UN GÉNERO “INDELEBLE E INDISPENSABLE”
Con Los Hienas y El Alambique, vuelve a celebrarse el Día Internacional del Blues
Las dificultades que asfixian al sector la cultura y el espectáculo son considerables, pero no afectarán la continuidad de la conmemoración. El sábado en el SUM de Dina Huapi.
Entre 2013 y 2024 hubo momentos muy difíciles, pero el Día Internacional del Blues siempre se hamacó para superarlos. Inclusive durante la pandemia dijo presente a través del streaming, entonces no era cuestión de pegar el faltazo durante el año que transcurre. En efecto, aunque en un formato menos multitudinario que en otras ocasiones, la conmemoración reunirá sobre el escenario a Los Hienas y a El Alambique el próximo sábado (3 de agosto) desde las 21. Como en las últimas ediciones, las cosas sucederán en el SUM de Dina Huapi.
Retomó el contacto con El Cordillerano Santiago Azar, cofundador de la banda impulsora, una de las más veteranas de la escena local. “Es una versión más acotada porque hacer este evento demanda mucha energía y es un año relativamente complejo, en el que tenemos que trabajar más y el dinero alcanza menos. Como dice uno de nuestros temas, cobré mi sueldo hace 10 días / ya no tengo un peso más”, justificó.
Si bien la agrupación que encabeza Caíto Sapag no es estrictamente blusera, la afinidad salta a primera vista. “Una de las propuestas que surgió en una de las reuniones de la banda fue hacer la fecha con Los Hienas. Hay motivos sobrados: es por demás conocido que el blues tuvo un hijo llamado rock & roll y la banda de Caíto hace un rock clásico que básicamente, es blues acelerado”, explicó el compositor y guitarrista de El Alambique.
Los Hienas.
La invitada no es menos longeva que la organizadora. “También sumamos que es otra de las bandas históricas de Bariloche, tiene 26 años, dos más que El Alambique y Luciano Giudice toca en las dos. Entonces, nos pareció importante la propuesta, podía ser un show muy entretenido y eso es lo primordial”, destacó Azar. “Estamos muy contentos de poder acompañarlos en este hermosísimo evento”, añadió por su parte el Hiena.
Aunque se trate de sólo dos propuestas, el homenaje blusero “está pensado en formato festival: primero toca una banda y después la otra”, adelantó el músico. “El Alambique tiene suficiente cintura como para ofrecer propuestas musicales en formatos variados: solista, dúo, cuarteto o banda completa, así que se garantiza un evento colorido, pasando por distintos estilos del blues y derivados, de épocas diferentes”, recordó.
Después de un verano relativamente intenso en cuanto a presentaciones, El Alambique trabajó sobre todo puertas adentro. “Tuvimos cuatro fechas en lo que va del año por los 24 años de la banda. Después hicimos un parate para trabajar temas nuevos, temas que tienen cierta complejidad y si no parábamos, no terminaban de salir nunca. Vamos a estrenar algunos en esta fecha”, anunció el orientador de El Alambique.
El Día Internacional del Blues se instituyó precisamente 11 años atrás, a instancias de amantes estadounidenses del género. En aquella ocasión, Bariloche dio la nota porque la banda que destila música asumió velozmente el compromiso en estas latitudes con espíritu pionero, anticipándose inclusive a otras ciudades más pobladas. Más cerca en el tiempo, por cuestiones de logística y respaldo institucional se mudó a la vecina Dina Huapi.
Además de Santiago Azar, en la versión 2024 de El Alambique se paran Verónica Gil (voz); Paz Jacquier (bajo); Marcelo Fayer (guitarra rítmica); Juan Manuel Zito (batería); Luciano Giudice (teclados); Lisandro Gambini (saxo alto); Marco Giupponi (saxo tenor); Mirna Rocha (coros) y Luz Queipo (coros). Por su lado, Los Hienas alinean a Caíto Sapag (guitarra y voz); el propio Giudice (teclados) y Antú Alvear (batería).
Puede gustar más o menos, pero no sería de buen melómano que resulte indiferente. Tom Waits tampoco es estrictamente un cantante tradicional de blues, pero su sentencia es certera: “el blues es como un planeta, un tema enorme. No se puede ignorar el impacto que tuvo y sigue teniendo en toda la cultura musical. Es un árbol desde donde se mueve todo el mundo. Sin el blues, no sé dónde estaría. El blues es indeleble e indispensable”.