ESTARÍA DISPONIBLE A FIN DE MES
Anuncian el libro “Alimentación de poblaciones originarias”
El trabajo corrió por cuenta del Centro de Etnosalud, proyecto conjunto de la Universidad FASTA y de la Universidad de Manitoba. Impulsó el volumen Valentina Farías, quien anticipó pormenores en El Cordillerano.
El libro que llevará como título “Alimentación de poblaciones originarias. Nuestra experiencia” saldrá de imprenta a fin de mes, pero Valentina Farías ya vive el lanzamiento con intensidad. El entusiasmo desborda a la codirectora del Centro de Etnosalud, que prevé su presentación apenas cuente con los ejemplares, para luego comenzar con su distribución en las librerías de Bariloche y otros destinos.
La coautora compartió con El Cordillerano características del lanzamiento. El volumen “fue una iniciativa del Centro de Etnosalud, que trabaja en temas de salud etnocultural”, recordó. “Es un tema que veníamos trabajando hace varios años desde distintos puntos de vista y decidimos hacer una compilación pero también agregarle cosas. Algo interesante es que escribimos la experiencia que tuvimos en un taller de Recuperación de ingredientes y recetas originarias, que se hizo en conjunto con Camino Abierto, el centro cultural para usuarios de salud mental”.
Aquella instancia, de la cual también dio cuenta este diario, “duró un año y medio y lo coordinamos con Patricia Franco, directora de Camino Abierto. También intervino Susana Lara pero después dejó Camino Abierto y por eso no está como coautora, aunque la nombramos”. Durante su desarrollo, “recuperábamos recetas entre las familias y también otras del campo pero hubo otra parte: la gourmet”, mencionó la psicóloga.
Recordó Farías: “habíamos creado un dispositivo, por ejemplo, hicimos un convenio con el INTA, que tiene criaderos de choiques, nos daban huevos y nosotros hicimos un montón de platos. Por ejemplo, ñoquis con huevos de choique, hicimos bizcochuelos, canapés, empanadas con huevos de choique… El libro no es de recetas, pero algunas incluye”, aviso. “Por otro lado, hicimos salidas de campo para buscar hongos, hemos ido a (la comunidad) Tambo Báez e hicimos reconocimiento de hongos”.
En esa misma ocasión, “una de las usuarias, Carmen, hizo un pan de campo. Así que fue una experiencia hermosa”, revivió Farías. “La parte gourmet la desarrollamos con los piñones de araucaria, hicimos una sopa crema exquisita y en unas de las jornadas del Centro de Etnosalud que coordino, se hizo un menú gourmet que incluía esa sopa, de receta por ahora secreta (risas)”. Es que al parecer, es muy trabajosa.
Historia y alimentación
Pero además de la experiencia de aquel taller, se abordan otras temáticas. “En el capítulo uno hay un marco teórico sobre poblaciones originarias de Patagonia y sobre cómo las entendemos. También hablamos sobre algunos temas que tienen que ver con lo transcultural. El dos es una introducción a conceptos socioculturales en relación a la cocina, con una parte de historia. Escribe Sol Montes, que es historiadora, cocinera y además, investigó sobre el tema de la alimentación en las poblaciones originarias. Hace una recopilación histórica orientada a la alimentación”, enumeró la coeditora.
A continuación, “el capítulo tres tiene que ver con el taller, que finalmente se llamó Cocineros del Ñireco. Además, como hubo presentaciones de distintos colegas en diferentes jornadas del Centro de Etnosalud, les pedimos que escribieran para el libro. Entonces, de ‘La chicha en los rituales del noroeste argentino’ habla Amalia Vargas, que es de Jujuy. Ella había llevado a unas jornadas chicha ya preparada, maíces de colores con los que se hace y ahora escribió. Luego viene la parte del curanto, la escribió Marta Ranquehue, de la comunidad Millalonco Ranquehue. Con ella tenemos una cierta amistad y preparó curantos para finalizar jornadas nuestras, entonces me pareció adecuado que escribiera y la verdad, está muy lindo”.
No se agota allí la propuesta. “Otro subcapítulo se llama Cocina tradicional, nutrición no convencional, resultado de otro taller similar al nuestro que se hizo en México. Para este trabajo, había venido una nutricionista mexicana para presentarlo en otras jornadas y finalmente, el capítulo 4 habla de Autonomía alimentaria, Pueblos originarios. Respuestas al desafío nutricional en Colombia y Canadá. Lo escribió Javier Mignone, quien fundó el Centro de Etnosalud junto conmigo”.
Es que el espacio en cuestión “tiene dos patas, porque es un convenio entre dos universidades: la FASTA y la de Manitoba, en Canadá. Javier es psicólogo, epidemiólogo social y trabaja temas interculturales en Canadá. Es muy interesante porque siempre hay un poquito de confusión con los temas de la soberanía alimentaria, autonomía alimentaria y demás… Él los aclara bastante y analiza cómo se instrumentan, tanto en Canadá como en Colombia. Creo que está bueno como para tomar ejemplos”, exhortó Farías. La sopa de piñones sería un primer paso contundente.
Que circule por todos lados
“Alimentación de poblaciones originarias. Nuestra experiencia” persigue varios horizontes. “Como tiene que ver con trabajos de campo, hay una cuestión un poco académica, sobre todo en los primeros dos capítulos”, presentó Valentina Farías, coeditora del emprendimiento. “Pero a nosotros nos interesa que circule por todos lados, porque puede servir en un ámbito académico pero también en una comunidad. Me interesa que vean este trabajo, que opinen, hacer un taller y que cuenten cómo funciona ahí el tema de la alimentación. Me gustaría que fuera de circulación múltiple y de hecho, ya me lo encargaron de lugares bastante distintos”.
Para que se encuentre en las librerías habrá que esperar un tanto. “Ahora vamos a imprimir 150 ejemplares, de los cuales 75 se nos van a ir entre los autores, los chicos de Camino Abierto y los obsequios. Después de que hagamos la presentación a fines de marzo, en abril los otros 75 van a estar en las librerías. La idea es recuperar los fondos para ir reimprimiéndolo, porque mayoritariamente está subsidiado por la Universidad de Manitoba. Esa es la idea”, subrayó la psicóloga.
Adrián Moyano