2026-04-07

EXPONEN EN DONDO TODO SUCEDE

Pareja barilochense de pintora y escultor da la nota en Buenos Aires

Florencia Burton y Braulio Cornelio son parte de “Travesía Infinita”, una muestra que organizó la Secretaría de Cultura de la Nación de la que ya dio cuenta El Cordillerano. Hasta el 26 de abril en la Casa del Bicentenario.

Ella irrumpió en la escena artística de Bariloche unos 11 años atrás, cuando sorprendió con el hiperrealismo de sus creaciones. Él también abreva en el realismo, pero desde la escultura y con énfasis en los pájaros y aves que son vecinos de Bariloche. Habían expuesto juntos en la modesta sala Frey de la Municipalidad a comienzos de 2025, pero abril de 2026 probablemente marque un punto de inflexión en sus respectivas trayectorias. Al menos en sus redes sociales, ya se nota.

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Florencia Burton y Braulio Cornelio son parte de “Travesía Infinita”, la muestra que estableció una suerte de embajada artística de la Patagonia en la Casa del Bicentenario, enclave cultural que funciona en el centro de Buenos Aires. En un punto, la presencia de la pintora no sorprende y, de hecho, es una de las seis artistas de esta ciudad que participa del cónclave, pero el de Braulio es un logro notable: es el único escultor presente en el acontecimiento.

El Cordillerano renovó el diálogo con Florencia, que estuvo presente en la inauguración. “Mi participación se dio a partir del contacto directo de Mercedes Guanziroli, curadora y gestora de la muestra, quien me llamó telefónicamente para invitarme. Fue en ese momento que la conocí, recibí de su parte una apreciación muy especial y sensible sobre mi obra, que me conmovió profundamente”, compartió la plástica.

La organizadora “había visto también con gran interés algunas de mis pinturas de animales, de mis primeras exposiciones, de hace ya unos diez años. Intuía que probablemente esas obras ya no estarían disponibles, pero le interesaba mi obra en general, por lo que me consultó qué piezas tenía actualmente en stock para seleccionar una para esta muestra colectiva”, explicó Florencia. Entonces, “la obra elegida fue La fuerza de la vida, una pieza que tengo en mi estudio y que ella seleccionó entre las disponibles”.

La plástica junto a la obra expuesta en Buenos Aires.

En la creación puede apreciarse “una figura femenina inmersa en la flora patagónica, rodeada de lupinos de distintos colores, amancay en gran escala, y un ave icónica de nuestro territorio, el chucao, posado sobre su mano”, describió la autora del conjunto. “Ella sostiene una canasta con flores y frutos silvestres —frutillas, lirios, margaritas— mientras al fondo se despliegan montañas y aguas de deshielo en esos tonos turquesa y aguamarina”, completó.

“Es una obra que para mí se construyó casi como un tapiz, por la cantidad de detalles y el tiempo que me llevó”, admitió Florencia. “Fue transformándose en el proceso hasta llegar a su forma final. Representa la fuerza vital de la naturaleza en la Patagonia: cómo, después del invierno y la nieve, la vida vuelve a emerger desde las raíces, con toda su potencia, en forma de flores, follaje y color. Es una obra que me da mucha felicidad y que siento muy representativa de mi universo”, resaltó.

Único escultor

Como decíamos, de “Travesía infinita” también “participan esculturas de aves en madera de mi pareja, Braulio Cornelio, dentro de nuestro proyecto conjunto Aves de la Patagonia Escultura. Son cuatro piezas intervenidas pictóricamente por mí, montadas sobre ramas seleccionadas especialmente, que emergen desde la pared. Es el único escultor patagónico presente en la muestra, lo cual también es muy significativo para nosotros”, resaltó la barilochense.

Entonces, de forma comprensible, “viajé especialmente para estar presente en la inauguración y fue una experiencia muy movilizadora. Es la primera vez que expongo en Buenos Aires, en un espacio tan representativo como la Casa Nacional del Bicentenario, y realmente lo viví como un honor”, destacó. Después de agradecer a todo el staff del reducto anfitrión, Florencia resaltó que “hubo un detalle muy especial: la propuesta inmersiva a través del perfume. Cada obra dialogaba con una fragancia. En el caso de La fuerza de la vida, se eligió una de Martha Harff, con notas florales y agrestes, muy silvestres. Luego supe que esa fragancia es la que se utiliza también para perfumar el Teatro Colón. Exquisita y muy única”, ponderó.

La embajada barilochense: Bavdaz, León, Girón, Roddick, Burton y Rocha.

Si bien Florencia retornó enseguida a Bariloche, advierte consecuencias de su experiencia capitalina. “He percibido en estos días un movimiento en redes, con nuevos seguidores que comienzan a acercarse a mi obra. Se están gestando y abriendo más propuestas muy interesantes, que seguramente irán tomando forma con el correr de los días y a partir de la continuidad de la muestra. Estará abierta hasta el 26 de abril, por lo que todavía está en pleno recorrido”.

De la experiencia presencial “fue muy grato encontrarme con tantos artistas de Bariloche, muchos de los cuales incluso no nos cruzamos habitualmente en la ciudad. Fue muy lindo ese encuentro: abrazos, brindis, fotos compartidas. También conocer personalmente a colegas que solo conocía de nombre”. Además de Florencia, están presentes a través de sus obras en “Travesía Infinita” Ingrid Roddick, Perla León, Cris Rocha, Mónica Girón y Bárbara Bavdaz.

Para la pintora “fue muy interesante ver la diversidad de miradas sobre la Patagonia: distintas disciplinas —pintura, dibujo, fotografía—, distintos formatos, desde lo íntimo a lo monumental, y distintas formas de interpretar el territorio: fauna, paisajes, historia, atmósferas”, describió. “Cada artista captando un fragmento distinto de esta inmensidad”. Por su parte, “siento que esta experiencia abre una nueva etapa en mi camino: llevar mi obra a Buenos Aires, algo que venía proyectando para un futuro próximo y cercano; expandirme dentro de nuestro propio país, especialmente con mi nueva obra que estoy desarrollando en este momento”.

Una de las esculturas de Braulio Cornelio.

A propósito, Florencia se aboca en el presente a lo que llama “arte floral inmersivo —en especial rosas en gran formato, acompañadas por otras flores—, que profundiza aún más mi lenguaje y me encanta”. Entonces, la experiencia capitalina en curso “es una instancia muy significativa tanto para mí como para Braulio, tanto en la pintura como en su área: la escultura. Nos sentimos muy honrados de formar parte y seguimos disfrutando de la experiencia”. Efectivamente, parecen tornarse infinitas las respectivas travesías.

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