PUBLICACIÓN VIRTUAL DE CRÍTICA Y FICCIÓN
La Zona amplía los horizontes de las letras patagónicas
En su primer envío, participan Graciela Cros y Mónica de Torres Curth. Impulsan el proyecto Diego Rodríguez Reis y Cecilia Fresco (Villa La Angostura), además de Matías Castro Sahilices (San Martín de los Andes).
Diego Rodríguez Reis, Cecilia Fresco, Graciela Cros, Gerardo Burton, Raúl Artola y Mauro Moschini, entre otros, son algunas de las firmas patagónicas que aparecen en una publicación flamante que resiste los encasillamientos: “La Zona (Crítica y Ficción)”. Se trata del nuevo emprendimiento que impulsan los dos primeros de la nómina parcial, junto a Matías Castro Sahilices, incansables batalladores de las letras regionales, además de creadores ellos mismos.
A la usanza de otros tiempos, el recorrido puede empezar por el Manifiesto que elaboraron los escritores. “LA ZONA no es una página. LA ZONA no es un blog. LA ZONA no es una revista. LA ZONA es un sitio. LA ZONA es un sitio constante”, determina el texto. Es que “aunque LA ZONA es un área concreta, no tiene un límite exacto, no hay un borde nítido que la defina en el espacio y el tiempo. LA ZONA es un concepto impreciso, delimitado por marcas personales y colectivas y para nosotros es, siempre, zona de influencia. Y en esta influencia imprecisa pero concreta habitamos el lugar, el tiempo y las palabras”.
A propósito, expresa el Manifiesto que “el tamaño que ocupan las palabras en el espacio es mínimo (si es que es) pero es enorme en otros aspectos menos territoriales. Una palabra puede quedar colgada en el tiempo y seguir significando aproximadamente lo mismo, o mutar hasta nombrar algo muy diferente a su sentido de origen. Un mito, una leyenda, un texto fundacional colaboran a formar esa nube, también imprecisa, que es la zona textual”.
Sigue una cuenta: “entonces nuestro territorio + su historia + su escritura = nuestra zona de influencia”. Sin embargo, “una zona también es un imaginario que la excede, uno que no siempre se condice con la realidad de quienes la habitan. El imaginario de una zona territorial abarca aspectos exagerados y arquetípicos: ‘el lejano sur’, ‘la jungla de cemento’, ‘el paraíso tropical’”.
En esa línea, el imaginario de “una zona histórica”, puede incluir “características demasiado específicas como para describir completamente una época: ‘el oscurantismo’, ‘la década infame’” o “los años más felices”. Y “el de un modo colectivo de escribir, algo demasiado ceñido a una forma fija como para contener la subjetividad de un grupo: ‘el boom’, ‘el gótico sureño, ‘la ola negra’”.
“Entonces, intentando definir (desde sus bordes esquivos) y tratando de merecer (más que de conquistar) su amparo textual, iniciamos esta publicación en, sobre y para LA ZONA”. El corolario es el que incluimos cuatro párrafos más arriba. En la “primera vuelta” del emprendimiento, correspondiente al mes que transcurre, Rodríguez Reis aportó “El libro, el mapa y el territorio”. En tanto, Fresco tituló a su participación “El pueblo de la zona”.
Para su debut, La Zona incluyó un texto de Juan José Saer: “Discusión sobre el término zona”. Por su parte, Gerardo Burton sumó “Neuquén, una cultura cimarrona”, mientras que, desde Viedma, Raúl Artola acercó “La Patagonia como construcción literaria”. En tanto, desde Villa Regina, Mauro Moschini es parte con “Para una lectura de Rokiñ. Provisiones para el viaje”, de Liliana Ancalao Meli, la poeta mapuche de Comodoro Rivadavia.
La barilochense Graciela Cros está presente con un texto que ya es clásico: “Escribir poesía en la Patagonia: la senda del coirón”. Unos clics más allá, están “El otro desierto”, de Alejandro Ponce; “Flores sobrevivientes”, de Cecilia Fresco; “El ancla”, de Cristian Carrasco; “Vi aviones”, de Matías Castro Sahilices; y “La Patagonia como versión de una distancia”, de Luciana Mellado.
El envío se completa con “Camino al vino tinto”, del propio Rodríguez Reis y “Escribir en la Patagonia”, de Juan Carlos Moisés. A las palabras, se suman fotografías de Carolina Rojas y de otra barilochense: Mónica de Torres Curth, también escritora. Los aportes se dividen en las categorías Ficción, Crítica y Encrucijadas. Aunque uno quisiera hojear e ir página por página, La Zona es virtual y puede leerse en https://lazonacriticayficcion.wordpress.com/ . Hay que adentrarse.