“UNA LOCURA HERMOSA” QUE HACE FELIZ
“Después de una RCP” resucitará el Slam de Poesía
Un poco en serio, pero más en broma, sus impulsores dicen que “después de una RCP está resucitando” el Slam de Poesía, un acontecimiento que, si bien se aproxima a la década de historia en Bariloche, en los últimos años estuvo cerca de apagarse. No obstante, nuevos bríos organizativos llegaron a tiempo y sumaron energía para que tan particular modalidad recobre brillo, a tal punto que hay una cita inminente prevista.
“Un slam de poesía es una competencia performática, un juego en el que generalmente hay 16 poetas”, introdujo Lucía Bringas, persistente organizadora del asunto. En su desarrollo, lxs participantes “compiten con una poesía de su autoría en un evento que podríamos llamar bizarro, en el que hay jurados que se eligen esa misma noche y que otorgan puntaje para ver si pasan a una segunda ronda, en la que se repite la dinámica”, explicó.
Acto seguido, “de los primeros 16 pasan cinco y de nuevo, reciben puntaje y unos premios también bizarros”, resaltó la anfitriona. “Entonces, en relación con otros espacios poéticos, de recitado o lectura, en este se pone la voz, pero también se apunta a la diversión y a lo performático”, señaló. “No se evalúan ni se juzgan poetas ni poemas, sino todo el producto en sí, aunque no es que me encanta la metáfora del producto”, aclaró.
En definitiva, “se puntúa todo el show, porque el slam es una especie de show adonde nos vamos a reír mucho, aunque a la vez el componente serio es su intención: que aparezcan todas las voces que existan”. En efecto, “en los ocho años que llevamos, nos pasó que hubo personas leyendo de 16 años e incluso menos, hasta personas de 70 queriendo compartir. Generaciones que conviven en un espacio que es poco objetivo, pero muy bonito para estar o escuchar”, puntualizó Lucía.
Entonces, indirectamente o no tanto el Slam de Poesía también “es entender qué pasa adentro de cada uno de esos mundos, porque hablamos de brechas generacionales muy diversas”, expresó. “Que se encuentren, reúnan y convivan en un espacio de mucha alegría, donde todos entendemos que la cosa es bastante en chiste, me parece hermoso”, insistió la organizadora que, además, oficia de presentadora durante al acontecimiento propiamente dicho.
Juradxs implacables
Se trata de “una modalidad que viene de Buenos Aires, aunque en realidad, surgió en Estados Unidos, si no me equivoco. Las dos brillantes, renombradas y adorada que la trajeron acá fueron Cami-Loli”, es decir, la dupla inseparable que conforman las poetas y gestoras culturales Camila Vallendor y Lola Halfon. “En los primeros estaban ellas dos, Ro (Rocío Fernández) y yo. Fue así durante seis años más o menos y en los últimos dos, el equipo fue mutando y yo soy la única que no puede soltar (risas)”.
Reglas como todo juego
Aunque no es un concurso, “es una competencia. Algunos le llaman jam, aunque en realidad es slam. Tiene unas reglas como todo juego: leer un poema de tu autoría y que no dure más de 3 minutos 10 segundos. Es así porque si no duraría mil horas, teniendo en cuenta que por lo menos leen 16 personas en la primera ronda”, justificó Lucía. También “hay algunas reglitas más del orden de lo bizarro. Yo siempre digo que Cami-Loli me descubrieron a lo Cris Morena y me pusieron a conducir el evento, porque yo lo organizo y conduzco, rol que descubrí que me encantaba”, admitió nuestra interlocutora.
“Al principio hacíamos uno por mes, después hubo una pandemia y cuando estallaron los eventos por todas partes, la gente fue disminuyendo, pero siempre hubo entre 50 y 60 personas. Una locura hermosa que nos hace muy felices”, compartió. “Lo bueno es la risa, lo bizarro, el juego, el show y que los poetas se puedan permitir otro registro o tono, un ratito de abrirse, de mostrar eso íntimo, de compartirlo y dejar huella. En estos años de hacer el slam, estoy muy atenta a lo que van diciendo y es muy bonito todo lo que pasa”, subrayó Lucía.
A priori, no pareciera la mejor situación política, económica, social y ambiental para iniciativas de índole similar. ¿O sí? “Que las voces sean protagonistas en un momento como el que estamos atravesando a nivel país y mundial, nos parece fundamental”, retrucó la gestora y presentadora. “Es fundamental encontrarnos, saber en qué estamos, poder decir, protestar o quejarnos. Poder resistir porque ahora, justamente decimos que resistimos con poesía”, evocó.
En escena.
Simultáneamente, “es una manera de abrazarnos, aunque suene a cliché, pero realmente está muy hostil el mundo y encontrarnos a reír un ratito sin perderla de vista (a la situación) es un componente político importante en ese sentido. Nuestro mayor posicionamiento es hacer poesía, encontrarnos y divertirnos, pero no hacernos lxs tontos o tontas con lo que pasa alrededor”, diferenció.
Con ese puñado de convicciones en la mano, “vamos a hacer una resucitación del slam, porque el último fue el año pasado. Ahora se armó un equipo nuevo que empuja para que salga, entonces empezamos a jugar con la idea de resucitar, de encontrarnos y por eso lo de Resistir con poesía”. Los nuevos integrantes del staff son Silvia Urtubey, Ariel Navalesi, y Flávia Alexandre Rosa. La vuelta a la vida será “el sábado a las 20:30 en el kilómetro 7 de Pioneros (Centro Cultural La Escuelita – Angelelli 7436). Va a haber música de la mano de Joaco Conte y después, arrancará el show. Esperamos que vengan muchxs poetas”, anheló Lucía. Para que los latidos se escuchen con fuerza.