2022-02-02

DESPUÉS DE NEIL YOUNG Y JONI MITCHELL, SE SUMARON OTROS

Sigue el éxodo de Spotify

La reacción de las dos estrellas provocó severas pérdidas bursátiles en el gigante de la distribución digital. Sin embargo, abandonar la plataforma no es tan sencillo.

Neil Young y Joni Mitchell fueron noticia en los últimos días, cuando decidieron que su música no estuviera más disponible en Spotify, el gigante de la distribución digital. También asumió idéntica conducta Nils Lofgren, integrante de Crazy Horse y de la E Street Band. Los tres se fueron como protesta por la información que consideran falsa sobre las vacunas contra el Covid-19 que difunde Joe Rogan, en un podcast que solo puede escucharse por la plataforma. Sin embargo, es muy difícil que se produzca una estampida de artistas.

Spotify simplemente respondió el enfado de Young, Mitchell y Lofgren con la inclusión de avisos que alertan sobre el contenido del podcast polémico. Ahora bien, aunque la plataforma recibe críticas hace años por las exiguas regalías que paga a los y las artistas que reproduce, es poco probable que la actitud de los tres pueda considerarse el anticipo de un éxodo más significativo.

Es que la mayoría de los artistas no tienen el derecho legal de eliminar su música de una plataforma u otra, según especuló la publicación especializada Pitchfork. Con la firma de Marc Hogan, el medio recordó que inclusive Young, tuvo que acordar su retirada con el sello que maneja su discografía. “Antes de decirles a mis amigos de Warner Bros que tenía el deseo de dejar la plataforma de Spotify, mis propias fuerzas legales me recordaron que, por contrato, no tenía el control sobre mi música para hacer eso”, admitió el veterano rocker en su página web.

En consecuencia, también escribió: “Quiero agradecer a mi compañía discográfica Warner Brothers-Reprise Records, verdaderamente grandiosa y solidaria, por apoyarme en mi decisión de sacar toda mi música de Spotify”. Es que, en Estados Unidos, los derechos de autor de la versión original o master, son los que se aseguran las compañías discográficas al firmar los contratos con las y los artistas.

Por ejemplo, una disputa sobre la propiedad de los masters llevó a Taylor Swift en 2019, a regrabar su catálogo anterior. Si Swift quisiera eliminar los registros de su música en Spotify, “presumiblemente podría hacerlo, pero no las versiones originales”, explica Pitchfork, prestigiosa publicación con base en Chicago.

A raíz de la retirada de Young y compañía, otras y otros artistas advirtieron qué tan limitados están a la hora de administrar sus propias creaciones. Una banda de rock alternativo, Belly, cambió su imagen artística por la leyenda “Eliminar Spotify”, pero retirarse de la plataforma fue difícil y complicado. “Cuando un sello discográfico le presta a un artista el dinero para grabar material, espera un retorno de esa inversión y esa expectativa se refleja en las obligaciones contractuales y los derechos de uso/control”, explicó uno de los integrantes de la banda.

En buen romance, “lo que esto significa es que no podemos decidir unilateralmente retirar nuestro trabajo de Spotify, al menos para nuestros lanzamientos de la década de 1990. Tenemos que solicitar que el sello con el que teníamos contrato lo haga. Al igual que otros grandes sellos discográficos, el que controla nuestros masters de los 90 tiene acuerdos con Spotify”.

Por estas y otras razones, es poco probable que se desate una estampida sustantiva desde Spotify. La mayoría de las y los artistas sospechan que, si no están en la plataforma, se arriesgan a la invisibilidad. Se trata del servicio de transmisión (streaming) más importante del planeta. Sin embargo, en la tarde argentina del jueves (2 de febrero) trascendió que también David Crosby, Stephen Stills y Graham Nash solicitaron que sus materiales fueran retirados. Se trata de viejos compañeros de ruta Neil Young.

En un carta que enviaron a otro medio especializado, NPR Music, explicaron que la demanda incluye a la música de Crosby Still Nash & Young; Crosby Still & Nash, además de Crosby & Nash. En forma simultánea, abarca al material solista de Crosby y de Stills. Por su parte, Nash ya había empezado el proceso de dar de baja en Spotify sus discos solistas. Las razones: solidaridad con su camarada y respudiar el podcast antivacunas.

En la última jornada de enero, las acciones de la compañía se habían recuperado 12 por ciento, después de las caídas que sufrieran a raíz de la controversia inicial con Young. También mejoraron su calificación accionaria reconocidas consultoras, de esas que también suelen evaluar la deuda externa argentina. Habrá que ver qué sucede financieramente después de las nuevas partidas.

Desde la perspectiva artística, es bastante triste admitir que Joe Rogan es más rentable y valioso para Spotify que Neil Young, Joni Mitchell o Crosby, Still & Nash y que los podcasts tienen más importancia que la música, concluye Hogan, aquel redactor de Pitchfork, con desoladora razón. Tan desalentador como la elección de público, añadimos nosotros.

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