Cultura
05/03/2019

Irrumpe en escena The Beatblues

Irrumpe en escena The Beatblues
The Beatblues, en ascenso.
Por: Adrián Moyano

Conducen el colectivo Martín “Carucha” Giménez (guitarra) y Luciano Arrondo (bajo). La propuesta es tan simple como novedosa: una revisita al patrimonio sonoro de la Beatlemanía desde la perspectiva del rythm’n blues. El sábado en la Biblioteca Sarmiento.

Pocas veces tan pertinente el concepto de “irrupción en escena”. En silencio y sin dar pistas, Martín “Carucha” Giménez y Luciano Arrondo gestaron a The Beatblues durante nueve meses y ahora, llegó el momento de dar a luz.

El grupo debutará el próximo sábado (9 de marzo) en uno de los escenarios más cotizados de Bariloche: La Usina Cultural del Cívico (Biblioteca Sarmiento). La apuesta es elevada pero sobran naipes en los jugadores.

El Cordillerano dialogó con el guitarrista: “el nuevo proyecto propone una integración entre dos géneros o más bien, entre dos estilos distintos, porque el rocanrol es el rocanrol y los Beatles hacían rock. Esa es la verdad…

Entonces, es la mezcla de la música de los Beatles llevada al estilo blues, funk y rock. Son reversiones”, anunció. Para que surgieran The Beatbues “lo que hicimos fue juntar dos pasiones”, añadió el blusero.

En efecto, “Luciano Arrondo es el bajista de la banda y uno de los referentes de Beatles en Bariloche, fue uno de los fundadores de Los Beetups. Entonces, esta idea surgió de la amistad que tenemos: integrar lo que a él le gusta con el blues que yo hago, aunque por supuesto, a mí también me gustan los Beatles. De esa mezcla, surgieron las reversiones: temas de los Beatles llevados al blues”, insistió Giménez.

Con curiosidad casi académica, el que firma preguntó cuál fue la relación entre los de Liverpool y los sonidos que emanaron del Mississippi. “Hay blues hechos por los Beatles. De hecho, como conversamos tantas veces con Santiago Azar (El Alambique), el blues es un poco el padre de muchos géneros que vinieron después”, citó el violero. “Es imposible que haya agrupaciones que no tengan una influencia del blues… Tanto los Beatles como los Rolling Stones y un montón de otras bandas, claramente tomaron de esta música afroamericana las raíces y las han devuelto a la sociedad con su propia impronta”, definió.

El viejo y querido

Pero además, “hay muchas canciones de los Beatles que inclusive se van para el lado del shuffle, aunque con el sello propio de los cuatro grandes. Hay una relación muy íntima entre los dos estilos y lo que nos propusimos fue reinventar todo porque la música, nada que ver… Solo quedaron las letras. Te vas a encontrar con los temas de los Beatles, vas a identificar cuáles son, pero no desde lo cantado o desde la música” anticipó Giménez.

De la vastísima producción que lleva las firmas de Lennon y McCartney, “arrancamos con la primera etapa de los Beatles porque la idea es que la banda se vaya afianzando y toque en un montón de lugares más. Por ahora estamos tocando la Beatlemanía, es decir, la etapa en que los Beatles son reconocidos mundialmente con temas que son sellos propios de la banda, aunque como dijiste, el patrimonio musical que tienen es inmenso y riquísimo. Este es un show que vamos a presentar durante un tiempo y después, trabajaremos para ver otras etapas. Veremos cuáles”.

Guitarrista de blues que no hace mucho tocó en Estados Unidos con Ronnie Earl, Giménez se dejó llevar por la propuesta porque “me parecía interesante la recomposición de las canciones. Agarrar lo que está en el inconsciente colectivo, porque cuando se escucha Help, todo el mundo la conoce. Arranca de una manera inconfundible, entonces la idea era buscarle una vuelta de tuerca y darle otra impronta, donde yo pudiera ponerle mi marca de blues. Me pareció un lindo desafío: agarrar la música que todo el mundo conoce y ver cómo se podía ponerle la impronta del blues”, insistió.

Para The Beatblues tampoco serán un obstáculo las voces casi adolescentes de los primeros Beatles. “Lo interesante del proyecto es que no somos una banda tributo, entonces no tenemos por qué seguir lineamientos, ni de voces ni de coros ni de formas. Eso es lo que también me motivó porque yo no podría formar parte de una banda tributo a nadie, porque tocar con ciertas pautas a respetar, ciertos solos siempre iguales… La verdad, no me llama la atención. Me gusta mucho más poder volar y poner cada uno, su propia creatividad. Con nuestros temas de los Beatles pasa que hay guiños dentro de las canciones, por ejemplo, la línea de bajo de Can’t buy me love es la de Can’t buy me love pero todo lo que pasa al costado, es distinto. Las voces también están trabajadas, con coros y todo pero no respetan los patrones todo el tiempo”, avisó Giménez. Una especie de puente entre The Cavern y Chicago.

Piso alto

Al cronista le llamó la atención que el primer concierto de The Beatblues se vaya a concretar en un sitio al que generalmente se llega después de muchas otras presentaciones. “Es una muy buena observación. Hasta ahora, de todos los medios de prensa con que venimos hablando, nadie nos hizo esta reflexión, que nosotros sí hicimos. La banda está trabajando hace nueve meses, no es que se armó una semana y dijimos: ¡che, vamos a hacer temas de los Beatles! Hace nueve meses que estamos trabajando en forma intensa, a conciencia y con respeto”, resaltó Martín “Carucha” Giménez.

“Y sí, el piso que nos fijamos tiene que ver con una idea de proyecto, que no fue concebido para tocar todos los meses en diferentes bares, sino para tocar en la Biblioteca Sarmiento y probablemente, no toquemos más en el resto del año en Bariloche”, advirtió. “No podemos adelantar muchas cosas porque no se terminaron de cerrar pero hay varios proyectos de gira por el país, por eso quisimos arrancar en la Biblioteca. Es un proyecto para tocar cada tanto de manera profesional, teniendo en cuenta que todos tenemos otras actividades”, señaló.

Son cuatro The Beatblues. “Los otros integrantes se fueron sumando de a poquito, el proceso fue largo porque no queríamos caer en el conformismo, al tratarse de reversiones. Pasaron no menos de cuatro o cinco bateristas.

Algunos se fueron y a veces, también es cuestión de capacidades porque el baterista de rock es de rock y capaz que no todos pueden tocar shuffle”. En definitiva, “Javo Morales hace muy poco que vive en Bariloche, vino, se juntó con Luciano y es una persona hermosa como ser humano. Y Tadeo Chávez Painefil es un pibe de 18 años que toca teclados, para él tocar con los viejos está bárbaro. Tiene muchísimo oído y sabe mucho de música. Así se armó la banda, estamos contentos con el grupo humano”, resaltó el guitarrista.

Dejar un comentario
Ranking de noticias
Más Leidas