Crimen del comerciante: suspendieron la audiencia de formulación de cargos al sospechoso que recibió un disparo
El abogado Ezequiel Palavecino acusó al Ministerio Público Fiscal de trabar la legítima defensa, denunció hostigamiento policial y pidió suspender la audiencia argumentando que su cliente está bajo efectos de morfina. Por su parte, la fiscalía afirmó que el imputado está "lúcido, ubicado en tiempo y espacio" y la querella recordó que se encuentra prófugo de la Justicia de Chubut.
Ante el conflicto, el juez Juan Pablo Lawrence dispuso la intervención del Cuerpo Médico Forense para determinar si el detenido está en condiciones de afrontar la imputación. La audiencia quedó suspendida solo para González y avanzará para el caso del otro detenido.
El abogado defensor Ezequiel Palavecino planteó duras críticas al inicio de la jornada. Denunció que la policía le impidió entrevistarse con su defendido por la tarde. Detalló que solo pudo hablar con él durante cinco minutos por la mañana.
Por último solicitó formalmente la nulidad de los elementos probatorios difundidos en la prensa. Los representantes del MPF rechazaron los argumentos de la defensa y justificaron las condiciones de detención.
El fiscal en jefe Martín Lozada afirmó que González está "lúcido, consciente y ubicado en tiempo y espacio, el detenido recibirá el alta médica este mismo jueves" afirmó.
Lozada aclaró que se está en una situación de privilegio dentro del hospital ya que se encuentra acostado con la medicación adecuada y alimentación.
Mientras que los representantes de la querella (que la ejerce el hijo de la víctima) Govetto y Soto recordaron que González se encuentra en rebeldía y prófugo de la Justicia de Chubut.
Finalmente el juez de Garantías Juan Pablo Laurence definió la suspensión de la audiencia solo para el sospechoso herido y pidió la intervención del Cuerpo Médico Forense para el peritaje médico.
Ordenó la intervención del Cuerpo Médico Forense. Señaló que el imputado debe comprender qué cargos se le atribuyen. Además, descartó que la prisión sea un punto controversial.
El hecho
Según la investigación, cerca de las 20 horas cuatro delincuentes habrían ingresado por el sector del lavadero de autos ubicado sobre calle Rivadavia. Tras violentar una puerta, accedieron al interior de la casa de Albarracin y Sarmiento con fines de robo. Allí se produjo un intercambio de disparos entre los asaltantes y el propietario de la distribuidora Maranatha, quien terminó recibiendo una bala en el abdomen que le provocó la muerte minutos después en un sanatorio de la ciudad.
En medio del enfrentamiento armado, uno de los sospechosos identificados como Franco Alí González sufrió una herida de bala en el lóbulo derecho de la oreja. Cerca de las 23:40 se presentó en el Hospital Zonal de Bariloche para recibir atención médica y quedó inmediatamente bajo custodia policial, luego de constatarse que sobre él pesaba un pedido de captura emitido desde la provincia de Chubut.
El acusado fue intervenido quirúrgicamente de urgencia y posteriormente, el día martes ingresó al quirófano para extraerle el proyectil alojado en su cuerpo pero esto no fue posible, por lo cual no puede por el momento, ser sometido a peritajes para determinar si coincide con el arma utilizada por la víctima al intentar defenderse.
Las otras detenciones
La investigación avanzó el martes con distintos allanamientos y procedimientos encabezados por el Cuerpo de Investigaciones Judiciales de la Policía de Río Negro. En ese marco, se produjo una persecución en la zona del kilómetro 13 que finalizó en la intersección de Biedma y Bustillo, donde efectivos policiales interceptaron un Chevrolet Corsa en el que circulaban tres sospechosos.
Los ocupantes del vehículo fueron detenidos y trasladados a dependencias policiales, mientras que el automóvil quedó secuestrado por disposición judicial. Fuentes ligadas a la causa señalaron que uno de los arrestados, Juan Bonefoi, habría tenido participación directa en el asalto fatal y que, además, llevaba colocada una tobillera electrónica por disposición judicial.
La víctima
El asesinato de Elías Miguel generó una profunda conmoción en la comunidad barilochense. El comerciante, ampliamente conocido como “El Turco”, era propietario de la distribuidora y autoservicio mayorista Maranatha, ubicado en el barrio San Francisco II, y además participaba activamente de la Iglesia Metodista Del Lago.
Vecinos, allegados y miembros de la comunidad religiosa expresaron su dolor y acompañamiento a la familia tras el crimen que sacudió a la ciudad.