Refuerzan el sistema de agua para sostener el abastecimiento en Bariloche
Los problemas en el suministro de agua registrados en los últimos días en Bariloche encendieron una señal de alerta en plena temporada de verano. Altas temperaturas, un fuerte incremento del consumo y un escenario climático adverso confluyeron para generar una situación compleja que impactó en distintos barrios de la ciudad.
Durante una charla en El Cordillerano Radio, Pablo Haedo, jefe de servicio y Carlos Pichihueche jefe de electromecánica de Aguas Rionegrinas explicaron que el contexto actual no es aislado ni imprevisto: “Tuvimos días complicados con el calor y el consumo en Bariloche, y en plena temporada se vieron afectadas las reservas de agua”, señalaron, al tiempo que advirtieron que la ciudad viene arrastrando las consecuencias de un invierno particularmente seco.
Trabajos preventivos y refuerzo del sistema
Las autoridades técnicas señalaron que este escenario no fue inesperado y que se trabajó con anticipación para minimizar el impacto: “Es una situación que veíamos venir y por eso se hicieron trabajos preventivos. Llegamos con los tiempos justos, pero llegamos”, aseguraron.
Una de las primeras acciones fue la realización de una nueva perforación que comenzó a inyectar agua al sistema a principios de enero: “Hubo un trabajo previo de prospección hidrogeológica para confirmar el potencial de la reserva. Se comprobó que podía dar buen rendimiento y ya está aportando al sistema”, explicaron.
La toma del lago, una pieza clave
El eje central de las mejoras se dio en la toma del lago, históricamente preparada para operar con tres bombas. Sin embargo, el crecimiento de la ciudad y la reducción del caudal del río obligaron a ampliar esa capacidad.
“Sabíamos que íbamos a tener que trabajar con más equipos”, señalaron, y detallaron que durante el último año se avanzó en una profunda puesta a punto del sistema electromecánico. Se renovaron transformadores de media tensión, se adquirieron motores nuevos de una misma marca y se optimizaron los tableros eléctricos.
Gracias a estas modificaciones, hoy la toma del lago puede funcionar con cinco bombas de manera continua: “Es algo histórico para Bariloche. Las cinco bombas estaban, pero hubo que hacer modificaciones para que puedan trabajar en continuo”, remarcaron.
Más agua para la red
Con las mejoras implementadas, desde la empresa informaron que actualmente se están bombeando alrededor de 2.900 metros cúbicos por hora desde la toma del lago. Esto permite inyectar entre 7.000 y 9.000 metros cúbicos diarios a la red.
“Eso equivale a unos 9.000 tanques domiciliarios de mil litros por día, lo cual representa una solución contundente para esta coyuntura”, explicaron, al tiempo que destacaron el impacto inmediato de estas obras en la recuperación del sistema.
Además de la perforación ya operativa en Manantiales, se prevé avanzar con una nueva durante el mes de enero y continuar con trabajos de exploración en otras cuencas: “Las perforaciones de gran porte son una herramienta válida para abastecer el sistema. Algunas pueden aportar hasta 100 metros cúbicos por hora”, indicaron.
Si bien reconocieron que existe cierta reticencia social respecto al uso de pozos, aclararon que se trata de una alternativa necesaria dentro de un esquema de soluciones de corto y mediano plazo.
Las zonas más afectadas
Durante los días de mayor consumo, los sectores que presentaron mayores dificultades fueron el Alto, el sur de la ciudad y la zona este. Para sostener el abastecimiento, se implementó un esquema de refuerzo a partir del lago Nahuel Huapi.
“Captamos agua del lago, la llevamos a una cisterna en el centro de la ciudad y desde ahí rebombeamos hacia los barrios más comprometidos”, explicaron. El objetivo, aseguraron, es ordenar el sistema y garantizar que el agua llegue a todos los sectores.
Desde Aguas Rionegrinas insistieron en la necesidad de acompañar las obras con un uso responsable del recurso: “Entendemos la necesidad de los usuarios, pero pedimos solidaridad. No se trata de no regar, sino de no hacerlo en cualquier horario”, señalaron.
También cuestionaron prácticas como el riego al mediodía, el llenado y vaciado de piletas y otros usos que consideran inadecuados para el agua potable: “Son consumos que podrían resolverse de otra manera y que afectan a todo el sistema”, advirtieron.