2023-04-27

ESTARÁ EN LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE BUENOS AIRES

La “lejana fantasía” de Sebastián Fonseca se hará realidad

Vecino de Bariloche desde 2012, en los últimos seis o siete años publicó con ritmo vertiginoso. El viernes próximo compartirá espacio con Mario Pastorino y saldará una deuda pendiente gracias al FER.

El próximo viernes (28 de abril), una de las fantasías que siempre abrigó Sebastián Fonseca se hará realidad. En efecto, en plena tarde palermitana el escritor barilochense concretará su primera presencia en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, cuando comparta espacio con Mario Pastorino, otro embajador literario de esta ciudad. Un espaldarazo de importancia para “Horizonte circular”, su novela más reciente.

En intercambio con El Cordillerano, Fonseca describió en qué consistirá la actividad: “estaremos en el stand del Ente Cultural Patagonia conversando acerca de ‘El primer día del viaje’ y ‘Horizonte circular’, que son dos libros premiados por el Fondo Editorial Rionegrino (FER). ‘El primer día de viaje’ es de Mario Pastorino, que también estará presente ese día, y la charla será moderada por Dafne Pidemunt, en representación del FER. Será una conversación entre tres personas acerca de la escritura, la memoria, el pasado, el desierto y la soledad, elementos que ambas obras parecen tener en común”.

En cuanto a su producción, “es una novela publicada gracias al tradicional certamen del FER. Es un relato que recoge gran parte de la inmensa experiencia de navegación de Francisco Rodríguez Grimaldi, un amigo que vive en Bariloche. Con las anécdotas increíbles que me contó pude armar una historia, ya que como es sabido, solo con anécdotas no se hace narrativa”, advirtió el escritor.

Como ya adelantara en otra ocasión para este diario, “el protagonista es alguien que comienza a incomodarse al descubrir que su vida cotidiana, tranquila e invariante, se vuelve una verdadera amenaza para su salud mental. A partir de ahí y a raíz de un ejercicio de escritura que le recomienda su terapeuta, se desata un diálogo con su propio pasado, que es descubrimiento y resignificación, con la memoria que emerge como horizonte de acción. Escribir le sirve para recordar y viceversa”, puntualizó Fonseca.

Entonces, “las escuetas anotaciones de la bitácora de su cruce en velero por el océano Atlántico, funcionarán como cabos de los que, al ir tirando, le traerán un entramado más complejo, que son los sucesos cuando los vemos más allá de lo anecdótico. Irá descubriendo, entonces, que repensar el pasado le permite reformular su apacible presente, que lo está debilitando”, describió.

“Me gusta como lo expresa mi amigo, el escritor Luis Cattenazzi, en el prólogo”, resaltó Fonseca y acto seguido compartió unas líneas de ese texto: “una novela del yo que se aleja del tópico costumbrista al que estamos habituados. El protagonista reflexiona sobre sus preocupaciones burguesas con una distancia que se mide en millas náuticas. Observa desde los márgenes al sistema que lo ha llevado hasta esta inflexión de su vida o, mejor dicho: desde la orilla. Si por él fuera nunca bajaría de su velero, porque en tierra se siente un gusano, un molusco de ciudad”. Contundente descripción.

En los últimos años, nuestro interlocutor reunión una obra considerable, pero por diversas razones, la inminente será su primera participación en el acontecimiento culminante del universo editorial. “Estar en la Feria siempre estuvo entre mis fantasías, pero como algo lejano”, concedió. “Tan lejano como lo era para mí tomarme la escritura con más seriedad, plantearme objetivos de creación literaria y tratar de acercarme lo más posible a esas imágenes mentales”. La segunda lejanía comenzó a evaporarse unos seis años atrás.

Desde entonces hasta hoy, publicó “Pueblo perdido” (Editora Municipal Bariloche); “Los oficios” (Editorial UNRN); “Redes sociales” (EMB); “Vidas dichosas” (Editorial UNRN) y precisamente, “Horizonte circular” (FER). También incursionó en la poesía y en 2021, Editorial Chirimbote lanzó su ensayo “La ilusión masculina”, un texto crítico acerca de la construcción de la masculinidad tradicional.

Era hora de que la fantasía se materializara. “Por suerte, ahora tengo la oportunidad de ir. Mejor dicho, por suerte no, en realidad gracias al FER, que se movió para que así ocurra y nuestra querida provincia tenga otra vez representación en este evento”, celebró Fonseca. “Sé que hay quienes reniegan de la Feria, del lugar en que se hace, de cómo se hace y para qué, pero yo creo que es fundamental que exista una actividad de esta magnitud, para mantener vivo al menos, el valor simbólico del objeto libro”, proclamó. Y con razón.

Te puede interesar