“FÁBULAS DE LA PATAGONIA 3”, NUEVA CREACIÓN DE LA ABU LILI
Historias para quedarse con “el corazón dando saltitos”
La nueva obra de Liliana Odano persiste en ambientarse en la región, con historias que dejan enseñanzas para la niñez y también para las y los adultos. Identidad patagónica con mensaje ambientalista.
La creadora de La Brujita Alegría lo hizo de nuevo. Recientemente salió de imprenta “Fábulas de la Patagonia 3”, una saga que surgió de manera insospechada y que ratifica la híper actividad de Liliana Odano en el ámbito de la literatura para la niñez con tintes patagónicos. La publicación ya comenzó su recorrido, siempre con un fuerte anclaje regional y con mensajes de inspiración ambientalista.
“Continúa la saga de fábulas de esta región, que es de tres libros”, ratificó la autora en charla con El Cordillerano. “No tienen correlación uno con otro, se pueden leer en cualquier orden”, precisó. “Son fábulas sobre la flora y la fauna de nuestra Patagonia. En la 3, nos encontraremos con fábulas sobre la reina mora, la mutisia o el amancay, que luchan por evitar la extinción de nuestro único abejorro nativo y gran polinizador: el mangangá”. Ficción que tiene muchísimo que ver con la realidad.
En el reciente lanzamiento, “también hay una fábula donde un huemul y sus amigos luchan para salvar el bosque, para evitar la tala indiscriminada”, añadió Odano. “El coihue más anciano del bosque de Puerto Blest usa su sabiduría para que los demás habitantes aprendan a no prejuzgar y además, hay una historia hermosa de una ballena franca austral que entra en el corazón de todos los que la leen y permanecerá ahí para siempre”, auguró. Desde ya, “también interviene La Brujita Alegría, que es un personaje amado por los chicos que surge y resurge en cada encuentro que tengo con ellos”, señaló su creadora.
De la tríada, “el primer libro se llama Fábulas de la Patagonia porque en ese entonces, no sabía si iba a escribir otro con esta temática”, comentó la escritora y también ilustradora. “En ese libro interactúan animales de la estepa y del bosque patagónico, nos enseñan sobre sus hábitos y costumbres y, además, de cada historia se desprende una lección de vida para nosotros”, recordó. “Creo que es imposible leer cada aventura, sin quedarse con el corazón dando saltitos”.
En el volumen inicial de la serie habitan “un pumita malhumorado y un zorrino amistoso, un quintral vanidoso y los colibríes rubíes, un majestuoso cóndor y un pequeño choique, un búho pigmeo patagónico y un rayadito. Hasta hay una leyenda cortita de nuestro Nahuelito”, enumeró la autora. En tanto, “en Fábulas de la Patagonia 2 interactúan animales, plantas, rocas, el lago y hasta la Luna”.
Cada uno de los personajes, muestra “de forma divertida y didáctica sus hábitats, costumbres, características propias y la importancia de cada uno de ellos en nuestro planeta. La roca interactúa con el martín pescador y una lagartija, el chulengo con el zorro colorado, una araucaria con una cachaña y un monito del monte se enamora de la Luna”, describió su creadora.
Portada del lanzamiento más reciente.
Liliana Odano se aproxima a la década de intensa actividad. “Empecé a publicar en 2015 y cada año publiqué un libro, excepto en los momentos de pandemia”. Durante la pausa forzada, “aproveché para escribir Patagonia 3 y a dibujarlo, porque es lo que más tiempo más lleva. No es lo mismo dibujar personajes que uno inventa, como La Brujita Alegría o sus amigos, que paisajes de la estepa, de la Patagonia y animales o plantas”.
Es que el público infantil es muy exigente, entonces “tienen que ser atractivos y casi reales para que a los niños los reconozcan con solo verlos. Eso lleva tiempo, ensayo y error hasta que quedo satisfecha”, compartió la autora, que además de la saga en cuestión, concibió varios libros sobre La Brujita Alegría.
Aunque no muy larga, la historia es intensa. “Empecé a escribir para niños con la llegada de mi nieta y después, mi nieto. Me atrapó el mundo de los niños. Cuando empecé a recorrer escuelas, comedores, bibliotecas y barrios, me di cuenta de que los niños me abrían una ventana a su mundo, me recibían con amor. Para mí, fue algo maravilloso. He decidido no dejar nunca de hacer esto porque me hace muy feliz. Cada vez que voy a contarles mis historias, me vuelvo con más cosas de las que había llevado”, admitió Odano.
Para la escritora es muy gratificante que las niñeces “me pidan autógrafos, me reconozcan por la calle, me llamen Abu Lili… Yo me convertí en la Abu Lili y eso es para mí maravilloso”, concedió. Inició la senda La Brujita Alegría, con su sombrero mágico y azul, que además, reemplaza la tradicional escoba como medio de transporte. Un conjunto de historias que tuvieron un comienzo ocho años atrás, pero por ahora, no tienen intenciones de respetar ningún punto final.