2025-12-18

LA PATAGONIA NORTE SE CALIENTE Y SE SECA

La primavera que se va fue la más cálida de los últimos 60 años

Desde 2007 se registra una tendencia que arroja mayores temperaturas promedio y menores precipitaciones. Ríos de la región disminuyeron drásticamente su caudal.

La información que contiene la placa es tan categórica como preocupante: la primavera 2025 fue la más cálida de los últimos 60 años para el norte de la Patagonia, área donde se enclava Bariloche. La estación se caracterizó por una exagerada amplitud térmica en el conjunto de la región: en Comodoro Rivadavia se alcanzaron 44.5° el 30 de noviembre último, mientras que en Maquinchao se registraron 12.6° bajo cero el 5 de septiembre. Las marcas están presentes en el informe trimestral que dio a conocer el Servicio Meteorológico Nacional días atrás.

Lee también: Maestría en Gestión de la Biodiversidad de la Universidad del Comahue

Desde ya, los datos refuerzan la percepción popular: el clima del presente no tiene mucho que ver con el comportamiento que suponíamos normal hace dos décadas. En casos puntuales, las marcas fueron más significativas todavía: en El Bolsón y Esquel, la primavera fue la más cálida de los últimos 65 años. Además, como advertimos semanas atrás más allá de la intencionalidad o no, la temporada de incendios ya no se limita al verano.

La placa que disparó la inquietud de El Cordillerano.

Para aproximarnos a una interpretación de los datos, El Cordillerano se contactó con Santiago Hurtado, autor de varios artículos sobre la evolución del clima en el norte de la Patagonia, con énfasis en su incidencia en los ríos de la región. Nuestro interlocutor es investigador del CONICET con lugar de trabajo en la Fundación Bariloche y tiempo atrás también se desempeñó en el INTA.

El Cordillerano: ¿qué nos dice el hecho de que la primavera que está por terminar haya sido la más cálida de los últimos 65 años?

Santiago Hurtado: primero, una aclaración. En meteorología se considera la primavera como el período comprendido entre el 1 de septiembre y el 30 de noviembre. En ese sentido, la primavera ya finalizó.

En el contexto del calentamiento global, se observa un aumento sostenido de la temperatura media año tras año, lo que hace que con frecuencia se superen récords previos. En particular, en la Patagonia Norte (Neuquén, Río Negro y Chubut) se registra desde aproximadamente 2007 un aumento marcado de la temperatura media, consistente con las tendencias observadas a escala regional y global.

EC: ¿se sabe qué pasó después de la marca anterior (1960) en materia de incendios u otras consecuencias en el medio ambiente?

SH: no tengo una respuesta directa a esa pregunta. Para ese período sería necesario realizar un análisis específico de los registros históricos de incendios, caudales y variables climáticas. La información existe, pero requiere un trabajo de investigación dedicado para establecer comparaciones robustas con la situación actual.

EC: veo que un artículo tuyo se tituló “Las tierras secas se vuelven más secas”. ¿Cómo se advierte ese fenómeno en zonas cercanas a Bariloche?

SH: más allá del título, en ese trabajo se analizó el cambio climático observado en toda la Patagonia Norte, incluyendo regiones áridas, semiáridas y también la zona boscosa cordillerana. Los resultados muestran que, a partir de 2007, el régimen climático experimentó un cambio significativo: se observan menores precipitaciones y mayores temperaturas.

Un aspecto relevante es que la disminución de la precipitación es particularmente marcada en la región cordillerana. Menores precipitaciones implican menor disponibilidad de agua, mientras que el aumento de la temperatura conlleva mayores pérdidas por evapotranspiración y un mayor consumo hídrico. En conjunto, estos procesos se traducen en una reducción de los caudales de los ríos.

EC: ¿hay datos sobre el Limay en cuanto a su caudal? Digo, porque veo que estudiaste el Neuquén.

SH: existen datos del Limay, pero no los analicé en detalle debido a que su régimen está fuertemente influenciado por el sistema de represas. En cambio, en mis estudios analicé los ríos Neuquén y Chubut, ambos de los cuales muestran una tendencia a la disminución de sus caudales en las últimas décadas.

EC: ¿Peligrosidad de incendios en Bariloche y alrededores?

Este cambio climático hacia condiciones más cálidas y secas ha incrementado la peligrosidad de incendios en la región. Este es un tema que actualmente estamos investigando. Como resultados preliminares, se observa un aumento en la frecuencia de días con peligrosidad moderada y alta, así como un incremento en la intensidad de los eventos más extremos.

En particular, los meses de enero y febrero muestran un aumento marcado de la peligrosidad. Además, la temporada de incendios se ha expandido: comienza antes en la primavera y se extiende más hacia el otoño.

Retroceso de la laguna Tromen, en el norte de Neuquén. Gentileza Santiago Hurtado.

El investigador remitió al que firma a dos artículos de su autoría. En uno de ellos, que se publicó en 2022, puede leerse que “actualmente, nos encontramos transitando un período con menores precipitaciones en promedio, iniciado en el año 2007 y que persiste hasta la actualidad, en comparación con el período previo al 2007. Esto se debe a una transición climática hacia condiciones más secas en la región de Patagonia Norte y Cuyo, Argentina”.

En rigor, se trata de un texto de elaboración conjunta, junto con Eugenio Sello y Marcos Esdale. En sus párrafos se aclara que “este cambio no implica que cada vez esté todo más seco, o que no haya años húmedos posteriores al año 2007. Se trata de cambios de las condiciones promedio: se puede pensar como un escalón menor en los valores de precipitación”, dice la contribución.

En otro de sus aportes amplió Hurtado que “a partir del 2007, se está transitando un período de menores caudales de los ríos Neuquén y Chubut. Esto se ha evidenciado en la merma de caudales y disminución de cuerpos de agua. La causa principal de esta situación se asocia a una reducción promedio de la cantidad de precipitación, acompañada de un aumento en las temperaturas medias regionales. Dichos cambios representan una problemática para el sector agropecuario e hidroeléctrico, y para la población en general debido a una mayor escasez de agua disponible”, corrobora el estudio.

Esas modificaciones son evidentes: “el río Chubut presentó una bajante del 27,8 por ciento en el caudal medio anual, mientras que el Neuquén registró una bajante del 40,3 por ciento, lo cual se refleja en la disminución que se observa diariamente en el caudal en ambos casos. En este sentido, el río Neuquén pasó de tener un caudal medio diario de 315 m3/s (en el período 1980-2006) a un caudal medio diario de 188 m3/s (2007-2022)”. Mermas contundentes… Cantaban Los Redondos de Ricota casi cuatro décadas atrás: “el futuro llegó hace rato. Todo un palo, ya lo ves”.

Te puede interesar