VIOLENCIA EN EL AIRE
Terrible: un argentino agredió a un tripulante de avión y ahora deberá pagar 30 mil dólares
El miércoles pasado, un vuelo de la aerolínea Avianca que se dirigía de Bogotá a Cancún se vio envuelto en un incidente violento. Un pasajero argentino agredió física y verbalmente a uno de los tripulantes de cabina. Este desafortunado episodio culminó con la detención del pasajero al aterrizar en territorio mexicano, además de una demanda de 30.000 dólares por parte de la compañía aérea.
Los hechos se desarrollaron a bordo del vuelo AV256, operado por un Airbus A320-251N. El ataque ocurrió durante el trayecto de aproximadamente tres horas desde Bogotá, antes de que el avión aterrizara en Cancún a las 7 de la mañana. La identidad del agresor aún no ha sido revelada, pero ya ha sido puesto a disposición de las autoridades locales mexicanas, quienes han decidido privarlo de su libertad.
Avianca emitió un comunicado el mismo día explicando la gravedad de la situación. Según la aerolínea, debido a este incidente, tuvieron que cancelar el vuelo AV257 que debía regresar a Bogotá el mismo día. La suspensión del vuelo afectó a 111 pasajeros que quedaron varados en el aeropuerto de Cancún. Los costos asociados con la cancelación y las compensaciones a los pasajeros afectados ascendieron a 30.000 dólares, motivo por el cual la empresa ha decidido emprender acciones legales contra el pasajero agresor.
Juan Esteban Kappaz, director de Operaciones de Vuelo de Avianca, expresó su preocupación por este tipo de comportamientos. "Este tipo de comportamientos representan un riesgo para la operación y la seguridad aérea", declaró. "Afectan tanto a los pasajeros como a la tripulación a bordo, y es esencial que se endurezcan las sanciones para desincentivar este tipo de conductas".
Kappaz también enfatizó la necesidad de establecer medidas legales más estrictas. "Hemos solicitado a las autoridades durante varios años que fortalezcan la regulación y permitan implementar sanciones más severas para pasajeros con conductas disruptivas. Incluso deberían considerar prohibirles volar de nuevo", finalizó. La industria aérea espera que este caso sirva como precedente para la urgencia de revisar y mejorar las normativas que aseguren la seguridad y el bienestar dentro de los vuelos comerciales.