2020-08-30

El rubro de la construcción en Bariloche, de “mal en peor”

 

Con la actual situación es “imposible trabajar” en la construcción en Bariloche. La frase se acuñó en el seno del gremio que nuclea a los obreros del sector en esta ciudad. En efecto, la UOCRA sabe que impera por estos días la veda invernal y se espera que se retomen las actividades a partir del 15 de septiembre. Nicanor Espinosa, secretario general del sindicato, indicó que “la demanda no va a cubrir la cantidad de desocupados”.

El sindicalista refirió que las empresas Alusa y Oriente trabajan en la zona de El Frutillar y en el San Francisco IV, emplean alrededor de 600 personas, aunque en el invierno “vamos de mal en peor, es casi imposible trabajar y además este año se sumó una gran nevada, por eso esperamos arrancar de nuevo el próximo 15 de septiembre”. También se trabajará en un gasoducto en el barrio Nahuel Hue, en una la red de agua en el kilómetro 18 y la red troncal cloacal del kilómetro 1 en el centro de la ciudad.

La quincena de un trabajador implica 88 horas y “se ha logrado algún tipo de asistencia estatal, se trabaja con todas las medidas de seguridad que indican los distintos protocolos preventivos contra el COVID-19”.

Principalmente las tareas que se llevan a cabo están en el marco de obras públicas y los privados se están reactivando en forma lenta esperando que se termine la veda invernal, pero “la demanda no va a cubrir la cantidad de desocupados, además siempre tuvimos desocupados en su mayoría ayudantes, pero este año estuvieron sin trabajo aquellas personas que son mano de obra calificada”, dijo Espinosa.

La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA-Bariloche) tiene registrados entre 1.200 a 1.300 afiliados, entrega módulos alimentarios y hay empresarios que se han sumado para aportar algún tipo de ayuda solidaria.

Encuesta nacional

A nivel nacional la Cámara Argentina de la Construcción llevó a cabo una encuesta para detectar como está el sector e indagar en el impacto de la pandemia y las medidas tomadas por el Estado.

La extensión de la cuarentena no impidió que una parte de la construcción, ligada con la arquitectura modular, siga en movimiento. Se siguen levantando inmuebles desde el principio, ampliaciones y lanzamientos para sumar metros cuadrados.

Según los expertos, con la COVID-19 comenzó a ganar espacio el formato en seco, por la rapidez de los trabajos, la apuesta por lo sustentable y por la menor carga de impuestos, porque muchas de estas obras no deben declararse en escrituras u otras normativas tributarias.

En la consulta se detectó que de las obras con contrato vigente al 31 de julio el 54% están con desarrollo normal, el 17% están demoradas y otro 13% paralizadas. La proporción de obras con desarrollo normal mejoró en los últimos 3 meses, pasando del 34% al 54% actual.

En julio de 2020 el 56% de las empresas no realizaron presupuestos u ofertas de obras públicas y el 53% no realizó ninguno para obras privadas. Ambos mejoraron respecto de junio.

Algo más del 80% de las empresas constructoras consultadas no tuvieron ninguna adjudicación de obra pública en el mes de julio de 2020. Respecto de obras privadas el 76% no tuvo nuevas adjudicaciones en julio. En ambos casos de todas maneras hubo una leve mejora de obras adjudicadas respecto del mes anterior.

Hubo una leve mejora en el cumplimiento en tiempo de las obligaciones tributarias.

El 17% de las empresas tuvieron que suspender personal bajo convenio UOCRA; en el AMBA indican que suspendieron el 33% mientras que en el interior solo son el 11%.

El 47% estima que las suspensiones seguirán al menos hasta el mes de octubre. En el caso del personal bajo Ley 20.744, el 13% de las empresas suspendió personal.

En julio de 2020 el 43% de las empresas fueron incluidas en el programa ATP, en el mes de abril el 69% de las empresas habían sido incluidas.

En lo relativo a las expectativas del sector a 3 meses vista, el 31% espera que la actividad mejore, el 32% cree que se mantendrá igual y el 20% cree que la actividad disminuirá. Las expectativas están mejorando en los últimos 3 meses.

Respecto de la facturación esperada para los próximos 6 meses, sobre la base de lo presupuestado, el 67% de los consultados indica que la misma será un 50% o menos de lo esperado, no hubo cambios en respecto del mes anterior.

En relación a las medidas tomadas por el gobierno para incentivar la actividad de la construcción, el 20% cree que son buenas o muy buenas, el 35% regulares y el 36% malas. La evaluación de las medidas tomadas viene mejorando. El steel frame, aparece como “el” material. Es justo mencionar que el steel frame es en este momento la estrella que seduce a la demanda, que, apuesta por su utilización en este contexto de pandemia, por su aplicación limpia y racional, y menor costo de utilización.

Es un sistema que facilita las refacciones y se puede adaptar tanto en viviendas unifamiliares como en las construcciones de gran escala. La estructura, con perfiles de acero galvanizado, brinda una duración mínima garantizada de 300 años. Las edificaciones en steel frame otorgan una aislación térmica y acústica eficiente, superando a la mampostería en 60% en materia de sonido y 115% a nivel térmico.

Juan Carlos Montiel

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