HABRÍA QUE INDEMNIZAR A 30 MIL INVESTIGADORES
“Durante el covid, se vio cómo el CONICET salió enseguida”
La directora del CCT CONICET Patagonia Norte sostiene que el candidato que propone cerrar el organismo no calculó sus implicancias. María Celeste Ratto se detuvo en la importancia que tienen la ciencia y la tecnología en los países desarrollados.
“Durante el covid se vio cómo el CONICET salió enseguida y con las investigaciones que se venían haciendo, la capacidad que tenemos pudo adaptarse para generar diagnósticos, vacunas y barbijos que después todos utilizamos. Uno de los desarrollos de vacunas se hizo acá, en el INTA de Bariloche”. Formuló la valoración del organismo María Celeste Ratto, directora del Centro Científico Tecnológico (CCT) CONICET Patagonia Norte.
El Cordillerano la consultó ante el anuncio del candidato de La Libertad Avanza, quien aseguró que, en caso de ganar, disolverá la veterana institución. “Entiendo que (Javier) Milei reclame que el Estado tenga problemas y no funcione de la mejor manera, pero si se quiere mejorar el funcionamiento del Estado, hay que invertir en ciencia y tecnología”, retrucó la directiva.
Además de desarrollos visibles, como en el caso de la reciente pandemia, “hay un montón de investigaciones sociales que, tal vez, son las que la gente menos entiende”, admitió Ratto. “Por ejemplo: para reducir la conflictividad social hay muchos antropólogos que trabajan con muchas comunidades y ayudan a pensar diferentes abordajes ante ciertos problemas y que no se llegue al conflicto. Diagnostican desigualdades en el acceso a derechos para tratar de mejorar la calidad de la vida de las personas”.
En ese sentido, “las ciencias sociales trabajan mucho en diagnosticar lo que no está visible, por ejemplo, en cómo reducir la pobreza y mejorar políticas públicas. Si se saca el CONICET, porque si se privatiza desaparecería, se rompería automática toda esa rueda de investigación que tiene varias etapas”, mencionó. Por otro lado, “investigadores del CONICET también desarrollan radares, satélites, reactores nucleares o máquinas de tomografía. INTECNUS está muy vinculada a CONICET y CNEA, entonces, muchos ámbitos de nuestra vida están relacionados con las cosas que hacemos acá”.
Si prosperan los planes del partido de extrema derecha, “en un país que invierta menos en ciencia y tecnología, ese ahorro va a salir carísimo porque la producción va a ser mucho más limitada”, alertó Ratto. “Muchas de las cosas que hacemos reemplazan a las que se pueden comprar en el exterior, entonces se gastan menos dólares. Si desaparece el CONICET, se van a perder capacidades”.
En otro orden, “el CONICET también está desarrollando baterías de litio a través de Y-TEC, una empresa de CONICET e YPF, es decir, no solo apoyamos al sector productivo privado con investigadores en empresas para ciertos desarrollos, también creamos empresas. Por ejemplo, Bioceres se basa en el desarrollo de semillas de trigo que pueden soportar la sequía, entonces se puede mejorar muchísimo la capacidad de producir trigo”, ejemplificó.
“Todos esos avances se perderían y si se para la rueda, se pararía una rueda que viene de hace mucho tiempo. No se va a ahorrar la plata que no se pagaría a los investigadores, se va a generar un costo altísimo porque se va a perder todo el dinero que el Estado viene poniendo en esas inversiones”, puntualizó la investigadora. “Además de los costos en materia de desarrollo y de recursos humanos, habrá costos económicos muy altos”.
Hay un ejemplo muy reciente. “A nosotros nos pasó que entre 2015 y 2019 se redujo un montón la inversión en ciencia y tecnología y todavía hoy no pudimos recuperar todo lo que se perdió”. Además, “en ningún del país del mundo existe que la investigación para el desarrollo del país se sostenga en manos privadas: en Japón, en Estados Unidos, en Canadá… Cualquier país que esté avanzado en materia de ciencia y tecnología, en producción y desarrollo, se basa en el Estado”, resaltó Ratto.
La experiencia internacional enseña que “es el Estado el que sostiene ciertas investigaciones que no interesan a los privados, porque los privados solo se interesan en los resultados. Nosotros tenemos muchos años de desarrollo y eso es lo que sostiene el Estado”, describió. “Se puede contar con inversión privada, pero nunca sin la pública”, aclaró.
Ante el anuncio del candidato, señaló: “No es tan fácil cerrar el CONICET y tachar acá o tachar allá. Debería pasar por el Congreso, tiene que ser aprobado a partir de la Ley de Presupuesto y otras, con mayorías importantes. En este momento, aunque ganara las elecciones, Milei no las tendría. En algún punto, no depende solo de Milei, porque de eso se trata la democracia. Nos permite elegir cada cuatro años quién queremos que nos gobierne, hacia dónde y con qué rumbo, pero también se trata de consensos: si una persona gana, tiene que tener el acuerdo de la mayor parte de la población. Eso implica negociaciones en el Congreso, al momento de sacar las leyes”, estimó.
A pesar de su bravata, “creo que es bastante difícil que Milei lo pueda implementar y si lo hace, va a tener costos muy altos”, avisó Ratto. “Uno no tiene la bola mágica y, además, en la Argentina se han hecho cosas ilegales e ilegítimas, pero si se quisiera hacer de forma democrática, sería difícil de lograr”. Por otro lado, a escala nacional, “el CONICET tiene alrededor de 30 mil agentes, con solo un 5 por ciento de administrativos, la mayoría son investigadores, becarios y personal de apoyo a la investigación. Si se cerrara, deberían indemnizar a todas esas personas, así que para mí es una propuesta sin pensar todo lo que podría implicar”, cuestionó. Sin embargo, Milei persiste en su postura.