2021-06-23

CAMINO ABIERTO SE SUMA AL PEDIDO

“El que tiene un consumo problemático de drogas debe ser atendido por Salud y no por la Justicia”

Ya comenzó la campaña "Acompañe, no castigue" y este año la consigna tiene como objetivo profundizar, reforzar, exigir y poner en agenda, la discusión por la modificación de la Ley N° 23.737. Manifestando la importancia de la despenalización para lograr la salud y el bienestar de las personas.

El Cordillerano dialogó al respecto con Alfonso Zúñiga, tallerista de Camino Abierto, el centro cultural dependiente del área de Salud Mental del Hospital Zonal. Además es integrante del equipo del Centro de Prevención de Adicciones (CPA) del municipio.

Camino Abierto desde hace algunos años viene participando de la campaña internacional de la cual participan aproximadamente 180 ciudades del mundo. Todos los años en Argentina toma una temática puntual, “este 2021 tiene que ver con la reforma de la ley que lleva más de treinta años y que al surgir la Ley de Salud Mental ya queda como vieja”.

Dentro de esa reforma trata sobre la despenalización de las personas usuarias de droga. “El que consume sin que llegue a ser problemático, no debe ser considerado como parte del narcotráfico” aclaró. “Pero el que tiene un consumo problemático debe ser atendido por Salud y no por la Justicia”.

 

En Bariloche

Zúñiga dijo que desde hace muchos años vienen peleando por una mayor inversión y trabajo en la temática de los consumos desde Salud “porque la verdad que viene bastante deteriorado”.

Si bien Salud interviene, aseguró que no es suficiente “por eso pedimos dispositivos comunitarios de atención de primer nivel, una serie de requerimientos para que se cumpla con lo que plantea la Ley de Salud Mental”.

Dicha ley pide que el sistema aborde la temática de las adicciones dentro de los padecimientos mentales.

“A nivel institucional hay una intención de trabajar los consumos, nosotros los vemos desde el área del municipio, lo que viene ocurriendo es que cada día más los centros de salud de los barrios están trabajando en este sentido”. Agregó “mucho por voluntad y esfuerzo de cada uno de los equipos que los integran, y los usuarios problemáticos de drogas encuentran ahí las respuestas”. También hay organizaciones que están trabajando puntualmente en la reducción de daño del consumo.

 

La internación no es la única solución

Zúñiga dijo que el trabajo que realizan abarca a todas las edades, “reitero que son escasos los dispositivos de atención tanto para menores como para mayores entonces vamos abarcando lo que podemos”.

Aclaró “cuando hablamos de atención, a veces se piensa que la única solución es la internación y no es así porque la misma Ley de Salud Mental plantea que esa es la última medida restrictiva que se debe implementar”.

“A nivel social se dice que no hicimos nada porque no internamos al adicto cuando en realidad hay muchísimas cosas para trabajar y solo se toma esa medida, cuando se agotaron todas las instancias intermedias”. Aunque agregó “lo que sucede es que a veces hay disponibles muy pocas instancias intermedias”.

Es un proceso a largo plazo, no alcanza solo con que se le quite la sustancia al que consume porque el problema real, no es la droga. “Está esa idea fantasiosa de que el familiar se va a internar tres meses y va a volver con el tema solucionado”.

Para que la ayuda llegue siempre es necesaria la inquietud de la persona, “vemos qué demanda se puede construir, quizás no se acerca porque no quiere hablar del consumo pero sí buscar en conjunto qué otras cosas quiere para su vida y acompañar desde ahí”.

 

Ayuda

Consultado acerca de a dónde se pueden comunicar tanto las personas que están sintiendo que el consumo de drogas en sus vidas está generándoles problemas, como sus familiares, dijo “en el Facebook CPA.Bariloche, es el mecanismo que mejor nos funciona”. Dejando por mensaje privado un número telefónico, el equipo de trabajo se comunicará para establecer el vínculo.

Otra opción es acercarse a cualquier centro de salud de los barrios, hay otros dispositivos tanto provinciales como nacionales.

Una creencia cultural es que las personas con problemas de adicciones solo pertenecen a los barrios más vulnerados, “la droga no abarca una clase social determinada, es un problema que atraviesa a toda la sociedad, solo que el que tiene mayor poder económico lo resuelve de otra manera”.

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