TRAS LA CONFIRMACIÓN DEL VETO DE MILEI
Cuánto cobrarán los jubilados en octubre
El reciente anuncio sobre el ajuste en el haber mínimo de los jubilados para el mes de octubre ha generado amplia discusión en diversos sectores. Tras el veto a la nueva fórmula jubilatoria, el vocero presidencial, Manuel Adorni, había puesto en duda la continuidad del bono complementario de $70.000, poniendo sobre la mesa el dilema entre el bienestar de los jubilados y el superávit fiscal.
Un vistazo a las cifras revela que, si se mantiene el mencionado bono, los jubilados de la mínima percibirán alrededor de $314.390 en octubre. Este aumento se debe al 4,2% de inflación reportado en agosto. En caso contrario, los haberes mínimos simplemente recibirán el ajuste por IPC, reduciendo los ingresos.
La fórmula de ajuste, establecida por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), es aplicada en función del Indice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el INDEC. Es importante subrayar que esta fórmula derivó en un veto y el intento de derogación por parte de la oposición no fue exitoso en la Cámara de Diputados.
Según las cifras actuales, el haber mínimo por ley para septiembre es de $234.540. Al sumarle el bono fijo de $70.000, el monto final asciende a $304.540. Para octubre, la mínima se espera que pase a $244.390, lo que junto con el bono elevaría los ingresos a unos $314.390. Sin embargo, si la inflación de septiembre supera el 3,1%, el ajuste no será suficiente para mantener el poder adquisitivo.
No todos los jubilados se ven igualmente afectados. El ajuste también incluye a quienes perciben la Prestación Universal de Adultos Mayores (PUAM), la cual pasará de $187.632 a $195.512, y la suma de un posible bono la llevaría a $265.512. Este ajuste también se aplicará a las pensiones no contributivas que pasarán de $164.178 a $171.073, con un bono que podría elevar los ingresos totales a $241.013.
La incógnita radica en saber si el bono complementario se mantendrá. El posible cese de esta ayuda tendría un impacto significativo, reduciendo los ingresos de bolsillo en 22,26% para los jubilados de menor haber. Esta reducción sería aún más preocupante dada la licuación del poder de compra ocasionada por el congelamiento del bono durante los últimos siete meses.
El gobierno sostiene que esta medida es necesaria para mantener controlado el gasto previsional, y se estima que el recorte aplicado llegará al 30% en este año, según el IARAF (Instituto Argentino de Análisis Fiscal). A medida que nos acercamos a octubre, la incertidumbre sobre la continuidad del bono y su impacto real en las vidas de los jubilados será un tema crucial de seguimiento.
“El futuro del bono depende estrictamente del superávit fiscal, y en la actualidad, las condiciones no están dadas para mantenerlo,” destacó Adorni, dejando en claro la preocupante realidad que viven muchos jubilados en la base de la pirámide social.