2023-08-11

PARTICIPAN 17 INVESTIGADORES DE DISTINTAS DISCIPLINAS

Presentan libro que desmenuza el rol de los archivos en Patagonia

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Su título completo es “El papel del archivo. Políticas e historias de la documentación pública y privada en la Norpatagonia”. Publicó la EUNRN y compiló la historiadora barilochense Pilar Pérez. El sábado en La Llave.

El sábado 12 de agosto desde las 18, se presentará “El papel del archivo. Políticas e historias de la documentación pública y privada en la Norpatagonia”, libro que tiene como compiladora a la historiadora Pilar Pérez. El volumen contiene aportes de 17 autores y autoras y salió de imprenta con el sello de la Editorial de la UNRN (Universidad Nacional de Río Negro). El acontecimiento tendrá lugar en la Escuela Municipal de Arte La Llave.

En contacto con El Cordillerano, la compiladora adelantó contenidos de la publicación. “Fundamentalmente, entendemos los archivos como lugares donde confluyen las políticas sobre la memoria a nivel oficial. En ese sentido, aparecen las disputas por el pasado y por los sentidos que le podemos dar al pasado. Aunque sean instituciones muchas veces soslayadas o invisibilizadas, son centrales a la hora de debatir la historia y sus sentidos para nuestro presente”, introdujo.

Entonces, “nuestro trabajo tenía un doble objetivo. Por un lado, reconstruir las misiones, objetivos y funciones de los archivos oficiales de las instituciones que, sobre todo, fueron fundadoras de la Patagonia: el Ejército, Parques Nacionales y la cartografía que venía asociada a ese poder colonial. También los archivos históricos provinciales, instituciones que se fundan en el contexto de las nuevas provincias”, añadió.

En el devenir de esas instituciones, “los objetivos iniciales fueron cambiando a lo largo del tiempo en función de los usos y sentidos que hoy se les dan a esos archivos”, comentó Pérez. “Tradicionalmente, tuvieron una significancia vinculada a lo que es la construcción de la historia, pero en el presente, sabemos que pueden dar mucho más que eso, porque nos permiten respaldar nuestros derechos como ciudadanos”.

La investigadora aportó varios ejemplos: “comprobar que trabajamos tantos años en un lugar, dar cuenta de que ocupamos un territorio a lo largo de décadas o dar cuenta de distintos tipos de despojo que hoy sirven como pruebas documentales en juicios, por ejemplo, en las ocupaciones territoriales indígenas”, señaló. Entonces, “el trabajo es reconstruir esos sentidos”, subrayó.

“Decía que hubo un doble objetivo, porque cada capítulo intenta reconstruir qué contenido tienen esos archivos para que cualquier persona que se inicie en una búsqueda, de carácter académico o personal, pueda saber hacia adónde direccionarse”, compartió. Por otro lado, “producto de que los archivos oficiales tienen muchos vacíos y silencios, también indagamos los archivos que surgen de organizaciones sociales: sindicales, del pueblo mapuche o los archivos de la Memoria que surgieron de las luchas de los organismos de derechos humanos”, completó.

Por otro lado, “una tercera parte del libro es una búsqueda en cuanto a pensar los archivos de una forma más amplia, que sea más exploratoria vinculada a lo artístico y también, más a la experiencia que uno tiene cuando atraviesa una relación con el archivo, que muchas veces, está en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo, cómo los archivos son capaces de construir clasificaciones y etiquetas que pueden afectar a las personas, como en el caso de las que tienen alguna discapacidad”.

En efecto, “a lo largo del tiempo, estos archivos han ido etiquetando quién es discapacitado y quién no lo es, por qué y qué características se le van otorgando a las personas con discapacidad. Ese es uno de los últimos capítulos”, introdujo.

El trabajo en los archivos.

Cabe recordar que estamos frente a un trabajo colectivo. “El equipo de trabajo surge de un proyecto de investigación de la Sede Andina de la UNRN, que yo dirijo: Archivos y narrativas de la Norpatagonia. Lo que hace es pensar cómo se produce la historia, bajo qué contextos históricos, con qué sentidos y cómo circula, porque sabemos muy bien que la academia produce conocimientos, pero no es la única institución productora”, admitió la investigadora.

Cualquiera puede advertir que “el conocimiento histórico, surge y se divulga de distintas maneras: los museos, los nombramientos de calles, las efemérides… Hay una serie de fechas y celebraciones que construyen sentidos comunitarios, de pertenencia o expulsión, que se basan en la disputa por los sentidos del pasado”, señaló. “El proyecto investiga esto y también cuáles son las narrativas hegemónicas y cuáles las subalternas que vienen a discutir”.

En el marco del proyecto académico, “se conformó un equipo de trabajo amplio, a nivel provincial, con personas que vinimos de distintos rubros: la docencia, la educación y la investigación, pero también hay trabajadores de archivo. Es un grupo bastante interdisciplinario porque hay historiadores, antropólogos, estudiantes o profesionales de letras, de la comunicación y del teatro”, enumeró.

En un contexto de diversidad, “como punto en común teníamos el trabajo en archivos y conocíamos distintos archivos y sus problemas. Confluimos para producir algo que hable desde la Patagonia, de los archivos y las condiciones en las que están”, completó Pérez. Durante la presentación intervendrán distintos lenguajes (ver aparte) e inclusive, se anunciaron sorpresas para quienes concurran.

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