EL FER APUNTA A QUE ESTE LISTO EN OCTUBRE
Melissa Bendersky, feliz por “El niño de los problemas urgentes”
Es el texto que ganó la Convocatoria 2017 del sello provincial en el rubro cuento ilustrado.
“El niño de los problemas urgentes” debería estar listo para octubre, en coincidencia con la Fiesta de la Palabra. Se trata del cuento para público infantil que escribió Melissa Bendersky y que resultara seleccionado en la Convocatoria 2017 del Fondo Editorial Rionegrino (FER) para su publicación, trabajo de ilustración mediante. “Estoy muy feliz”, confesó la escritora, habitualmente más poeta que autora de narrativa.
Un rato antes de empezar a corregir las páginas de El Cordillerano, dialogó con quien firma, incómoda ante los persistentes disparos fotográficos de Facundo Pardo. “Es un cuento para chicos que se llama El niño de los problemas urgentes. Está dividido en 15 capítulos y lo pienso para chicos de entre 7 y 11 años. ¿Te cuento un poco de la historia? El protagonista se llama Vicente, es un nene que tiene una serie de aventuras y va conociendo personajes, este chico desarrolla como un camino del héroe que para mí es entretenido”, anunció.
La trama “ocurre en un mundo de fantasía pero aparecen pájaros, árboles y animales de acá, de esta zona. Hay una personaje buena y uno malo, la buena se llama Marina pero al mismo tiempo se llama "Ahora". Tiene un compañero al que le dicen Verdad, un perro un poco raro... Son los que resuelven los problemas, Vicente y Marina se conocen porque hay problemas urgentes que resolver. El malo no es malo, es un personaje clásico de nuestra sociedad que representa el orden, el status quo, la conservación de lo establecido. Se llama Albo. Entonces, no es la disputa entre el bien y el mal porque Marina no representa al bien necesariamente pero Vicente va haciendo su camino del héroe, donde crece como persona. Eso es lo que creo yo, después hay que ver qué encuentra la gente que vaya a leer”, invitó Bendersky.
Si bien es ineludible su condición de poeta, “empecé hace más o menos 10 años a escribir para niños. Primero jugando, escribiendo como para un sobrino aunque finalmente, nunca le mostré a mi sobrino lo que había escrito para él (risas). Empecé como descanso de la literatura que escribo para adultos, que es poesía y narrativa. La poesía tiene mucha profundidad y habla de cosas muy personales que te interpelan. Y en la narrativa para adultos, por ahí los temas que elijo son muy serios o incluso dramáticos. En cambio, para chicos es más divertido. Si el cuento para mí es divertido, está bueno. Si cuando lo estoy escribiendo me aburro, lo tiro. ¿Qué sentido tiene?”, inquirió con razón.
Desafío divertido
Al cuento que impresionó favorablemente al jurado “lo fui trabajando. A estos cuentos los voy trabajando a lo largo de los años. Los tengo en la mente por ahí mucho tiempo y los voy escribiendo, pero por ahí pasan años parados en la mitad… Si cuando los retomo me gustan, los sigo. Si no, los tiro. Sobre todo, la literatura para chicos tiene que resultar divertida para mí. Para mí es un desafío porque hay un preconcepto según el cual la literatura para chicos es fácil y tonta, pero yo apunto, sueño y me gustaría que también fuera entretenido para los padres. Sería lo ideal, que los adultos también encontraran algo de interés”, se esperanzó.
Con “El niño de los problemas urgentes”, Bendersky empezó “en 2012. Tuvo una pausa larga, lo terminé y se lo mostré a algunos colegas, me hicieron devoluciones y algunas me vinieron muy bien. Entonces, lo retomé el año pasado y cuando lo terminé, coincidió con el llamado a concurso del FER. Ya lo tenía escrito y pensé que no podía participar porque el libro no está ilustrado, no soy ilustradora y por los plazos, no iba a llegar a conectarme con algún ilustrador o ilustradora y hacer todo el trabajo que implica. Pero leí las bases, la letra chica (risas) y decía que podía estar ilustrado o no. Entonces, lo mandé. Lo que más me interesaba era la devolución del jurado, así que para mí es un elogio enorme porque siempre había escrito para adultos, esta es la primera cosa que se va a hacer pública escrita por mí para chicos. Es un gran felicidad”, resaltó.
De ahora en más, comienza otra etapa. “Para otros trabajos he trabajado con ilustradores, es arduo pero al mismo tiempo muy gratificante. Vas viendo cómo se va modificando tu texto, a medida que pasa por la mirada y el filtro del otro, que va a ilustrar. No sé… Yo veía al personaje verde y él lo ve a amarillo y puede ser, ¿por qué no? (risas) Es lo que pasa siempre cuando se edita un libro, uno lo va soltando y el libro empieza a ser otra cosa que ya no es lo que escribiste”.
En el caso de la literatura infantil es aún más evidente. “Más en este caso porque para mí, es para chicos: es conectarse con lo más lúdico, no sólo en lo mío sino en lo general del mundo, lo más amoroso también, entre las cosas que podemos producir las personas. Así que vamos a ver, tengo opciones de ilustradores que todavía no pude ver bien ni conectarme. Yo pregunté y me sugirieron pero puedo elegir a quién quiera”, avisó la autora. Ante su dilema, ya llegará Marina – Ahora para superar el problema.
Despacio y con cuidado
Hay que recordar que no hace mucho, Melissa Bendersky se hizo de un galardón similar pero en el ámbito de la Editora Municipal Bariloche (EMB), cuyo catálogo engrosó con “Ruta 82”, su libro más reciente de poesía. Como escritora, considera que los dos premios están “al mismo nivel pero son escalas distintas. El libro que premiaron acá era de poesía, que siempre fue mi ámbito, donde me siento más cómoda. Sé de qué se trata. En cambio, acá estoy incursionando en algo que para mí es una novedad, así que en cada pasito voy apoyando despacio y con cuidado. Por un lado, está mi proceso personal de escritura que quiero que sea cada vez mejor y por el otro, es un mundo nuevo”, sintetizó.
Esa novedad adquiere varias facetas. “Por ejemplo, Daniel (Welschinger, director del FER) me decía que el precio de tapa lo puedo poner yo y hasta ahora, a los libros míos siempre los regalé o cobré muy barato. ¡Pero esto no es poesía! Son libros que se venden, yo misma compro muchos libros para chicos porque tengo hijos. Entonces, ya desde ese punto es una novedad. ¿Y la presentación? Es un libro para chicos, ¿qué presentación puedo hacer? ¿Dónde? (risas) Se abren un montón de interrogantes que están buenos porque son desafiantes y enriquecedores al mismo tiempo. Estoy muy feliz. La idea es que el libro esté listo para la Fiesta de la Palabra, es decir, en octubre. Así que hay que apurarse, estoy recontenta”, insistió. Tiene por qué.
Por Adrián Moyano - amoyano@elcordillerano.com.ar