REALIZARÁN UN BINGO CON EL FIN DE QUE VIAJE AL GARRAHAN
La historia de Daiam, un nene con problema cardiológico que no para de luchar
“Daiam tiene nueve años y nació con un problema cardiológico; posee un único ventrículo, le funciona medio corazón”, explica Miriam Aguirre al hablar de uno de sus hijos, con turno en el Hospital Garrahan para una intervención en noviembre, por lo que la familia, para recaudar fondos, ha invitado a participar de un bingo que se efectuará el domingo 13 de octubre, a las 17, en el Círculo Chileno Gabriela Mistral, ubicado en Neuquén y Sarmiento.
El niño, fanático de Boca (“Es muy bostero”, destaca la mamá), tiene experiencia en esto de los quirófanos.

“Al nacer, le dieron setenta y dos horas de vida si no lograba ir al Garrahan para una cirugía”, recuerda Miriam.
El lunes 6 de octubre de 2014, fue ella quien se percató de que algo no andaba bien con el pequeño. Daiam había llegado al mundo en aquella jornada, a las cinco de la tarde, en el Hospital Zonal Dr. Ramón Carrillo. “A las 22 me crucé a neonatología porque no tomaba la teta”, recuerda.
La mujer ya había pasado por dos partos y le parecía extraña la actitud del bebé, que simplemente dormía.

“Lo revisaban pero no encontraban nada, hasta que se dieron cuenta de que tenía baja saturación”, explica Miriam, para luego rememorar que, aquella vez, le dieron “una medicación que duraba setenta y dos horas”. A partir de ahí, si no lo intervenían, el panorama era lúgubre.
El problema era que los cirujanos que podían operarlo, en ese momento, no estaban en el Garrahan.
Pero una comunicación venturosa con el Hospital Dr. Eduardo Castro Rendón, de Neuquén, cambió la perspectiva sombría.
“Los cirujanos del Garrahan viajaban el primer jueves de cada mes a Neuquén, así que fuimos allá en un avión sanitario y lo operaron”, evoca la mamá.

Aquella fue la primera de las tres veces que a Daiam lo intervinieron a corazón abierto.
Además, hubo varias ocasiones en que tuvieron que hacerle cateterismos.
Miriam está acostumbrada a que le hablen de “valvulitas”.
Y ahora, según le indicaron los especialistas que ven al niño en Buenos Aires, a Daiam deben realizarle una corrección quirúrgica, así que una vez más ingresará a quirófano, aunque la intervención, en esta ocasión, no será a corazón abierto.

El “bosterito” es fanático del fútbol, y solía practicarlo.
Pero un día Miriam recibió un llamado del entrenador que le decía que el nene se había quedado agachado tomándose el pecho.
Se lo empezaba a ver debilitado.
Cambiaron de actividad física. Daiam comenzó a ir a taekwondo, pero notaron los mismos síntomas de agotamiento.
Así, más allá de que es un niño hiperactivo, no pudo seguir.
“Se está cansando más de lo normal”, señala la madre.

En agosto tuvieron que viajar a Buenos Aires para concurrir al Garrahan, pero en el Hospital Zonal le dijeron que carecían de fondos para pagar el traslado.
Miriam, que es empleada doméstica, movió cielo y tierra para conseguir el dinero necesario para poder ir. Finalmente, la senadora Silvina García Larraburu le dio los pasajes.
Fue en aquella visita a Buenos Aires donde se determinó la necesidad de un nuevo paso por el quirófano.
Ante el temor de que en el Hospital Zonal de Bariloche vuelvan a carecer de presupuesto para los pasajes y la permanencia en tierra porteña, es que nació la idea del bingo.
Deberán viajar Daiam junto a Miriam, pero también al menos dos de los tres hermanos del niño.
Uno es un bebé, por lo que tiene que estar junto a su mamá, ya que la estadía seguramente se extenderá por alrededor de veinticinco días. Además, viajará la hermana mayor, de diecisiete años, para cuidar el benjamín de la familia mientras la madre se encuentre en el sanatorio.

Daiam, en tanto, continúa con su redoblante futbolero, luciendo una pasión inmensa por Boca.
Y, como siempre, se muestra “callejero”, y quiere seguir yendo por el barrio con su camiseta azul y oro, para hacer los mandados.
Pero cada vez se cansa más.
“Anda con las defensas bajas”, apunta Miriam, quien también señala que están por contratar –nuevamente– un transporte escolar para que el pequeño pueda llegar hasta la Escuela N° 328 (la de “techo amarillo”), ya que el niño se agita al caminar las cinco cuadras que hay desde su hogar a la institución educativa.
Pero él, pese a todo, sigue, como el conejito de Duracell… Cuando parece que no da más, saca fuerzas de donde no hay. “Se exige más de lo que puede”, afirma Miriam.
Son sus ganas de vivir.
Porque, más allá de la cardiopatía, su corazón late como esas locomotoras que impulsan vagones con un peso inmenso…

Quienes deseen comunicarse para conseguir las entradas para el bingo (a precios módicos y con premios que siguen llegando a partir de donaciones), o bien brindar cualquier tipo de ayuda, pueden comunicarse al +54 9 294 481-7068 o al +54 9 294 420-1167.