“Margarita” que florece en la sala Frey
“Si no estuviese tan oscuro a la vuelta de la esquina... O simplemente si todos entendiésemos que todos llevamos un viejo encima”, canta Joan Manuel Serrat en una canción que ya tiene treinta y ocho años, pero cada día suena más actual. Porque es verdad aquello que suele mostrarse bastante por televisión, relativo a que los avances médicos y tecnológicos han propiciado que la expectativa de vida sea mayor, y que están quienes tienen la suerte de alcanzar una edad avanzada en condiciones óptimas, pero también es cierto que, en esa etapa de la existencia, asimismo afloran los que se quedan afuera de la mejor postal y pasan a ser parte de una foto que no suele aparecer en primera plana. Son aquellos que, quizá por no haber formado familia, o vivir lejos de ella, e incluso tal vez por haberse distanciado —los vericuetos de la vida son muchos e insondables—, se sienten solos. En ocasiones, además, con inconvenientes económicos o de salud (o ambos) que les marcan la cancha, en un partido vivencial que pasan a jugar casi exclusivamente entre cuatro paredes, siempre las mismas. En esos casos es donde resulta importante que haya personas y espacios que los convoquen a salir, a hacerle una finta a un destino que insiste en ser agorero, para así llegar hasta la otra área, esquivar al arquero y meterse con pelota y todo dentro del arco para gritar un gol que sea un estallido de felicidad. Y es frente a esa necesidad que debe resaltarse el papel que juega un lugar como Margarita, un dispositivo de la Dirección de Promoción Social, perteneciente a la Secretaría de Capital Humano, Acción Social y Deportes de la Municipalidad de Bariloche. Se trata de un club de día, donde las personas mayores acuden de lunes a viernes para realizar diversas actividades y sentirse en compañía. Si bien la entidad funciona en el barrio 2 de Abril (Teniente Espinoza 150), desde el miércoles —y hasta el viernes— cuenta con una extensión “artística” en la sala Frey del Centro Cívico. Allí se está realizando una muestra de la producción de los talleres que se llevan adelante en el sitio.
Justamente, la coordinadora del club de día, Camila De Domingo, contó que se hacen talleres diversos, como, por ejemplo, “de lectura, arte, tejido y telar, cine, gimnasia adaptada, uso del celular, yoga…”.
De los ovillos se desprende arte...
La joven contó que el club está destinado a personas mayores de sesenta años, “principalmente aquellas que requieran de mayores cuidados o precisen asistir a espacios de socialización”. En tal sentido, explicó que se refería a quienes “están solos, sin una red familiar de contención, o que sufren algún tipo de movilidad reducida”. En ese punto, detalló que el club cuenta con “una trafic, para buscar y llevar a aquellos que no pueden trasladarse solos”. Además, detalló que “dentro del equipo de trabajo hay cuidadoras que asisten a las personas mayores, tanto para el desarrollo de las actividades como para movilizarse”.
Un ejemplo de una actividad vinculada a la motrocidad fina: en el marco del teller de gimnasia adaptada y kinesiología, las personas mayores desarrollan habilidades manuales que mejoran su calidad de vida.
“En la actualidad, están participando alrededor de treinta personas”, sumó Camila.
Los tejidos también dicen presente en la sala Frey.
Debe resaltarse que la muestra que se está realizando en la sala Frey es un modo de festejar los nueve años de la entidad, aunque, según explicó la coordinadora del club, en realidad, la fecha del aniversario fue en mayo, pero, como en Bariloche, en ese mes, el clima resulta impredecible, entre todos quienes concurren a Margarita optaron por realizar la exposición en noviembre.
Espíritu de equipo.
“Para ellos es muy importante que la gente venga a ver lo que hacen”, afirmó Camila.
En el Centro Cívico se exhibe una muestra de la producción de este año, y quienes concurren al club de día Margarita ansían que los barilochenses visiten la sala Frey y acompañen la propuesta.