Publicidad
 

“RECITAL DE OTRO SIGLO” EN DENGÜN PIUKE

|
18/03/2022

Bandas punk de los 90 vuelven a la vida

Bandas punk de los 90 vuelven a la vida
Bandas punk de los 90 vuelven a la vida

Será con la excusa de presentar una vez más “La otra cara de la postal. Punk en Bariloche”, el libro de Claudio Vargas Ojeda. Serán de la partida Calibre 45, Sakeo, LSD, Aneurisma, Prohibido Prohibir y Doble Filo, además de grupos contemporáneos.

Derivaciones insospechadas provocó el libro que narra la historia del género en Bariloche. Para acompañar su segunda presentación, se armó un auténtico festipunk, con varias de las bandas que aparecen en el racconto que lleva la firma de Claudio Vargas Ojeda. En efecto, desde las 16 del sábado sonarán en la sala Dengün Piuke Calibre 45, Sakeo, LSD, Aneurisma, Prohibido Prohibir y Doble Filo, con el añadido de dos elencos contemporáneos: Mataron a Kenny y N=S.

Quizás haga falta recapitular. En enero último salieron de imprenta los primeros ejemplares de “La otra cara de la postal. Punk en Bariloche”, una publicación entrañable que no solo habla de música, más bien traza una auténtica historia social de la ciudad que asistió, durante los 90, a la proliferación de bandas de origen barrial, que cultivaron el mismo estilo veloz, lacerante y distorsionado, que había nacido en Londres a fines de los 70.

Aquí, en el Alto de Bariloche, el punk tuvo un sesgo proletario y protestón que no tuvo mayores problemas en pasar a la autogestión. La cuestión es que el trabajo de Vargas Ojeda caló tan hondo, que varios de aquellos elencos protagonistas resolvieron volver a la actividad, aunque sea puntualmente, para escribir otra página de la historia. A tal punto que el afiche que promociona el asunto dice: “El recital de otro siglo”.

Más allá del antecedente de Estado Alterados en los primeros tramos de los 80, la cosa comenzó en 1990. Relata Vargas Ojeda que, con Jorge Villalobos, “compañero de secundario que vivía en las 6 Manzanas, pasábamos nuestras vidas entre el punk yanqui, el inglés y nacional, con Los Violadores y Attaque 77 consolidado, y tantas otras bandas más. Jorgito le daba a la guitarra criolla tratando de sacar canciones de los Ramones o todo lo que sea parecido”.

El intento parecía factible “gracias a que tenía nociones con la guitarra ya que había estudiado en la primaria de Las Quintas, y ahí había un profe de música que lo hacía tocar el piano. Por mi parte, no puedo tocar ni la puerta, pero ya para entonces en el barrio (soy del San Ceferino) nos juntábamos con el Gato y Pato a pasarnos música. Un día me dicen: estaría bueno formar una banda, pero tendríamos que aprender a tocar… Pequeño detalle, pero solucionable porque Jorgito sacaba unas rolas, así que los llevé un domingo a la casa de dicho músico y con la criolla aprendieron sus primeros acordes”.

En definitiva, “ahí nació Calibre 45”, con Mauricio “Gato” Tiznado en bajo y coros; Patricio “Pato” Reyes en guitarra; Hugo “La Negra” Galván en batería y el propio Vargas Ojeda en voz. “Duré poco porque comprendí que no era lo mío; me gustaba más la organización y la difusión, tenía ganas de hacer un fanzine con otro grupo de amigos y había empezado con un programa en una radio con Cachi, que me llevó a estar 24 años en el aire”.

Precisamente, Calibre 45 será una de las presencias estelares en la tarde del sábado. Además de música, habrá feria de fanzines, discos y, obviamente, estará la chance de quedarse con el libro. La entrada será libre y gratuita. Antes de que comiencen a sonar las bandas, desde las 15, el autor de “La otra cara de la postal” se referirá a su trabajo para presentarlo una vez más. No, no es que el punk de los 90 resucita en 2022. En realidad, nunca murió. Dengün Piuke queda en Ruta 40 y Quaglia.

¿Que opinión tenés sobre esta nota?