Tras la agresión a un brigadista, el Splif Bariloche pidió una “sanción ejemplificadora”
Un brigadista del Splif fue agredido con un arma blanca luego de pedir que se apagara un fuego encendido en un camping. El hecho se registró en el marco de la emergencia ígnea y durante un día de riesgo extremo de incendios forestales en la región.
El hecho ocurrió cuando el trabajador regresaba de cumplir funciones y sufrió una lesión en un dedo provocada con un arma blanca. Además recibió varios golpes de puño por parte del agresor, La familia denunció amenazas previas y posteriores al episodio.
“Él está bien, fue el susto de la situación que tuvo que vivir por intentar que una persona apague un fuego que estaba haciendo en un camping cuando el índice indicaba riesgo extremo,” afirmó el jefe del Splif, Orlando Báez, destacando que el brigadista se encuentra fuera de riesgo tras el ataque.
Sobre la causa judicial, Báez agregó: “Fue el dueño del camping. Está la denuncia realizada y todo ya está en manos de la justicia.”
Además, el funcionario informó que las autoridades provinciales ya fueron notificadas sobre el incidente: “Nuestras autoridades políticas ya saben lo sucedido. El ministro Jara y el gobernador Alberto Weretilneck ya están al tanto para tomar medidas ejemplificadoras.”
El hecho
Según el testimonio brindado por la esposa del trabajador, el episodio comenzó el martes cuando turistas alertaron sobre un fuego de gran magnitud encendido en un camping cercano. “Sabemos que su marido trabaja en el SPLIF y sabemos que no se puede hacer fuego”, le manifestaron.
Aunque se encontraba de franco, el brigadista dio aviso a un compañero que estaba de guardia, quien se acercó al lugar y pidió de manera respetuosa que apagaran el fuego. Esta situación habría generado el enojo del propietario del camping, quien, de acuerdo con la denuncia, reaccionó de forma agresiva.
La situación escaló este miércoles, cuando el brigadista regresaba de cumplir funciones y llegó con el móvil oficial hasta la tranquera de la subcentral. Allí, según relataron, el hombre lo estaba esperando armado con un cuchillo.
“De la nada lo quiso apuñalar, le pegó trompadas y le cortó el dedo,” señaló la mujer, detallando que su esposo vestía el uniforme del SPLIF al momento del ataque.