EL LIKUI HACE HONOR A SU NOMBRE Y FESTEJA POR PARTIDA DOBLE
El coro ruso de Bariloche celebra 15 años de trayectoria
La formación que dirige Olga Liudkova se agasajará con dos conciertos, uno en la Inmaculada y otro en el Capraro. Una década y media de crecimiento en varios sentidos.
Con un concierto el próximo domingo (27 de agosto) y otro al comenzar septiembre, el Coro Likui Bariloche se apresta a celebrar sus primeros 15 años de existencia. La formación que dirige Olga Liudkova pensó en dos mega recitales que reunirán no solo a sus integrantes actuales, sino también a otros y otras coreutas que, durante algún momento del extenso recorrido, compartieron el camino.
Pablo Borda es uno de los bajos del elenco y compartió impresiones con El Cordillerano. “Estoy desde el comienzo, cuando el coro empezó a formarse y éramos solamente cinco integrantes”, evocó. “Dimos un primer concierto muy limitado y con poco repertorio, pero a partir de ese momento el crecimiento fue sostenido, tanto en incorporaciones como en calidad de las obras, cada vez más complejas”.
Década y media más tarde, “el balance es muy positivo, muchos coreutas pasaron por el coro y se fueron logrando objetivos autoimpuestos, porque siempre fueron generados por nosotros mismos”, explicó. “Uno de los aspectos positivos que se fueron dando con el tiempo es haber formado un grupo humano con una actividad social interior muy importante. Actividades como los viajes que hemos realizado, dentro o fuera del país, fueron objetivos a lograr. Esos viajes siempre unieron mucho al grupo y logramos una actividad social dentro del coro muy importante. Creo que es uno de los principales logros”, resaltó Borda.
“En estos 15 años quiero destacar un crecimiento profesional de cada coreuta, algunos en el corto plazo y otros en el largo”, estableció por su parte, la directora. “En estos años mejoró la convocatoria de voces y tuvimos que aprender a decir que no algunas veces, porque también hubo tiempos acotados para demostrar el aprendizaje en el coro. A la persona que nunca cantó música rusa, siempre le damos unos cuatro meses para aprender. Hay personas que preparan la voz y trabajamos la fonética, siempre durante el primer mes”, compartió. “Me enorgullece decir que logramos varios objetivos, como dijo Pablo, y seguimos para adelante. Estoy muy feliz al ver cómo a los chicos les gusta lo que estamos cantando y cómo estamos trabajando todo”, señaló Olga.
También sumó impresiones Patricia Tarantini, contralto en la formación rusa. “Los buenos momentos del coro fueron muchos, pero podría destacar los viajes a Rusia: San Petersburgo, Moscú y Yalta”, indicó. La coreuta atesora además “la gira que hicimos por Misiones y las cataratas… Muchos recuerdos de conciertos con gente tan cálida que nos recibió en los distintos lugares, con cosas ricas, con amistad y con aplausos”, destacó.
Patricia tuvo palabras de reconocimiento para la Embajada (de Rusia) y recordó "cuando fuimos a cantar a la catedral ortodoxa rusa que está en Parque Lezama, la gente fue amorosa y nos recibió con mucho cariño”, puntualizó. “Cantidad y cantidad de momentos hermosos que hemos pasado en tantos lados. Es lo que puedo destacar, junto con el compañerismo, el amor y el compromiso de Olga y cada uno de los compañeros”.
Ni siquiera las dificultades fueron del todo penosas en 15 años. “Momentos difíciles, muchos no hubo, gracias a Dios. Tal vez 2019, cuando la economía ya estaba complicada y no sabíamos si viajábamos o no viajábamos, si juntábamos (los recursos) o no. Tuvimos que tomar una decisión y gracias a Dios, lo hicimos, todo a pulmón, con un montón de cosas que hicimos. Al final, de complicado pasó a ser una de las cosas más satisfactorias que hemos vivido”, balanceó.
En cuanto a los planes para el festejo, puntualizó Liudkova: “Likui quiere decir festivo, festejar, agasajar. En el coro siempre festejamos todo: cumpleaños, nacimientos, casamientos… Todo lo que toca en la vida, entonces para los 15 años llegó el día de festejo, pero esta vez vamos juntar voces, almas, cantantes, participantes y ex Likui para armar un gran concierto. Es la mejor forma de mostrar nuestro respeto a la música y nuestro respeto entre los coreutas”, consideró.
Para llevar adelante ese cometido, “elegimos un repertorio complejo con música coral de (Serguéi) Rajmáninov, más obras populares y sacras. El 27 de agosto (domingo), en la Iglesia Inmaculada, después de la misa (a las 12.50) vamos a interpretar nuestro megaconcierto. Nos pareció muy poco un solo concierto y había gente que quería venir a la tarde, así que haremos otro en el Colegio Primo Capraro, el 2 de septiembre (a las 20)”, anticipó. En ambos casos, con entrada libre y gratuita.
Llegar a un década y media de existencia es importante, pero el Likui continúa con su mirada en el horizonte. Los próximos conciertos “nos pueden dar un lindo cierre de los 15 años y después, pero ya estamos pensando en el próximo año, con proyectos de ir a cantar a Misiones, en la Fiesta de las Colectividades de Oberá. Para marzo tenemos una invitación para cantar en Valcheta, en un festival del arte rionegrino, por parte del gobierno de Río Negro. Obviamente, nos encantaría viajar al exterior y hay invitaciones, pero la situación económica nos retiente. Lo vamos a ir charlando y pronto habrá noticias. Nos quedamos con muchísimas ganas de cantar una vez más en Moscú, donde siempre nos esperan”. Más allá de la situación política, se sabe que si el Likui se fija ese objetivo una vez más, tarde o temprano se cumplirá.