2026-01-19

Las agujas contentas: Ovillo mostró resultados positivos

El colectivo de tejedoras pasó por el SCUM, y las emprendedoras destacaron que, tras un período de escasas ventas, la situación mejoró un poco.

Durante los últimos ocho días, el Salón Cultural de Usos Múltiples (SCUM), en Moreno y Villegas, presentó un panorama donde reinaron los tejidos. Al ingresar, tras atravesar un par de torsos de diseño, destinados a exhibir ropa, fue normal ver a varias mujeres sentadas una junta a la otra con un hilado frente a ellas, y dale que te dale a la aguja. A un costado, un letrero rezaba: “Vamos tejiendo y vamos sintiendo. En cada lazada se construye nuestro universo. Hablamos a través de los hilos y en cada tejido vive una historia”. Sucede que, durante este puñado de jornadas, el lugar estuvo destinado a la décima segunda edición de la feria de Ovillo, el colectivo de tejedoras coordinado por la Mesa Textil.

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El encuentro, en gran parte gracias a que se produjo durante el período vacacional, consiguió modificar los rostros cabizbajos de las tejedoras, que venían de una racha de ventas escasas.

“La situación de los emprendedores está bastante ‘tranquila’ en lo que hace a las ventas, pero ahora se apreció un leve incremento. Hubo público local y turistas. Trabajamos con una cierta logística, invitando a que los visitantes se llevaran productos elaborados en la ciudad con un descuento si se abonaba en efectivo”, explicó María Curapil, quien, con su emprendimiento El roperito de Timi, ha estado desde los comienzos de Ovillo.

El emprendimiento de María Curapil.

“El año pasado fue difícil, costó bastante, pero, como colectivo, tratamos de sostener el espacio”, expresó, aludiendo, precisamente, a la disminución general en la comercialización que las emprendedoras notaron durante 2025.

La tejedora resaltó que, más allá de la presencia de turismo, lo que claramente ayudó al aumento en la salida de productos, también, en esta ocasión, las emprendedoras hicieron hincapié en buscar al público local, para que los barilochenses conozcan la actividad que desarrollan. “Hicimos mucha promoción en redes, por ejemplo”, contó.

Prendas para niños.

María, además de observar tejer a su madre desde pequeña, vivió un acercamiento particular con el arte de las agujas durante la primaria. Iba a la Escuela 267, del barrio Las Quintas, y allí se brindaban talleres de tejido. De tal manera, la actividad quedó incorporada en ella.

Tras haber vivido algunos años en La Plata, al retornar a Bariloche decidió generar un emprendimiento de tejido. Era 2018, y bautizó al proyecto como El roperito de Timi. El diminutivo, porque la ropa siempre estuvo destinada a niños, por lo cual, las prendas son pequeñas; en cuanto al Timi al que apunta el nombre, es por un sobrino llamado Timoteo.

El uso de agujas circulares permite que las prendas no tengan costura.

Realiza mayormente chalecos en cashmilon hipoalergénico, utilizando agujas circulares, que consisten en dos puntas unidas por un cable flexible, lo que permite tejer en redondo o en filas, con ergonomía y versatilidad, evitando las costuras. “Es lo que permite que la prenda sea en una sola pieza”, señaló María, y, además de referirse a las características de su labor, volvió a destacar que la “venta remontó un poco”, situación que, según advirtió, se ha apreciado en los diversos espacios de emprendimientos, no sólo en Ovillo.

El SCUM, durante ocho días, mostró las propuestas de las integrantes de Ovillo.

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