MEZCLUM GRUPO DE TEATRO INICIA TEMPORADA
Vuelve a escena “Disección”
Con la dirección de Jorgelina Paravano, actúan Andrea Canavino, Julieta Contissa y Esteban Sorosinschi. Humor negro y grotesco para reflexionar sobre la búsqueda de la libertad. El sábado desde las 22, en Araucanía.
El sábado (30 de marzo) retornará a escena “Disección”, la obra que marcó la irrupción en escena de Mezclum Grupo de Teatro. Bajo la dirección de Jorgelina Paravano, el elenco se integra con Andrea Canavino, Julieta Contissa y Esteban Sorosinschi. La inminente función será la primera de una serie de cinco que Mezclum desplegará, al adjudicarse un subsidio del Instituto Nacional del Teatro (INT). La cita se pactó desde las 22 en Salón Araucanía.
Tocó que Contissa asumiera la interlocución frente a El Cordillerano. “Es una obra de Martín Giner, autor argentino, de Tucumán. Tiene varias que parten de lo grotesco y el humo negro… Esta trata de una madre y una hija, la hija es anatomista. Están en Polonia después de la invasión nazi, escondidas en un sótano, y se encuentran con que el cadáver de un soldado que estaba ahí, y revive. Ahí comienza la obra, en esa situación inverosímil. Tratan de encontrar juntos el camino de la libertad”, sintetizó.
En cuanto a su trabajo, “mi personaje es el de la madre, una madre polaca aunque el tema de ser polaca, no la define demasiado… El autor tampoco dice si en ese contexto, es judía o qué, es decir, nada sobre el estereotipo de esa situación histórica. Pero es una madre que tiene totalmente sometida a su hija, menospreciada y en cada oportunidad que tiene, la desvaloriza. Es muy divertido de hacer (risas) y tiene muchos momentos de humor”, adelantó la actriz.
Contissa se interesó particularmente por el texto. “A mí me encanta el humor negro y cuando hicimos la primera lectura de la obra, nos reímos un montón, nos enamoramos enseguida… Hay algunas frases que puede decir la madre que me convencieron: yo quise hacer ese personaje. Eso no siempre pasa… Dije: quiero hacer este personaje porque quiero decir esto”, enfatizó. Tuvo y tiene sus razones.
“No sé si es muy spoiler (risas) pero hay un momento en la obra en que la madre puede observar a un pueblo polaco con insignias nazis, feliz de estar circulando por el pueblo. Ella los observa por primera vez, teniendo en la cabeza una imagen anterior de resistencia. Ve que nadie reacciona y están todos felices con eso. Yo puedo hacer un paralelismo en nuestra sociedad, con los silencios históricos antes la injusticia. Eso es algo que me interesó mucho del personaje”, resaltó.
Dos años en cartel
La reposición representa para Mezclum una buena chance. “Nos encuentra motivados, venimos haciendo varias funciones… Estrenamos en mayo de 2017 y con autogestión tuvimos la oportunidad de ir a varios lugares: Villa La Angostura, San Martín de los Andes, la Fiesta Provincial de Teatro... Fuimos descubriendo herramientas en ese camino, se nos abrieron puertas y también la cabeza, no sé si para profesionalizarnos, pero sí para hacer sustentable la tarea y que al proyecto, lo podamos sostener en el tiempo”.
La sustentabilidad refiere “tanto al grupo como a la obra porque nos presentamos a un llamado del INT que se llama Incentivo al estreno teatral, y ganamos ese subsidio”, compartió Contissa. “No es muchísimo dinero pero es proporcional al tamaño de nuestra obra y al presupuesto que invertimos, entonces nos piden que hagamos cinco funciones más. Son funciones que nosotros íbamos a hacer de todas maneras, pero la excusa es muy linda porque es dar un paso más en algo que empezó como teatro vocacional”.
Historió la actriz que “los que estamos actuando nos conocimos en el Taller de Teatro de la Biblioteca Sarmiento, que coordina Jorgelina Paravano, aprendimos un montón y nos motivó a largarnos solos. Después le dijimos (a Paravano) si tenía ganas de ser nuestra directora y nos dijo que no era directora de nada (risas), pero que sí quería coordinar y ser parte del grupo. Pero igual, dirige”, aclaró.
Arrancó de forma vocacional pero se fue complejizando. “Lo que más demanda es el ritmo de ensayo, muy riguroso. Es una suerte que nos hayamos encontrado personas que tenemos muchísimo respeto y disciplina por los ensayos y por el compromiso que conlleva. El día y el horario de ensayo son sagrados para nosotros. Es difícil porque cada uno tiene su trabajo por fuera, salvo Jorgelina ninguno de nosotros vive exclusivamente del teatro, entonces tuvimos que acomodarnos. Esa fue la exigencia principal”, señaló Contissa, la madre polaca de “Disección”. Cada vez más en serio.
Completar el sentido
En el caso de Julieta Contissa, la experiencia con Mezclum y su continuidad tienen bastante de inaugurales. “Nunca había tenido la oportunidad de hacer funciones, siempre había ensayado y como mucho, dos funciones a fin de año y se terminaba el proceso… Para mí, lo más interesante fue ver cómo iba cambiando el personaje e ir replanteándolo a lo largo de las diferentes funciones, los pequeños ajustes que se pueden ir haciendo”.
“En algunas cosas, la ficha te cae varias funciones después. O formas de decir un texto: por más que sea una frase que trabajaste mucho, el sentido completo se encuentra cuando pasan muchas funciones. Por eso, el apoyo que recibimos es una bendición en cierto sentido, porque nos permite seguir explorando porque en teatro, nunca son iguales las funciones. Ese crecimiento fue lo más lindo”, resaltó la actriz.
De las cinco que implicó el compromiso con el INT, la función del sábado “es la primera. Creo que todo el año vamos a estar con esto, muy contentos. Pero mientras tanto, el año pasado empezamos a trabajar en otro proyecto, se incorporó otra integrante al grupo: Luciana Romero. Comenzamos a ensayar una obra nueva pero no puedo decir cuál (más risas). En esta nueva etapa estoy haciendo asistencia de Dirección y trabajamos junto a Jorgelina con tres actores: Andrea, Esteban y Luciana. Podría ser algo que camine junto a Disección pero todavía no estamos listos para un estreno. Ojalá lo podamos hacer este año, esperamos estrenar a fines de 2019”, aventuró.
Adrián Moyano