposiciones forestales del siglo pasado que derivaron en la invasión de pinos y la manera en la que se manejó la Justicia en las audiencias por el asesinato de Rafael Nahuel”, introdujo la realizadora.
“Con el editor trabajamos con mucho material de archivo y mapas antiguos de manera experimental”, confió. Se trata de Pablo Weber, que también escribió el guion junto con la directora. En tanto, la dirección de Fotografía corrió por cuenta de Ezequiel Salinas y en la corrección de color trabajó Martín Sappia. La película cuenta con música original que aportó Seba Teves y trabajó en la postproducción de sonido Atilio Sánchez.
“Bosque arriba en la montaña” cuenta con las participaciones de Mirta Ñancunao, Lorena Cañuqueo y Joaquín Rapoport, con producción de Afuera Producciones y Maleza Cine. “La película tuvo una recepción cálida, sobre todo me pareció bueno que las notas (periodísticas) y comentarios se comprometían con la problemática y preguntaban por eso”, añadió la realizadora.
Momento culminante.
Si bien todavía persiste el acento cordobés en su habla, hace más de 20 años que Sofía reside en Bariloche, donde sobre todo se consagra a la actividad jurídica porque también es abogada. No obstante, su origen mediterráneo hizo que la prensa de la provincia prestara particular atención al estreno. Por ejemplo, Roger Koza escribió para La Voz: “No había lugar ni en la primera fila, como tampoco en el balcón. Al cumplirse los 91 minutos de proyección, el aplauso fue cerrado y la recepción, a juzgar por las preguntas del público, extraordinaria. Un filme ética y estéticamente en las antípodas de las banalidades que proliferan en Berlín”.
Resonar en la memoria
Sumó el crítico que “el punto de partida de Bosque arriba en la montaña es el asesinato del joven mapuche de 22 años Rafael Nahuel, el 25 de noviembre de 2017, quien recibió un tiro por la espalda de un arma disparada por el prefecto Franco Javier Pintos. Todavía resuena en la memoria de muchos argentinos el discurso mendaz de quienes tenían que informar sobre lo sucedido”.
Antes de su obra más reciente, Sofía había codirigido junto con Luz Rapoport “La suave noche” (2017), otro documental que se rodó en el sur de Chile alrededor de un oficio que está en extinción: la confección a mano de tejuelas de alerce. Más reciente es “Estrella Roja”, cuyas escenas logró al cumplirse el centenario de la Revolución de Octubre en las calles de la mismísima Moscú. También tiene en su haber un corto porque “cada tanto hago una película porque en mí conviven los dos mundos: el cine y el trabajo como abogada, en el que asesoro a algunas organizaciones mapuches”.
Más allá del desempeño del documental y su experiencia personal, “la Berlinale estuvo muy cruzada por las declaraciones de Wim Wenders”, compartió la barilochense oriunda de Córdoba. “Todos los queremos porque hizo algunas películas que nos marcaron, como París Texas, pero dijo cosas espantosas arrogándose la autoridad de decir que los directores de cine no se tienen que ocupar de política ni hablar del tema”, evocó nuestra interlocutora.
La directora, en una de las mecas del cine mundial.
Presidente del jurado en el Festival de Cine de Berlín, el también director de “Las alas del deseo” (1987) consideró que “como cineastas debemos mantenernos al margen de la política, porque si hacemos películas con un enfoque puramente político, entramos en el terreno de la política y nosotros somos el contrapeso de la política, somos lo opuesto a la política”. El alemán ensayó esa respuesta al cuestionar un periodista la ausencia de una postura crítica respecto de Israel y Gaza, cuando en ediciones anteriores sí se expresó en favor de los pueblos ucraniano o iraní.
Según Sofía, ese discurso “fue muy traumático para todos y todo el Festival estuvo marcado por eso, porque hubo permanentes respuestas por parte de un montón de productores, directores y artistas totalmente en contra”. Más allá de ese ribete, la experiencia “fue interesante y hermosa, porque es un festival de dimensiones gigantescas”, celebró la directora, quien al mediodía argentino del miércoles (18 de febrero) emprendía el regreso.
“Ser mapuche en Argentina nunca ha sido fácil, y ese saber incómodo es el que trabaja cinematográficamente Bordenave, que además de cineasta ¡y qué cineasta! es abogada y conoce el sistema jurídico argentino con su retórica propia para evitar decir las cosas por su nombre. He aquí una película que conjura los recursos económicos escasos con procedimientos cinematográficos de gran inteligencia”, sumó a su crítica el colega de La Voz. Ahora, quedan las ganas de ver “Bosque arriba en la montaña” en el doloroso pago chico donde se rodó.