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ALIVIO EMOCIONAL Y ESPIRITUAL

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29/08/2020

Cuidados paliativos: el derecho de morir acompañado

Cuidados paliativos: el derecho de morir acompañado
Cuidados paliativos: el derecho de morir acompañado

El Sanatorio San Carlos tiene un equipo de profesionales que conforman el área de cuidados paliativos. También se elaboró un protocolo para la asistencia de los familiares ante la proximidad del fallecimiento de una persona. El miedo a la pandemia y el temor a la muerte. Temas que explicó la médica María Roberta Sterli.

“Me vinculé a cuidados paliativos ya recibida de médica, cuando yo estudié la carrera no había el conocimiento sobre esto. Ya haciendo la residencia en medicina general, acá en el Hospital Zonal, descubrí esta especialidad, que al descubrirla ya supe lo que tenía que hacer”, indicó la médica María Roberta Sterli, especialista en cuidados paliativos.

La doctora realizó declaraciones a través del programa “Chocolate por la Noticia” que se emite de lunes a viernes de 7 a 9:30 por El Cordillerano radio (93.7). Allí manifestó que “los cuidados paliativos tienen como objetivo asistir en el final de la vida y en el transcurso de enfermedades que van a llevar al fallecimiento” y agregó que “se trata de acompañar al paciente y a la familia en las necesidades que vayan a transcurrir y acá uno presta atención e intenta aliviar los síntomas, también de tipo sociales, emocionales y espirituales”.

Es un área científica que se está estudiando y abarca la dimensión espiritual de la persona. Explicó Sterli que “se trabaja en equipo y con muchas disciplinas para que cada uno desde su mirada” ejerza sus conceptos.

El protocolo armado en el San Carlos responde a los recursos humanos que cada lugar puede ofrecer. La doctora dijo además que “cada institución ojalá pueda aunar esfuerzos, esta también este miedo de la pandemia que bloquea, hay que seguir todas las medidas disponibles, para poder acompañar este derecho de morir acompañado, de poder despedirse de la familia. Es una herramienta sumamente necesaria”.

España es un país pionero en el tema de cuidados paliativos porque murieron muchísimas personas en soledad, “hubo que disponer lo necesario para este tipo de protocolo, en cuanto a la posibilidad de ir anticipándose. “Hasta que la necesidad no es visible no se piensa en esa necesidad”, en este tipo de situaciones los cuidados paliativos se deben llevar a la práctica.

La profesional aclaró que “es bastante difícil de definir la etapa de asistencia, primero se define por criterios clínicos, obviamente se apunta a los últimos días de vida, que se puede diferenciar 48 horas antes del fallecimiento o en las horas de agonía, que son las horas previas al momento de fallecer, no es estricta esta definición, hay que estar en contacto con los médicos, con personal de enfermería para hacer el acompañamiento”.

Sostuvo que “estaría buenísimo que en conjunto pudiéramos madurar como sociedad, con aquello que tenemos culturalmente con la muerte, de hablarlo, en esta sociedad la muerte se oculta, es algo a lo que se le teme mucho, pero hay que acompañar, es un proceso natural, duele el proceso, pero cuando este proceso se puede ir aliviando eso es fundamental, yo lo percibo como un momento de mucha espiritualidad, debe ser un proceso que se acepta, se transita y de mucho dolor. Esto depende de cada uno, esta concepción en que nos vamos formando, en que es algo que está mal, que da miedo, incluso a los chicos se les oculta la muerte, o se dice que de eso no se puede hablar”.

Consultada sobre cuál es el protocolo, respondió que “se basa en el personal y en los recursos humanos y materiales. Tiene tres objetivos, garantizar el derecho para que la persona que está en el fin de su vida esté acompañada, posibilitar a las familias las despedidas y el tercer objetivo es que el equipo de atención de salud que asiste a estos pacientes se sienta acompañado”.

También explicó que “la persona que va a realizar la visita tiene que cumplir requisitos y obligaciones, debe firmar un consentimiento y no ser caso sospechoso de COVID al momento de la visita o con otros factores de riesgo” por alguna infección, todo eso se va a evaluar. Además se exceptúa a las personas de 60 años, para no poner en riesgo a esa persona, pero tampoco restringirla totalmente. Por último, María Roberta Sterli indicó que “el visitante tiene que saber usar los elementos de cuidado, conocer las condiciones de la visita, si el paciente está en terapia intensiva o en otra sala.

También debe comprometerse con el resto de la familia que no puede concurrir. Que esa persona que hace la visita sea como un nexo entre el paciente y la familia. Es un sistema más que debe modificarse y garantizar para respetar derechos”.