TAMBIÉN SE VERÍAN AFECTADOS INVAP, INTA, LAS UNIVERSIDADES Y EL SECTOR PRIVADO
Si el CONICET fuera disuelto, 800 barilochenses quedarían sin trabajo
Formuló la advertencia María Celeste Ratto, directora del Centro Científico Tecnológico (CCT) que funciona en Bariloche. Habría otras consecuencias de gran alcance.
Si el CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) dejara de existir, no solo quedarían sin trabajo alrededor de 800 personas en Bariloche y zona de influencia, sino que además se afectaría sensiblemente el funcionamiento de universidades, INTA, INVAP y Parques Nacionales, entre otros ámbitos. En forma simultánea, industrias como la cervecera se verían privadas de apoyos que fueron determinantes para la actividad.
Compartió la alerta con El Cordillerano María Celeste Ratto, directora del Centro Científico Tecnológico (CCT) CONICET Patagonia Norte, cuya sede queda en avenida de los Pioneros. “El CCT no solo tiene presencia en Bariloche, sino también en Río Negro, Chubut y Neuquén, principalmente en la zona cordillerana. Bariloche es el centro, donde más presencia y articulación tenemos”, destacó.
Es que “en ningún lugar hay investigadores que sean solo del CONICET: tenemos personal que paga el CONICET que trabaja en la Universidad de Río Negro, en la Universidad del Comahue, en la Comisión Nacional de Energía Atómica, en Fundación Bariloche, en INVAP y en el INTA”, introdujo. “Hay una gran cantidad de organismos de ciencia y tecnología en los que nosotros aportamos recursos humanos”, resaltó.
La articulación se expresa porque “en algún punto, ayudamos a desarrollar investigaciones y damos soporte en recursos humanos a todas esas instituciones que hacen ciencia y tecnología en la región. También hay investigadores en Parques Nacionales que, por ejemplo, ayudan en la parte de conservación”. Ocurre que “el CONICET es un organismo muy grande a nivel nacional, que tiene presencia en todo el territorio”.
Ante la embestida que anunció Javier Milei al día siguiente de imponerse en las PASO, Ratto explico el funcionamiento del organismo. “Para ingresar, es parecido a la carrera judicial: hay que rendir un concurso. Es muy difícil, se hace una vez al año y para todas las disciplinas. Una vez ingresados, cada año rendimos informes de lo que hacemos, es decir, estamos todo el tiempo bajo auditoría: presentamos informes sobre cada cosa que hicimos y si estamos cumpliendo con el objetivo para el cual se nos dio el cargo”.
En forma simultánea, “competimos por recursos para poder investigar, que también se auditan. Cuando es más el tiempo que lleva de trabajo, cada dos años hay que rendir informes que son públicos y están en la página de CONICET. Son evaluaciones que hacen otros pares, para ver si estamos cumpliendo bien nuestra función. Creo que esto no ocurre en ningún otro organismo del Estado”, desafió.
En Bariloche “tenemos distintos lugares de trabajo. Acá, en el edificio del CCT, si bien tenemos espacio para algunos institutos que no tienen uno propio y desarrollan sus investigaciones acá, el soporte que damos es más que nada administrativo, porque el funcionamiento es descentralizado y están en las instituciones: universidades y diversos organismos. Esas personas, además de tenerme a mí como autoridad en la región, también tienen una autoridad en la institución en la que se están desarrollando”, ejemplificó.
Así las cosas, “en Bariloche tenemos algo más de 800 personas, número que cambia porque cada año ingresan y terminan becas. Además, algunas personas se jubilan”. El conjunto, “en algún punto, está aportando y generado investigaciones que muchas veces tienen que ver con el desarrollo de productos y del país”, señaló la directiva. “Si se fijan en los ránquines internacionales, CONICET es la mejor institución de ciencia y tecnología de toda América Latina y está a nivel mundial muy bien”.
A escala global, “es una institución muy prestigiosa que lleva muchos años haciendo ciencia y eso va generando que las investigaciones que hacemos sean muy reconocidas en diferentes países”. De prosperar las intenciones del candidato presidencial, “la principal consecuencia sería sobre el desarrollo del país, porque todas nuestras investigaciones están relacionadas con aportes a la sociedad en diferentes temas”, señaló.
Comentó Ratto que “mucho de los que se hace acá tiene que ver con el sistema productivo. Por ejemplo: algunos institutos que desarrollan biotecnología ayudan en la parte de alimentos y bebidas. La industria cervecera está muy apoyada por los desarrollos que se vienen haciendo en el IPATEC (Instituto Andino Patagónico de Tecnologías Biológicas): hay un banco de levaduras, se ayuda a los productores a mejorar las cervezas artesanales, hacen análisis de lúpulo y demás”, ejemplificó.
“También hay otro grupo que trabaja en agroecología con desarrollos para mejorar los productos agropecuarios y reducir el uso de agroquímicos”, sumó la directora del CCT. “Gente que trabaja en el INTA entiende la calidad de los suelos y también con pequeños productores, viendo qué problemas tienen y cómo pueden ayudar a resolverlos”. No solo en los investigadores directamente involucrados impactaría una disolución del CONICET, como la que propone La Libertad Avanza.