Fin de una era: cerró sus puertas la zapatería El Suizo, un local histórico de Bariloche
Ubicado en Moreno 126, el comercio permanece cerrado desde hace un mes, con sus históricas vidrieras pintadas a mano tapadas con cartón. El cierre se produjo tras el fallecimiento de su dueña, que atendió el local junto a su esposo durante décadas y este año había cumplido 50 años junto a los barilochenses.
Desde hace un mes, el local de Zapatería El Suizo, en Moreno 126, permanece con papel y cartón en sus vidrieras, esas mismas vidrieras históricas pintadas a mano que durante medio siglo fueron parte del paisaje del “Bariloche Pueblo”. Ubicado en una de las históricas galerías de la ciudad, fue parte de la historia de los barilochenses durante años.
El comercio, que este año había cumplido 50 años, cerró tras el fallecimiento de su dueña, quien durante todos esos años atendió el local junto a su esposo. Tras su partida, uno de sus hijos se hizo cargo de la dirección del negocio durante algunos meses, hasta que finalmente bajó la persiana. Hoy, la histórica galería donde funcionaba tiene un vacío de historia que deja la partida de El Suizo.
Quienes conocieron al matrimonio afirmaron a El Cordillerano que durante años, en El Suizo, se compraban todos los zapatos para los uniformes escolares de generaciones de barilochenses. Según relataron, los propios dueños llegaban a fiarles la mercadería a las familias numerosas "para que nadie se vaya sin sus zapatos".
Una historia que empezó en Eslovenia
Su dueña nació en 1945 en Selo pri AjdovšÄini, Eslovenia, con el nombre de Ivica BavÄar. A los 12 años emigró sola hacia la Argentina, donde fue recibida y adoptada por su tía —hermana de su abuela— y su tío, de quienes tomó el apellido con el que sería conocida en Bariloche: Panas Saksida. En 1971 se casó en Sveta Gora, también en Eslovenia.
Del matrimonio nacieron dos hijos: Andrea, que reside desde hace muchos años en Austria, y Martín, que vive en Bariloche.
Con el cierre de Zapatería El Suizo, la ciudad despide a uno de sus comercios más emblemáticos, testigo durante medio siglo de la vida cotidiana del centro barilochense.