“FREAK SHOW” Y “LOS SOLOS BAILAN A DÚO”
Tiempo de despedida y estreno para la ecuatoriana Tamiana Naranjo
En los últimos días del Festival Da para Re ir y como integrante del grupo Lukoreta Teatro, cerrará un ciclo. Como compañera artística de Mateo Fernández, abrirá otro.
Con dos funciones, Lukoreta Teatro despedirá la versión actual de “Freak show”, experiencia inédita de cooperación internacional entre artistas argentinos (barilochenses) y ecuatorianos. Las dos se sucederán en el contexto del Festival de Teatro Humor Da para Re Ir, que también comienza a despedirse: la primera irá el viernes desde las 21 en la Escuela Municipal de Arte La Llave y la segunda, el sábado en el mismo horario y emplazamiento.
La obra en cuestión fue la que motivó la primera presencia de la actriz ecuatoriana Tamiana Naranjo en Bariloche, durante la edición 2022 del acontecimiento. Un año después, es otro de los ingredientes que justifica su reincidencia en los escenarios de esta ciudad. “Se dio la oportunidad de hacer la obra, con tres funciones, una pequeña gira y el reencuentro con el grupo”, señaló, en su diálogo con El Cordillerano.
“Freak show” es un hito significativo para sus hacedores. “Le tenemos un cariño muy, muy especial. Nos nace poner toda la energía para volver a hacerla y el año pasado el público la recibió muy bien. De alguna manera, también es una despedida, porque una de las decisiones es que este año sea el cierre de una etapa para luego, tener un remontaje en Ecuador y otro acá”, anunció. “Eso quiere decir reemplazos y cosas así”.
Claro, Quito y Bariloche pueden acercarse periódicamente, pero están alejados. “La idea es dejar que la obra siga creciendo y teniendo funciones independientes en cada país, obviamente respetando lo que el director nos dejó, porque es un regalo, un montaje único y muy valioso”, resaltó. “Al remontar la obra, vamos a respetar este trabajo que tenemos, pero la intención es darle alas en cada uno de nuestros países”.
Quiere decir que, en un futuro próximo, habrá dos versiones: una ecuatoriana y otra argentina. “Esa una decisión de grupo y estamos en ese proceso. Un poquito, es de despedida, así que eso le va a dar a la obra algo muy especial”, anunció Tamiana. “Siempre en las primeras funciones uno tambalea sobre las tablas, pero ahora, tenemos cada vez más seguridad y encuentro con la obra y eso es un regalo. Nos encontraremos para futuros festivales con el elenco original”, aventuró.
Más allá de su desempeño en Lukoreta, donde comparte trabajo con Juan Veneziale y Po Ket, la artista visitante desplegará en breve otro proyecto, con “un gran compañero que conocí el año pasado y desde que nos conocimos, surgieron las ganas de hacer algo creativo”, contextualizó. “Uno de esos días que uno amanece con propuestas y ganas, le propuso montar en algo a la distancia” y así comenzó otra historia.
Ocurre que “yo tenía un texto principal de una dramaturga de Ecuador, Ester Zeballos, un monólogo. Le propuse a Justo Mateo Fernández trabajar en conjunto, él tenía otro monólogo y durante muchos meses nos pusimos a trabajar vía virtual, encontrando la manera de entrelazar los dos monólogos. Desde la dramaturgia, Mateo puso mucha imagen, mucha vida y para mí fue una magia que, a partir de eso, se lograra una obra”, confió.
La creación “se llama Los solos bailan a dúo y después de trabajar virtualmente mucho tiempo, Mateo pudo venir a Ecuador, hicimos un proceso de montajes de tres semanas, muy loco, porque es la primera vez que me pasa que ya tenía a la obra muy visual, muy presente sin habernos encontrado y fluyó muchísimo el encuentro de creación y de montaje en cuanto a la escena”, describió.
Desde que Tamiana llegó a Bariloche un par de semanas atrás, se produjo “la última etapa de ensayos y la vamos a estrenar el 5 de mayo”. La nueva propuesta “habla desde la danza y el teatro de la soledad. Al final, está escrita por Ester y Mateo y en la dirección estamos los dos, con mucha gente involucrada en la música y cosas así. Es un trabajo bastante autodidacta, porque nos hemos metido de lleno en todo lo que involucra a la obra”.
El intenso despliegue teatral de la ecuatoriana es una lógica continuidad, porque “la vez anterior (el año pasado) me sentí muy abrazada, muy querida y para mí, Bariloche es una especie de hogar en el que puedo hacer lo que amo: la danza y el teatro. Acá me siento muy, muy bien recibida. Veo que la situación es muy cambiante y eso también me conmueve muchísimo (se refería al deterioro económico y social). Económicamente, estar aquí no es que me represente, pero a nivel experiencia, cariño y vivencias, sí. Por eso, una vez más estoy acá, super agradecida y contenta”, resaltó. Que se mantenga el tráfico artístico entre la capital ecuatoriana y estos paisajes lacustres.