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10/02/2015

“Mujeres patagónicas” deja con ganas de más

- NUEVO ENVIO DEL PROYECTO “AVENTÓN” -  17 temas de otras tantas solistas o grupos de la región, que incursionan en el rock, el heavy, la canción pop, el hip hop y otras variantes sonoras. Una muestra que da ganas de profundizar, en más de una oportunidad.
“Mujeres patagónicas” deja con ganas de más
“Mujeres patagónicas” deja con ganas de más

En términos concretos, un compilado de músicas y la utilización del plural no es casual, porque aquí hay desde blues hasta hip hop, sin esquivar variantes más duras del rock e inclusive sonidos mestizos que cobijan letras en “mapuzungun”. En ese marco de diversidad, dos son los hilos conductores: todas las intérpretes son precisamente mujeres y además, residen al sur del río Colorado.

Una mirada localista pondrá de relieve la presencia de la barilochense Sandra Della Penna, que participa del CD con “El deseo”. Pero esa sería una visión un tanto pequeña… En este caso, se impone resaltar el lanzamiento en sí mismo, que pone a disposición de centenares de emisoras de frecuencia modulada 17 temas de música hecha en la Patagonia. Los oyentes tendrán luego la chance de profundizar en la obra de las músicas que más celebren sus respectivos paladares.

En estas latitudes, asumió la tarea de distribuir los discos Javier Gil, a quien todos conocemos por su rol de guitarrista en Natural Desmesura y también, por su empecinada manía de difundir poesía o narrativa en las hojas que imprime de manera mensual, a la usanza de los viejos fanzines, aunque más prolijas. Es que en su tierra de origen, Gil compartió andanzas con Armos Moreno, un agitador cultural del litoral patagónico e inspirador de Aventón. Los vínculos siguen intactos.

En “Mujeres patagónicas” toman parte exponentes de General Roca, Chos Malal, Neuquén capital, San Martín de los Andes, El Bolsón, Puerto Madryn, Trelew, Comodoro Rivadavia, Rada Tilly, Caleta Olivia, Perito Moreno, El Calafate y Río Gallegos, además de Bariloche. Son mayoría las que residen en la ciudad eminentemente petrolera de la costa chubutense, pero a quién le importa esa cuenta.

Todo bien

La música abre con “Todo va a estar bien”, un tema optimista de Susi Blú, elenco de General Roca que recientemente actuó en la Fiesta Nacional de La Manzana. Como el nombre anticipa, rythm ´n blues sin vueltas, guitarra justita, estructura estándar y estribillo para que todos cantemos. El asunto se complejiza un tanto con “Mapu”, de Noelia Pucci. La oriunda de Chos Malal mezcla ritmos y sonidos para difundir un mensaje mapuche de rebeldía pero con posibilidades bailables. Una de las cuotas de originalidad de “Mujeres patagónicas”.

Por su parte, la neuquina Andrea Braun es una “escritora de canciones” que en “Desierto” pone énfasis en la letra mientras la música se convierte en su vehículo. En tanto, para la gente de Bariloche resultará familiar la propuesta de Fémina, terceto que tiene como base de operaciones a San Martín de los Andes pero al menos, ya incursionó por estas playas en un par de oportunidades. Aquí, el sustrato sonoro tiene que ver con el rap o el hip hop, para que las voces transiten de manera cuidada por “Buen viaje”.

Si bien a Della Penna la conocemos más, hace rato que no se presenta en vivo, según podemos recordar. Sus canciones reúnen la condición de la melodía, aunque acostumbran a relacionarse con los aportes de las nuevas tecnologías y algunos recursos que al menos hace unos años, eran considerados experimentales. En el CD incluyó “El deseo”. Por su parte, la participación de María José Cantilo se concreta con “India araucana”, una canción de letra un tanto ingenua y quizá, también desactualizada en la terminología que utiliza.

Andrea y La Blues Banda va de frente con “Groove inside”. El grupo de Puerto Madryn también abreva en las mejores tradiciones de la música “negra” estadounidense, con tono blusero en la voz y saxo ídem. En cambio, Sara Hebbe es pura bronca en “Nunca digas nunca”. El grupo de Trelew, que pone a su frente a dos chicas, compartió recientemente escenario con Las Manos de Filippi, compañía que puede servir para ilustrar por dónde transita su propuesta.

La cartografía musical nos lleva más al sur con Sol Mercado (Caleta Olivia), quien aporta “De noche en noche”, un tema que persiste en transitar por senderos poco predecibles. Con Sadkasmo –también de la ciudad santacruceña-, las urgencias no están para hermetismos o mensajes subliminales. En “Paco”, el trío (dos chicas y un muchacho) ponen las cosas sobre las íes.

Tanya Veloso es de Perito Moreno y participa en “Mujeres patagónicos” con “Caballo salvaje”, una obra que tiene elementos del viejo y querido rock progresivo, mientras que con “El niño azul”, ocupa el puesto 16 de la lista de temas Verónica de Cristofaro, que canta al mundo su ternura desde El Calafate. Para el cierre quedó Histeria, un grupo de Río Gallegos, que sumó “Voces rebeldes”, la expresión más heavy del ineludible compilado. Apenas una muestra que en este caso, lejos de alcanzar, induce a hurgar por los surcos que más atraigan la subjetividad del escucha. A M

Identidad y curiosidades

En la lista de temas, Laura English inaugura la “delegación” de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly. Se hace presente con “Cantando bajito” y aquí, predominan los climas y las sutilezas, en otro de los momentos personales del compilado. Por su parte, Santa y Bárbara bromea en “Místico”, letra irónica y exuberancia sonora. El grupo se integra con cinco chicas que aportan personalidad. La también comodorense Angélica Castro dialoga con texturas más propias del norte en "Soy la mujer del viento”, otra contribución con identidad al registro discográfico. Por el último para “el barrio”, Haien Qiu se define a sí misma como portavoz del “asian pop”, la música electrónica y alternativa. Una curiosidad con su “Susurros”.