Último día para visitar Wizün en el SCUM
Wizün, el colectivo de ceramistas barilochenses, nuevamente brinda una muestra de la alta calidad que se observa a nivel local, con una exhibición en el Salón Cultural de Usos Múltiples (SCUM), Moreno y Villegas. Aquellos interesados en conocer las novedades de los artistas en la materia deben apurarse, ya que hoy —lunes— es el último día en que estará abierta esta edición.
En cada nuevo encuentro, se suman participantes. Por ejemplo, Natalia Tourn, quien tiene un emprendimiento junto a Agustina Dirazar, es la primera vez que forma parte de la propuesta, y destaca el trabajo en conjunto que prevalece en Wizün, expresando que desearía integrar todas las exhibiciones futuras posibles.
Cada rincón del SCUM presenta una alternativa distinta en el campo de la cerámica.
Natalia es oriunda de Buenos Aires, donde estudió Licenciatura en Artes Visuales en la Universidad Nacional de las Artes, en la que una de las materias troncales era cerámica, y de esa manera conoció la actividad, en la cual luego fue profundizando a través de diversos talleres.
Antes de la pandemia, dio origen a Tourn Cerámicas, su emprendimiento. Después, siguiendo un deseo que la perseguía desde niña, más el añadido de que su hermano ya vivía en la ciudad desde hacía años, recaló en Bariloche, donde incluso se desempeñó en tareas de conservación y restauración en el Museo de la Patagonia.
El stand de Tourn Cerámicas.
Aquí siguió con su proyecto y también empezó a dar clases de cerámica. Justamente, Agustina comenzó como su alumna y luego se integró a la propuesta de Tourn Cerámicas.
Natalia cuenta que trabajan con “cerámica de baja temperatura, blanca”, y destaca: “Nos concentramos mucho en la decoración”.
“Estamos enfocadas en lo pictórico, es lo que más nos interesa”, recalca, acerca del amor que sienten por la pintura sobre el material.
“Usamos moldería, y algunas piezas las hacemos con torno alfarero”, suma, puntualizando que, a la hora de hacer sus modelos y la pintura sobre ellos, suelen inspirarse en frutas y dibujos geométricos, además de trazos que responden a “pinceladas sueltas”.
Los pingüinos se han convertido en un clásico del proyecto de Natalia y Agustina.
Entre las piezas que hacen, sobresalen las jarras en forma de pingüinos, pero, contrariamente a lo que se acostumbra, las que ellas realizan son de un tamaño más pequeño: “Queremos que sean versátiles y que, más allá de su uso para el vino, puedan utilizase, por ejemplo, para floreros y lapiceros”, explica Natalia.
En cuanto a la oportunidad de formar parte de esta edición de Wizün, remarca que ha notado que la exhibición es muy visitada por los propios barilochenses: “Reconocen a la feria como algo estable, la esperan y vienen”, señala Natalia, para quien la cerámica “engloba muchas cosas”.
“Al trabajar en ella te desconectas del resto del mundo. Es un momento donde no hay celular ni nada de eso; estás sólo vos y el barro”, afirma.
Visitar Wizün es ingresar en un mundo de sensaciones.