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LA HISTORIA DE WARRIOR

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10/10/2020

Viajó hasta Buenos Aires para adoptar a un pitbull brutalmente atacado que no encontraba hogar

Viajó hasta Buenos Aires para adoptar a un pitbull brutalmente atacado que no encontraba hogar
Viajó hasta Buenos Aires para adoptar a un pitbull brutalmente atacado que no encontraba hogar

Son muchas las personas o agrupaciones que dedican parte de su vida a la protección de los animales pero algunas se involucran de una manera sorprendente, convirtiéndose en noticia. Este es el caso de una mujer de Bariloche que decidió adoptar a Warrior, un pitbull, cuando conoció la historia del animal que fue rescatado por “Callejeritos Brown”, con ceguera y víctima de un brutal maltrato. 

Según testigos, el 16 de septiembre de 2019, en las cercanías de la localidad de Brown, más precisamente en el barrio San José, se detuvo un auto en el cual iba un niño. Tras abrir una de las puertas, bajaron a un perro y se marcharon.

Así, Warrior quedó viviendo en la calle, comiendo lo poco que conseguía y llegando a un estado de desnutrición bastante avanzado. 

Los vecinos, asustados por su aspecto y tamaño, lo golpearon fuertemente en la cabeza con un adoquín, por lo que quedó agonizando en la calle. Luego de ese ataque salvaje, lo estaban apuntando con un arma para liquidarlo, cuando por esas cosas de la vida, pasaron dos personas del grupo proteccionista de Brown.

Tras descubrir la situación, decidieron llevárselo y hacerse cargo del animal dándole una nueva oportunidad. Luego de meses de internación fue llevado a una casa de manera transitoria donde se fue recuperando.


Warrior, luego del ataque de los vecinos

“Con mucha paciencia y cariño, una de las proteccionistas, lo cuidó pero lamentablemente quedó con ceguera de ambos ojos”, lamentó Paula, la barilochense que adoptó al perro.

La mujer que lo cuidaba en Buenos Aires por motivos personales debía viajar a España, entonces Warrior quedaría de nuevo sin hogar; por eso contó su situación en las redes sociales. Conseguir que adopten a Warrior no era simple porque es una raza que no todos eligen para sumar a la familia, quizás por desconocimiento.

Paula Prado Luccini, vecina de Bariloche, al conocer esta historia se enamoró de Warrior, al punto de tomar la decisión de ir hasta Buenos Aires a buscarlo.

“Es un perro grandote con un corazón gigante que diría no le entra casi en su cuerpito de tan bueno que es” comenzó diciendo Paula.

“Yo les dije que me dejaran intentarlo porque tengo experiencia con pitbulls y dogos. Al principio, cuando les comuniqué que tenía otros perros en mi casa, me habían dicho que no” relató.

Fue pasando el tiempo y no surgía nadie más para adoptarlo, “yo tenía uno de la misma raza y el 12 de noviembre murió por una infección en el corazón, entonces volví a pedir que me dejaran adoptar a Warrior”, continuó la mujer.

Apenas le dieron el “ok” se fue a Buenos Aires a buscarlo. “Llegué a las diez de la noche y la familia de tránsito me estaba esperando en Ezeiza. Al otro día fuimos a una confitería donde aceptan mascotas y desayunamos”, recordó muy emocionada.

Al día siguiente Gloria se fue a Europa y Paula volvió con Warrior a nuestra ciudad. “El viaje fue de mucho estrés porque estaba preocupada, logramos llegar a casa y la adaptación fue inmediata”.

Le enseñó a subir y bajar escaleras, a reconocer los desniveles en las veredas y muchas otras cosas. “Ahora también sube montañas conmigo, aprendió a confiar en mí y eso es impresionante”, cuenta con entusiasmo la barilochense.

Se adaptó a sus compañeros porque Paula da cuidado en tránsito a otros animales, “cuando viene algún nene a casa le encanta, se pone feliz y quiere jugar”.

La cuidadora actual de Warrior habló de las razas que la gente considera peligrosas: “Si lo tienen encadenado, sin cucha, al sol o en la nieve, si muchas veces lo agreden para que sea más violento y cuide más, en eso se convertirá” describió. Entonces es el ser humano el que conduce al animal a ese estado en el que, en un descuido, se produce un ataque inesperado. “El perro es lo que uno le da y enseña”, aseguró.

Un hermoso ejemplo de amor que no puede pasar desapercibido.